Río Cuarto |

“No nos fijamos en las injusticias porque tenemos esperanzas de que cambiará”

Sonia Torres, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo en Córdoba, visitó la ciudad y se refirió al contexto social actual en el que se desarrolla la labor de la agrupación.

Sonia Torres, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo en Córdoba, presentó en Río Cuarto el proyecto “Valijas viajeras por la identidad”, una iniciativa por la que buscan trabajar con los jóvenes el concepto de la identidad desde la literatura. En este marco, dialogó con Puntal sobre la labor que desarrollan desde la agrupación de Derechos Humanos y el contexto actual en el que lo tienen que desarrollar. 

“Trabajamos sobre la búsqueda de nuestros nietos, porque el tiempo de abuelas se acaba, éramos 22 abuelas y ahora casi que estoy sola”, dijo Torres, quien aseguró que constantemente buscan ideas para dar a conocer la tarea de la agrupación y que los cordobeses y riocuartenses las “ayuden a encontrar” a sus nietos.

Torres estuvo reunida con referentes de organizaciones, con el intendente Juan Llamosas y con el rector de la Universidad Nacional, Roberto Rovere. En tanto, visitó la Casa de la Memoria, donde compartió con los niños que hicieron el taller, y disertó en la sala Arregui Cano de la Municipalidad. 

La referente de la lucha por los derechos humanos comentó que a Abuelas no solamente se presenta quien tiene dudas sobre su identidad: “Mucha gente pasa datos a Abuelas, que no nos interesa conocer quién es, sino que se trabaja sobre el dato y llegamos a los nietos casi siempre”. Torres señaló que en algunas oportunidades no quieren saber su identidad, “pero los familiares los llevan a que los conozcan”, completó. 

- En este marco, ¿es fundamental el trabajo de difusión que hacen desde Abuelas?

- Tenemos muchos chicos jóvenes que se encargan de investigaciones, sea en presentaciones espontáneas o ante los datos. Sirve mucho que se conozca nuestro trabajo. 

- ¿Qué contexto social se vive con relación a la labor de las agrupaciones de derechos humanos?

- En un comienzo fuimos muy discriminadas, íbamos al Congreso y pedíamos que nos atendieran, pero todos cerraban sus oficinas y no nos recibían. No queríamos ayuda económica, sino de información; aunque sin presupuesto es muy difícil buscar a los nietos, considerando que están por todo el mundo. Ahora está todo distinto, a medida que se fue conociendo la seriedad con la que trabajábamos, la gente fue llegando a nosotros. Encontrar los nietos nos suma mucho, porque la gente ve que estamos trabajando por eso. 

- ¿Duele escuchar el cuestionamiento de algunos sectores minoritarios?

- No todos piensan iguales, hay que respetar lo que piensan. En los 130 nietos que encontramos nunca tuvimos un episodio de violencia, lo que nos hace seguir en la búsqueda intensiva, que nos da la razón. 

- En los últimos años se ha dado un retroceso en el trabajo por los derechos humanos desde el Estado, ¿cómo viven esa realidad?

- Luchando. Cuando se intentó imponer el 2 por 1 para los condenados por delitos de lesa humanidad, respondimos con una marcha multitudinaria y tuvieron que retroceder. Tenemos un Gobierno de derecha que no es tolerante. No queremos profundizar en esto porque no hacemos política partidaria, pero sí somos críticos de las cosas que nos niegan. De todas formas, no tomamos tanto en cuenta estas injusticias porque tenemos la esperanza de que va a cambiar con las elecciones. 

- Se ha dado un freno en el desarrollo de los juicios por delitos de la dictadura. ¿Cómo ven esta situación?

- Se ha frenado, pero continuarán. Cuando se sancionaron las leyes de obediencia debida y punto final, o más tarde con los indultos de Menem, nos desesperamos porque creímos que nunca íbamos a poder dar con la verdad. Sin embargo, fueron juzgados, la Justicia sigue trabajando. Hemos conseguido algo que no se ha logrado en toda América Latina. Por eso seguimos luchando. 



Luis Schlossberg.  Redacción Puntal