El secretario general de Agec y director de Osecac a nivel nacional, José Luis Oberto, cuestionó la imputación que la Justicia Federal de Córdoba realizó sobre él y otros dirigentes del gremio de mercantiles a nivel nacional -encabezados por Armando Cavallieri- por defraudación a la obra social y administración fraudulenta. Todo comenzó cuando en la causa de la financiera CBI aparecieron cheques de Osecac, en 2014, lo que derivó en una investigación paralela.
Ayer, el dirigente riocuartense dijo estar “sorprendido” porque se enteró “primero por los medios” ya que a él nadie lo “notificó”.
La información fue publicada ayer por este diario, que pese a los reiterados intentos realizados durante el fin de semana no pudo comunicarse con Oberto. Ayer, el dirigente embarcó en un avión hacia Lima a participar de un encuentro con gremios peruanos de comercio, tarea que cumple como titular de una organización latinoamericana de trabajadores mercantiles.
En declaraciones que hizo a LV16, tras la publicación de PUNTAL, Oberto indicó que “hay una agresividad contra el modelo sindical y el modelo de obra social que puede tener que ver con eso. De todas formas yo siempre fui una persona que trabajó y dio la cara. Y la gente que utiliza la obra social y que son socios del gremio pueden dar fe. No tengo nada para esconder, por lo tanto el viernes voy a hacer una conferencia de prensa”, anticipó el directivo antes de emprender su viaje.
La supuesta maniobra por la que la Justicia puso la lupa sobre los directivos mercantiles implica que le hacían pagar a la obra social por prácticas inexistentes. Esos fondos, según los investigadores, iban a parar a la financiera CBI, eje de un escándalo desde el año 2014, cuando apareció muerto su vicepresidente Jorge Suau y se conoció una trama de desmanejos e irregularidades vinculadas al poder cordobés.
El miércoles de la semana pasada, una de las ramificaciones de esa causa madre llevó a la Justicia a realizar un allanamiento a la sede de Osecac en Buenos Aires por una defraudación que podría alcanzar los 53 millones de pesos en el período 2010-2012.
“Estoy a total disposición de la Justicia para lo que necesite en su investigación. En el caso de estar imputado como dicen, me brindaré a lo que pida la Justicia. A mí me queda claro que yo no tengo nada que ver, nunca cometí fraude a mi obra social ni a mi gremio. A eso hay que demostrarlo ahora, igual que hay que demostrar lo contrario. Cuando a uno lo imputan por ahí la gente o la prensa lo toma como condenado. Esto es un proceso que se abre ante una presunción de irregularidad; eso no quiere decir que sea culpable. Yo sé que no soy culpable y lo voy a demostrar en la Justicia si tiene que ser así. Estoy tranquilo, yo camino por la calle de esa manera porque trabajo con equivocaciones y con aciertos pero nunca cometiendo delitos”, dijo Oberto en declaraciones radiales.
“Lo de la financiera es un tema viejo. Recordemos que cuando muere uno de los socios la Justicia allana ese lugar y entre lo que encuentran, según tengo entendido, había documentación y cheques librados por Osecac. Yo soy uno de los directores que firman, y en total debemos estar firmando unos 12 mil cheques por mes entre los cinco directores. Esa firma de cheques se da una vez que está auditada la parte contable y la parte médica. Esos cheques van y no sabemos dónde pueden terminar”, explicó Oberto.
Y agregó: “Lo importante es destacar que yo no conozco la financiera, nunca estuve ahí, y no tengo ninguna firma de que he ido a cambiar un cheque ahí. En mi caso, lo que tengo son cheques que habitualmente firmo y que van a todo el país. Esto lo digo para que se entienda. Si nosotros no firmamos, los prestadores no cobran”.
La información fue publicada ayer por este diario, que pese a los reiterados intentos realizados durante el fin de semana no pudo comunicarse con Oberto. Ayer, el dirigente embarcó en un avión hacia Lima a participar de un encuentro con gremios peruanos de comercio, tarea que cumple como titular de una organización latinoamericana de trabajadores mercantiles.
En declaraciones que hizo a LV16, tras la publicación de PUNTAL, Oberto indicó que “hay una agresividad contra el modelo sindical y el modelo de obra social que puede tener que ver con eso. De todas formas yo siempre fui una persona que trabajó y dio la cara. Y la gente que utiliza la obra social y que son socios del gremio pueden dar fe. No tengo nada para esconder, por lo tanto el viernes voy a hacer una conferencia de prensa”, anticipó el directivo antes de emprender su viaje.
La supuesta maniobra por la que la Justicia puso la lupa sobre los directivos mercantiles implica que le hacían pagar a la obra social por prácticas inexistentes. Esos fondos, según los investigadores, iban a parar a la financiera CBI, eje de un escándalo desde el año 2014, cuando apareció muerto su vicepresidente Jorge Suau y se conoció una trama de desmanejos e irregularidades vinculadas al poder cordobés.
El miércoles de la semana pasada, una de las ramificaciones de esa causa madre llevó a la Justicia a realizar un allanamiento a la sede de Osecac en Buenos Aires por una defraudación que podría alcanzar los 53 millones de pesos en el período 2010-2012.
“Estoy a total disposición de la Justicia para lo que necesite en su investigación. En el caso de estar imputado como dicen, me brindaré a lo que pida la Justicia. A mí me queda claro que yo no tengo nada que ver, nunca cometí fraude a mi obra social ni a mi gremio. A eso hay que demostrarlo ahora, igual que hay que demostrar lo contrario. Cuando a uno lo imputan por ahí la gente o la prensa lo toma como condenado. Esto es un proceso que se abre ante una presunción de irregularidad; eso no quiere decir que sea culpable. Yo sé que no soy culpable y lo voy a demostrar en la Justicia si tiene que ser así. Estoy tranquilo, yo camino por la calle de esa manera porque trabajo con equivocaciones y con aciertos pero nunca cometiendo delitos”, dijo Oberto en declaraciones radiales.
“Lo de la financiera es un tema viejo. Recordemos que cuando muere uno de los socios la Justicia allana ese lugar y entre lo que encuentran, según tengo entendido, había documentación y cheques librados por Osecac. Yo soy uno de los directores que firman, y en total debemos estar firmando unos 12 mil cheques por mes entre los cinco directores. Esa firma de cheques se da una vez que está auditada la parte contable y la parte médica. Esos cheques van y no sabemos dónde pueden terminar”, explicó Oberto.
Y agregó: “Lo importante es destacar que yo no conozco la financiera, nunca estuve ahí, y no tengo ninguna firma de que he ido a cambiar un cheque ahí. En mi caso, lo que tengo son cheques que habitualmente firmo y que van a todo el país. Esto lo digo para que se entienda. Si nosotros no firmamos, los prestadores no cobran”.

