En marcha desde el lunes pasado, son 150 los menores que se permiten en virtud de los protocolos sanitarios vigentes.
Las burbujas están conformadas, cada una, por 10 integrantes bajo la supervisión de un docente.
“Son 15 profesores más 4 coordinadores. No nos vamos a mover del número que indica el protocolo, no se superan los 150 niños”, afirmó Joaquín de Haes, delegado de la Agencia Córdoba Deportes, a Puntal.
En este sentido, agregó: “Durante los primeros días tuvimos la mitad de chicos y chicas, lo cual nos tranquiliza porque nos permite trabajar con más comodidad en las cuestiones sanitarias”.
Al analizar los motivos, el funcionario comentó que estuvo en comunicación con varios colegas de colonias públicas o privadas y dicha situación se está dando en todos lados. “Es un patrón que se repite, personalmente creo que es por una cuestión económica. Muchas veces el dinero que los papás tenían disponible para una colonia, hoy lo están ahorrando”, fundamentó.
Sin embargo, resaltó que “ya que abrieron las colonias privadas, también están abiertas las públicas y gratuitas para que todos los ciudadanos, sin importar la situación económica, puedan acceder a algo de calidad y de contención para sus niños”.
Continuando con lo que observan, expresó que no advierten temor de los padres al mandar a sus hijos a los talleres de verano. “Ellos están tranquilos, creo que es propio del relajamiento que hay en época de verano”, manifestó.
Desde el gobierno provincial indicaron que el objetivo es llegar a la mayor cantidad de barrios posible, esto es a los ubicados sobre la Costanera, sobre el azud de Banda Norte y los que están pegados a la Costanera en el Centro Cívico.
“En los azudes tuvimos menos de 10 niños, lo cual nos hizo revisar a dónde íbamos a apuntar. Fue una clara señal de que geográficamente esos barrios están contenidos, así que estamos evaluando la posibilidad de trasladar la Colonia de lunes a viernes al Parque del Centro Cívico”, dijo el delegado.
Cabe recordar que los lunes, martes y miércoles, la actividad se desarrolla en el sector norte de los azudes.
Por otra parte, De Haes dio detalles de cómo se llevan los propios niños con todas las medidas y protocolos que ya forman parte de nuestra vida cotidiana desde hace prácticamente un año. En este sentido, contó: “Hay algunos que tienen muy incorporado el barbijo, otros están relajados pero les explicamos desde el principio cuáles son los momentos para tenerlo puesto y cuáles no”. Y añadió: “En las planificaciones diarias hay un tema transversal que es informar y educar a los chicos respecto al virus, a los contagios, a los protocolos y medidas sanitarias. Aprovechamos también para reforzar eso, ya que durante todo el año no tuvieron escuela. Intentamos darles un tinte educativo a los grupos y actividades”.
En este marco, quienes participen del programa deben presentar una declaración jurada firmada por sus padres, en la que se detalle, en caso de existir, el antecedente de Covid familiar. Además, al comienzo de la mañana, se le toma la temperatura a cada niño y niña.

