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Advierten que viene un tiempo más difícil en cuanto a la demanda social

El padre Jorge Luis Basso, referente de Cáritas en la Diócesis de Río Cuarto, habló sobre el trabajo hecho durante la pandemia y dijo que uno de los desafíos pasa por lograr que la colaboración de la gente no sea intermitente

Al hacer un balance del primer año de la pandemia de coronavirus, el responsable de Cáritas de la Diócesis de Río Cuarto, el padre Jorge Luis Basso, detalló lo que se ha hecho durante este tiempo y advirtió sobre la llegada de una situación más compleja con relación a la demanda social. En diálogo con Puntal, el sacerdote dijo que uno de los desafíos pasa por que la ayuda de la gente no sea intermitente.

-¿Qué evaluación hacen de lo hecho en la pandemia a nivel local?

-Hemos hecho varias cosas. Participamos a nivel institucional en el Consejo Económico y Social, junto con el Municipio y distintas organizaciones sociales. Esto nos permitió trabajar en red y ser una mano más en la búsqueda de soluciones. Junto con la Pastoral Social de la Iglesia reunimos distintas miradas y construimos un libro que se llama “Pandemia, una mirada de esperanza”. A la vez, desarrollamos un trabajo territorial importante gracias a la colaboración de muchas personas, empresas y el Municipio. Nuestro trabajo fue sistemático y persistente en el tiempo. Aunque los comedores y merenderos no funcionaron presencialmente, los niños recibieron las viandas para llevar a sus casas. Es un trabajo grande, que abarca a las 52 Cáritas parroquiales que hay en la Diócesis de Río Cuarto.

-Lamentablemente, la pandemia sigue. Después del verano, se espera que las condiciones climáticas se vuelvan más complicadas, por lo que seguramente habrá más demanda de ropa, alimentos y calefacción, ¿qué se espera para lo que viene?

-Primeramente, hay que decir que mientras el Estado puso dinero para sostener la parte más crítica de la pandemia, como el caso del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), sentimos un poco menos de presión, pese a que la acción de Cáritas nunca dejó de estar presente. Después, cuando se dejó de pagar el IFE, se empezó a notar una mayor demanda. Nosotros esperamos seguir acompañando en el día a día, desde nuestras posibilidades, gracias a la ayuda de la comunidad. Últimamente hemos hecho una campaña de útiles y nos ha ido bastante bien. De todas formas, vamos tomando la perspectiva de que la cosa no va a ser fácil. Está todo muy complejo desde lo económico, hay mucha gente que ha perdido el trabajo.

-Si bien la sociedad colabora, da la sensación de que son siempre las mismas personas, ¿es un desafío convencer a otros para que ayuden?

-Sí, eso siempre hay que seguir estimulándolo. Todos podemos ayudar para que la solidaridad no sea intermitente, sino constante, haya crisis o no.

Cómo fue la ayuda de Cáritas Argentina

A través de Cáritas Argentina, desde marzo de 2020, se brindó asistencia directa a 3.282.736 personas. Esta ayuda se canalizó por medio de una profunda red con más de 32.000 voluntarios.

Asimismo, gracias a distintas iniciativas, se colectaron $ 133.085.934 y más de 10.400.000 kilos de mercadería donada en especie.

Esto fue posible debido al trabajo articulado con más de 40 empresas, el Ministerio de Desarrollo Social, 4 organismos internacionales, la colaboración de 4.687 nuevos donantes particulares y la activa participación en las campañas Seamos Uno y Una Sola Hinchada.

Paralelamente, se entregaron 99.575 kits de higiene, especialmente al comienzo de la pandemia, informando y realizando campañas sobre el cuidado y la prevención del contagio en zonas críticas. Estos insumos sanitarios fueron otorgados tanto a familias vulnerables como a los voluntarios, quienes continuaron sus servicios en los centros de Cáritas cuando casi toda la sociedad guardaba cuarentena.

Se realizaron convocatorias de nuevos voluntarios, logrando la incorporación y capacitación de 1.700 jóvenes. De este modo, se pudo suplir rápidamente a los que debieron cumplir distanciamiento y se renovó la fuerza de trabajo con la llegada de nuevas generaciones.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal