Frente al avance de la pandemia del coronavirus, cuyo pico se espera para el mes de agosto, según lo adelantó el ministro de Salud, Diego Cardozo, Río Cuarto prepara la infraestructura y el equipamiento sanitario a los fines de mitigar los efectos del Covid-19 en la ciudad.
Al respecto, se informó que ya hay más de 500 camas disponibles para pacientes con coronavirus, contabilizando tanto el Nuevo Hospital como también las clínicas privadas locales.
Y de ese total, 110 camas son para los pacientes más críticos y están ubicadas en las unidades de terapia intensiva.
El tiempo que se lleva de cuarentena sirvió para que la ciudad se fuera preparando hospitalaria y clínicamente para la llegada de la mayor cantidad de casos positivos.
El COE Regional, que depende a su vez del COE Central, es el que está a cargo del armado de toda esa logística.
Bajo la dirección del doctor Carlos Pepe, se trabajó durante estos meses en la articulación de los dos sistemas de salud, el público y el privado, para que la asistencia sanitaria destinada a los riocuartenses fuera solamente una frente a la pandemia.
En ese sentido, se llevó a cabo una serie de reuniones entre él como director del Nuevo Hospital y los representantes de las clínicas privadas para coordinar el tema de las camas críticas.
Al respecto, en la ciudad ya se han preparado aproximadamente más de 500 camas de las denominadas críticas: de ese total, 200 pertenecen al Nuevo Hospital y más de 300 a las clínicas locales, informaron fuentes consultadas por Puntal.
Paralelamente, ya están listas las camas para pacientes leves en el campus de la Universidad Nacional de Río Cuarto y en el predio de la Sociedad Rural.
Se trata en total de 300 camas, contando las de la Universidad y las de la Rural para pacientes que no necesiten hospitalización pero no puedan cumplir el aislamiento en sus hogares.
Cabe aclarar que la capacidad podría subir a la cantidad de 450.

