El Ministerio de Sanidad francés precisó en un comunicado que el trabajador sanitario prestaba servicios en una de las zonas donde circula el virus. Según la cartera, el paciente fue identificado y aislado de inmediato, y actualmente se encuentra en condición estable en un centro de referencia especializado, donde recibe atención bajo estrictos protocolos de bioseguridad.
Las autoridades aclararon que no se trata de un contagio local: la infección ocurrió durante la estadía del médico en África central. De todos modos, se activaron los protocolos sanitarios previstos para enfermedades infecciosas de este tipo. Una agencia regional de salud supervisará a las personas que pudieron haber tenido contacto con el paciente, quienes deberán cumplir un aislamiento domiciliario de 21 días. Al mismo tiempo, el ministerio indicó que está en marcha una investigación epidemiológica para identificar a esos contactos.
Un brote sin vacuna disponible
El caso está vinculado al brote que afecta a la RDC, declarado el 15 de mayo. Ese brote es causado por el virus de Bundibugyo, una variante para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos disponibles. El Ministerio de Salud congoleño reportó hasta el momento 1.094 casos confirmados y 277 muertes. Las propias autoridades sanitarias advirtieron que el número real de infectados podría ser significativamente mayor, dado que muchos casos no llegan a reportarse, y que el pico del brote podría aún no haberse alcanzado.
Un hito sin precedentes en Francia
Es la primera vez que se diagnostica un caso de ébola en Francia. El antecedente más cercano data de 2014, durante una de las mayores epidemias registradas de la enfermedad, cuando el país recibió a dos pacientes infectados; en aquel entonces, sin embargo, ambos habían sido diagnosticados previamente en el extranjero antes de ser trasladados para recibir tratamiento.