Ése es uno de los motivos por los que Robert Prevost decidió hacer esta gira papal que ya comenzó en Uruguay y que seguirá por Argentina y Perú.
Precisamente este último país es otra de las razones por las cuales se resolvió realizar el viaje:el Santo Padre nació en los Estados Unidos, pero su tarea pastoral la desarrolló en Perú hasta que Francisco lo nombró cardenal y tuvo que radicarse en el Vaticano.
Pero, para el Sumo Pontífice, su misión central en este periplo, que se extenderá hasta el próximo 17, es llevar el mensaje de Cristo a Latinoamérica.
La operación por un cáncer de pulmón llevó incertidumbre en torno a que se hiciera la gira, pero finalmente el mismo Papa la confirmó y ahora está en pleno desarrollo en el país vecino.
“Siempre tuve la convicción de que iba a hacer el viaje”, sostuvo Prevost a la prensa durante el vuelo.
Precisamente, en el medio de la visita papal, trascendió que Francisco quiso venir a la Argentina hacia el final de su mandato, pero sus problemas de salud se lo impidieron.
Cabe recordar que había dudas políticas en torno de un posible desembarco de Francisco a su país natal. Inclusive, desde el Vaticano, le aconsejaban no ir porque se iba a profundizar la grieta.
Sin embargo, ya había tomado la decisión de viajar, pero la muerte lo encontró al lunes siguiente de la Pascua del 2025.
Ayer, en Paysandú, León XIV celebró una multitudinaria misa, ante 40 mil personas, en la que elogió tradiciones uruguayas como el mate, al que definió como “signo de familiaridad y encuentro, con el que se dialoga sin palabras, y que nos enseña a compartir y a estar juntos”.
Su mensaje principal estuvo centrado en un llamado a la unidad y también a transmitir la fe, un tema que le preocupa mucho por el alejamiento de Dios por parte de las personas. También pidió construir puentes para enfrentar la pobreza y la corrupción y defender la educación.
“Ésta es la primera misa de mi visita, que celebro en tierras de Uruguay. ¡Gracias por estar aquí!”, afirmó.
Su presencia fue acompañada por un “Olé, olé, olé, olé, Papa, Papa!” de la gente, lo que fue agradecido por él mismo. Yhasta el viento se coló en la visita papal haciéndole volar el solideo blanco.
La visita del Papa a la Argentina, que se concretará desde hoy hasta el miércoles 11, tiene una dimensión religiosa, como ya lo hemos mencionado, y una cultural pero también una política.
Esto significa que, pese a que la Iglesia remarque que la visita es puramente eclesial, serán inevitables las lecturas políticas que se hagan en cada contacto que el Pontífice tenga con las autoridades nacionales y provinciales.
Por ejemplo, a su llegada al país, a las 16.30 de este domingo, el sucesor de Pedro será recibido por el presidente Javier Milei en el Aeroparque Jorge Newbery.
Según trascendió, el gobierno argentino había pedido al Vaticano la posibilidad de que Milei ingresara al avión y bajara junto con el Papa, pero las autoridades vaticanas negaron esa eventualidad, por cuestiones del protocolo papal.
Pero el primer mandatario tendrá un encuentro con él. Lo interesante de esa reunión, que será a solas, consistirá en saber qué le dirá el Presidente al Papa y qué le responderá éste o qué mensaje le dará en el marco de un país que vive en la crispación.
De por sí, ese encuentro privado pondrá sobre la mesa temas en los que hay visiones diferentes:la pobreza, las desigualdades sociales, la regulación tecnológica y la Inteligencia Artificial.
El Papa es diplomático en su estilo, pero a ciencia cierta sabe lo que está pasando en la Argentina, porque ya se lo han contado los obispos del Episcopado.
El Vaticano ha pedido que el discurso del Presidente en el Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner) sea “breve y conciliador”. Yen la Casa Rosada cruzan los dedos para que el mensaje papal no sea duro contra el Gobierno.
Los papas hablan a través de sus discursos y encíclicas, pero también a través de sus gestos y, al respecto, sus visitas al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, donde se contiene a personas con discapacidad, y a la Cárcel de Devoto son una clara señal de sensibilidad social.
Milei buscará mostrar tolerancia y amplitud al haber invitado a la vicepresidenta Victoria Villarruel y a los gobernadores, tras una semana negra en la que perdió las elecciones su amigo, el presidente estadounidense Donald Trump, fue detenido el mandatario paraguayo Santiago Peña y sufrió un revés político su aliado, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
En tanto, Córdoba espera con los brazos abiertos a León XIV, quien llegará el martes 10 al Aeropuerto Taravella, para dar la misa en Fadea, donde se espera a más de un millón de personas.
“Córdoba abre sus puertas y ensacha su corazón para recibir a todo el país. ¡Queremos que se sientan en casa!”, expresó el cardenal y arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi, en una carta abierta dirigida a todos los peregrinos que se llegarán a la provincia.
Al igual que las del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, las opiniones de Rossi también incomodan al Gobierno: “La macroeconomía no baja al plato”, fue una de sus fuertes críticas.
En el Gobierno de Martín Llaryora están muy embalados con la visita del Papa, en lo que es el hecho histórico más importante de los últimos cuarenta años.
Consideran que todas las variables se encuentran controladas, aunque hay una que preocupa y que es la del tiempo, imprevisible con sus lluvias.
Por un momento, se echará un manto de piedad a los duros cruces preelectorales y se escuchará el mensaje del líder de la Iglesia Católica, cuyo nombre tiene que ver con la Doctrina Social de la Iglesia y, por consiguiente, con la justicia social.
En este contexto, la campaña provincial recién retomará su frenético ritmo apenas el Santo Padre se despida de la tierra del Santo Cura Brochero.