Desde que rige la Ley de Etiquetado Frontal somos más conscientes sobre lo que consumimos, al leer las etiquetas y elegir aquellas opciones más saludables. Ingerir bebidas azucaradas y consumir dulces continuamente no es un hábito saludable, ya que el consumo excesivo de azúcar está relacionado con enfermedades como la obesidad o la diabetes. Para tener el gusto del azúcar sin sus efectos nocivos para la salud, la industria de la alimentación la ha sustituido por diversos edulcorantes artificiales, que reducen la ingesta calórica manteniendo el sabor. Sin embargo, en los últimos años, han aparecido estudios que indican que su consumo no es inocuo, y se están realizando nuevos análisis para evaluar adecuadamente los riesgos y beneficios de estos sustitutos del azúcar. Si bien hace mucho tiempo se busca sustituir el uso del azúcar por otros que no resulte tan nocivos, estos sustitutos empiezan a ser un tema de conversación cada vez más frecuente.

En las últimas semanas volvió a resurgir con fuerza este interrogante, en donde se dio a conocer los resultados de varios estudios en donde se desaconseja el consumo de endulzantes artificiales como los edulcorantes y otras variedades.

OMS

Un informe encargado por la Organización Mundial de la Salud, concluyó que los edulcorantes no son mucho mejores que el azúcar y solo encontró como efecto positivo una ligera pérdida de peso. El año pasado, un estudio publicado en la revista Cell advertía de que sustancias para endulzar los alimentos como la sacarina podían alterar el equilibrio de los microbios de nuestro intestino y afectar a la tolerancia a la glucosa.

La OMS también advirtió de que un uso prolongado de edulcorantes aumentaría ampliamente los riesgos de padecer diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y muerte prematura en adultos. Esto aplicaría a todos los endulzantes libres de azúcar, desde la sacarina y la sucralosa hasta la Stevia, incluyendo los que se integran en alimentos y bebidas, como las conocidos bebidas que indican ser light o cero.

Sin valor nutricional

Los edulcorantes no azucarados no son factores dietéticos esenciales y carecen de valor nutricional, indicó en un comunicado la OMS. La agencia sanitaria global recomienda, en lugar de sustituir el azúcar por otros productos, eliminar por completo y desde edades tempranas el consumo de bebidas y alimentos con sabores dulces, con la excepción de las frutas naturales. Recomienda, además, que si se ingiere azucares, el consumo de la misma se reduzca a un 5% de las calorías diarias que ingerimos, es decir, unos 25 gramos (3cucharada) de azúcar al día. Es importante aclarar que estos consejos se dirigen a todas las personas excepto a aquellas con diabetes preexistente, según la OMS.

Endulzantes naturales para sustituir los artificiales

Si bien pareciera ser que, al restringir el consumo de azúcar y edulcorantes artificiales, nos deja con pocas opciones para endulzar nuestras infusiones y alimentos, nada más alejado de la realidad. Conversamos con la Lic. en Nutrición, Mariana Lisciotto (M.P: 2516), quién nos enumeró una serie de opciones para endulzar nuestros alimentos que son fáciles de conseguir, accesibles y que seguramente has escuchado hablar varias veces, pero aún no has probado.

Fruta fresca o deshidratada: Hay muchas maneras de endulzar de forma natural sin usar azúcar. El uso de las frutas frescas o deshidratadas como endulzantes es una de ellas. La banana madura, la manzana, la naranja, etc., se pueden utilizar en repostería, en muffins, tortas, licuados y smoothies para endulzarlos. La zanahoria, si bien es una verdura, también es un alimento que ayuda a endulzar preparaciones de repostería. Un truco para endulzar tus compotas o bien usar como base de tus batidos, es el jugo de fruta, ya sea de naranja, mandarina o de manzana. Ya sean caseros o comprados, pero sin endulzar y que sean naturales. También puede utilizarse las frutas deshidratadas, que tienen un montón de beneficios nutricionales además de otorgarle el dulzor a la preparación, al no tener azúcar agregada, el dulce es el propio de la fruta. La nutricionista aconseja el uso de fruta fresca, “la manera más saludable de endulzar es usando fruta fresca, deshidratada o verduras dulces como la calabaza, la zanahoria o la remolacha”.

Vainilla y la canela: Estas especias son una excelente opción a la hora de darle un toque dulce a los platos, ya que contiene cero calorías y su uso es variado, tanto para endulzar postres como infusiones.

Sirope de arce: El verdadero jarabe de arce proviene de Canadá y de los estados de Nueva Inglaterra, del norte de los Estados Unidos. La mayoría de los arces pueden ser utilizados para extraerles la savia y fabricar el jarabe, pero el arce azucarero y el negro son los más adecuados. La cocina vegana lo usa habitualmente como sustituto de la miel. El sirope, y otros como el de agave, sirve para endulzar infusiones y cafés, macedonias de frutas o diferentes postres como yogures y cuajadas. Es fácil encontrar en herboristerías y tiendas de productos naturales.

Azúcar de coco: El azúcar de coco es un endulzante con un índice glicémico bajo. Lo podés encontrar en tiendas orgánicas y es una buena opción para sustituir el azúcar por esta versión de coco. Podés usarla en el café, la leche, el yogur, o bien como ingrediente para recetas de repostería ya que tiene un sabor ligeramente acaramelado.

Miel: Es una alternativa natural y saludable para sustituir el azúcar. Es un producto accesible y se consigue en cualquier almacén o supermercado. Sirve para para endulzar las infusiones o su uso en repostería. Cuanto más espesa o cristalizada esté su consistencia, más pura es.

Azúcar de Fruta de Monje: Tiene su origen el sur de China y es el fruto de la planta enredadera de la familia de las cucurbitáceas. Esta azúcar, es un endulzante con cero calorías, se utiliza en la cocina igual que el azúcar. No ocasiona sabor amargo, es apto para diabéticos, no aporta calorías y tiene una capacidad edulcorante 200 veces más potente que el azúcar.

De igual manera, una buena opción es acostumbrar a nuestro paladar a sabores menos dulces e ir reduciendo el consumo de azúcar es un objetivo que te ayudará a ganar salud.

Por Julieta Varroni