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Nueva York aterrizó en Nueva Córdoba: los bagels neoyorquinos que son furor a metros del Buen Pastor

Entre aromas a pan recién hecho, estética urbana y una receta fiel al estilo original, una nueva propuesta gastronómica invita a viajar sin visa desde el corazón de la ciudad. Elaboración artesanal, identidad callejera y una experiencia que va mucho más allá de comer algo al paso

El aroma a pan recién horneado y la estética urbana típica de Manhattan desembarcaron en pleno corazón de la ciudad con la apertura de The Bagel Side, el primer local especializado en bagels neoyorquinos de Córdoba. El emprendimiento abrió sus puertas en San Lorenzo 163, a media cuadra del Paseo del Buen Pastor, con una propuesta que buscó replicar no solo un producto icónico, sino también una experiencia inspirada en la vida cotidiana de Nueva York.

Detrás del proyecto estuvieron tres amigos, dos cordobeses y un socio radicado en Estados Unidos, que articularon el negocio a partir de roles bien definidos. Así lo explica Mateo Sandrone, uno de los fundadores, al detallar el origen de la marca y la lógica de trabajo que sostuvo el crecimiento inicial del local. “TBS surge entre tres amigos. Uno de nosotros vive en Nueva York hace varios años y los otros dos somos de Córdoba, que somos los que estamos más en la diaria del proyecto. Entre los tres nos complementamos muy bien, cada uno con un rol definido y un aporte estratégico distinto”, afirma.

La idea nació del cruce entre la admiración por la cultura neoyorquina y la detección de una oportunidad concreta en el mercado gastronómico local. Según relata Sandrone, el bagel es un alimento cotidiano en Nueva York, presente en desayunos, almuerzos rápidos y comidas al paso, pero hasta ahora no formaba parte del consumo habitual en Córdoba. Esa ausencia fue el punto de partida para desarrollar una propuesta que respetó la receta original y el proceso tradicional.

El local fue instalado en un punto estratégico del centro de la ciudad, elegido por su valor simbólico y su circulación constante de vecinos y turistas. “El local está en San Lorenzo 163, a media cuadra del Buen Pastor. Elegimos ese lugar porque nos parecía un punto muy referencial de la ciudad, muy cerca de un espacio icónico, y porque invitaba a vivir esta idea de tener una experiencia distinta, casi como salir un rato a Nueva York”, explica uno de los fundadores.

La propuesta de The Bagel Side se apoyó en la búsqueda de una experiencia integral, que fue más allá del producto. “Nos interesa mucho eso: no solo vender un producto, sino generar una experiencia neoyorquina a través del bagel. Trabajamos muchísimo en el producto, somos muy insistentes con la calidad y con que salga siempre bien”, sostiene Sandrone.

Uno de los diferenciales centrales del emprendimiento fue el método de elaboración. A diferencia de otras versiones adaptadas, los bagels se produjeron bajo el proceso clásico de Nueva York, que incluyó el hervido previo y el horneado posterior. “Hoy no hay nadie que haga el bagel de la forma en que lo hacemos nosotros, con el proceso clásico neoyorquino, que es hervido y después horneado. Eso hace que el pan sea completamente distinto a lo que estamos acostumbrados a consumir”, remarca.

A ese proceso se sumaron combinaciones tradicionales, típicas de los locales históricos de Nueva York, junto con opciones propias y más innovadoras, pensadas para el paladar local. La respuesta del público acompañó desde el inicio, tanto en el local físico como en las redes sociales, donde el proyecto ganó visibilidad rápidamente. “La recepción viene siendo muy buena, tanto en el local como en lo virtual. La gente vuelve, recomienda, y eso para nosotros es clave”, señala.

En línea con esa fidelización, The Bagel Side implementó un sistema inspirado en la cultura urbana neoyorquina. Se trató de The Bagel Line, una tarjeta que simuló el formato de una tarjeta de subte, donde cada compra sumó un sello hasta completar diez bagels y acceder a uno de regalo. “En apenas un mes de apertura ya hay muchas personas que están muy cerca de completarla, e incluso algunas que ya lo lograron”, destaca Sandrone.

Con el primer mes de funcionamiento consolidado, el equipo definió un plan de crecimiento ambicioso. El objetivo planteado fue abrir al menos dos nuevos locales en Córdoba durante el próximo año, para luego avanzar hacia el interior provincial y evaluar un esquema de franquicias estratégicas a largo plazo.

El proyecto se desarrolló en un contexto desafiante para el sector gastronómico, pero con una lectura optimista del mercado local. “Sabíamos que emprender gastronómicamente en Córdoba no es fácil, pero también confiamos en que el público cordobés hoy está mucho más abierto a nuevas propuestas. El mercado gastronómico crece cada vez más y estamos muy contentos de que la gente nos acompañe en esta iniciativa”, cierra Sandrone.

Con una receta clásica, una estética urbana marcada y una ubicación estratégica, The Bagel Side apostó a traer un pedazo de Nueva York al centro de Córdoba, y en pocas semanas logró instalarse como una propuesta distinta dentro del mapa gastronómico de la ciudad