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Denuncian otro caso de violencia policial: "Un horror injustificable"

Aseguran que intentaron secuestrarle el auto a un joven en Mackenna sin motivo y éste se negó. Tras ser golpeado, lo detuvieron. Su padre y su hermano fueron a reclamar: dicen que también los violentaron y terminaron tras las rejas.

El hecho ocurrió durante la madrugada del 24 de diciembre en Vicuña Mackenna, la ciudad que aún sigue conmovida por el crimen del Padre Coqui.

En este caso, Tomás Doviso, de 19 años, tuvo un percance con su auto y, mientras estaba estacionado en la vereda, llegó la policía e intentó llevarle el vehículo.

Tras negarse, ya que el automóvil era de su propiedad, lo aprehendieron y lo llevaron a la comisaría mediante forcejeos y golpes.

El hermano y el padre se enteraron y fueron a reclamar por Tomás o al menos saber por qué estaba detenido. No obtuvieron respuesta. Todo lo contrario. Cuentan que, luego de provocaciones por parte de los efectivos, a Manuel Doviso (47) y Alexis Doviso (21) los desnudaron y también les propinaron golpes en distintas partes del cuerpo. Además, a los jóvenes les tiraron gas pimienta.

“Van a pasar la Navidad presos, nos decían. Nosotros no entendíamos nada, porque era algo totalmente injusto, no tiene lógica”, dijo el padre de los chicos a Puntal.

Los tres fueron trasladados a Río Cuarto, donde quedaron alojados hasta el mediodía, cuando fueron liberados.

Sin embargo, aún se preguntan por qué sufrieron semejante violencia física y psicológica, ya que en ningún momento les dieron una explicación.

La denuncia fue realizada a principios de enero ante la Fiscalía de Feria de Río Cuarto.

Así, a raíz de los episodios conocidos en los últimos días, un nuevo hecho implica a la policía.

La previa de una

Navidad olvidable

“Hola, Pa, ¿qué vamos a cenar?”, le consultó el 23 de diciembre por la noche Tomás a Manuel.

“Asado”, contestó el padre.

“Dale, me voy a pegar una ducha, voy a la casa de un amigo y vuelvo. Anda medio mal el auto, pero no va a pasar nada”.

Pasaron un par de horas sin que la familia del joven supiera algún dato de su paradero. Fue Alexis, el hijo mayor, quien llegó con la noticia: “A Tomás le quisieron quitar el auto, porque estaba parado, no se los quiso entregar y lo llevaron preso”.

“Me resultaba increíble, así que fuimos a la comisaría de Vicuña Mackenna con Alexis y preguntamos si estaba detenido mi hijo. Me dijeron que sí, que estaba ahí”, relató Manuel Doviso.

Y continuó: “¿Por qué?, les pregunté”. “No sé, voy a averiguar”, me contestan. Cuando entramos no entendíamos nada, pasaron 15 minutos, media hora y nadie venía. Alexis levantó la voz y pidió que nos atendieran. Entonces, salió un policía, nos prepoteó y, con provocaciones, para que nos alteremos o no se qué quería, nos amenazó con que nos iban a meter presos a nosotros”.

Primero, redujeron y esposaron a Alexis. Manuel no se resistió. Después de que los desnudaran, escucharon la orden de la golpiza.

“Arrodillate, me dice uno, y siento una patada en la espalda y otra más, siento dos trompadas en la cabeza, de atrás, arrodillado, semidesnudo. A Alexis le habían pegado antes, se desespera cuando me pegan a mí y le ponen gas pimienta a mis dos hijos”, detalló el hombre, que es oriundo de Adelia María, pero hace años vive en Mackenna.

“Nos pedían que nos calláramos, que si alguien se enteraba nos iba a ir mucho peor. Nosotros somos buena gente, buena familia, no tenemos ningún antecedente policial”, expresó mientras recordaba aquella horrible noche.

Cerca de las cuatro de la madrugada fueron trasladados hacia Río Cuarto. Los tres quedaron detenidos en una celda hasta que en horas del mediodía, finalmente, los liberaron.

“Mi hijo me decía: me metían los ojos para adentro, ejerciendo presión. Los tres teníamos que trabajar al otro día y nos encontramos con esto que no nos merecemos para nada. Vivimos un horror injustificable. Me pegaron en una actitud cobarde, semidesnudo y arrodillado, de atrás y con manos atadas”, dijo Manuel.

Lo único que le manifestaron los efectivos es que su hijo andaba tirando tiros. Desde la familia niegan rotundamente, al mismo tiempo que se sorprenden: “Pasaban motos con unas explosiones que realmente parecían tiros, y como lo encontraron a Tomás con el auto roto lo llevaron”.

Y seguidamente, se interroga: “¿Si mañana salgo a comprar cigarrillos, me hacen abrir el baúl, me acusan de que robé el gato que uso para cambiar la rueda del auto y me detienen?”

“Hacen lo que ellos quieren”

La esposa de Manuel y madre de los jóvenes, grabó una comunicación telefónica con el jefe de la comisaría en ese momento, prueba que presentaron ante la Justicia.

En el audio se escucha que la mujer le pregunta por qué se lo llevan detenido a Tomás: “Le dije recién que no lo he decidido aún”, respondió el efectivo.

“A nosotros nos estaban esperando, porque mi mujer les preguntaba y no sabían darle una explicación. Se mandaron la macana y no sabían cómo justificarla”, añadió Doviso padre.

Y respecto a lo sucedido hace unos meses en esa localidad, declaró: “Se mandaron una macana, por una actitud soberbia después de lo que pasó con el padre Coqui, una actitud de ineficiencia, impericia policial. Me solidarizo totalmente con Guillermo Arias, seguro es inocente. Los policías hacen lo que ellos quieren”, concluyó Manuel, quien todavía aguarda por las llaves del auto de su hijo.