La querella de la familia del joven de 18 años, representada por la abogada Marcela Santini, solicitó una condena de 10 años de prisión efectiva por homicidio simple con dolo eventual. En esa misma línea, la fiscal de Cámara Rosario Fernández López pidió una pena de ocho años.
En tanto, Eduardo Massa, defensor de Mancinelli, sostuvo que su cliente debía tener una sanción de 3 años, la mínima de homicidio culposo, al considerar que hubo culpas compartidas en el choque fatal registrado en Liniers y Pedro Goyena, a las 23.45 del viernes 13 de enero de 2023.
Mancinelli conducía una motocicleta marca Keller 110 centímetros, de color negra, sin patente y sin luces —ni delanteras ni traseras— por calle Pedro Goyena en sentido oeste-este.
Al llegar a la esquina con Liniers, el semáforo estaba en rojo. No detuvo la marcha y embistió la moto donde iba Aguilar.
El joven de 18 años falleció cuando era asistido en el Instituto Médico, mientras que Mancinelli fue asistido en el Hospital San Antonio de Padua.
Con el avance de la investigación, se determinó que Mancinelli conducía bajo los efectos de alcohol y sin licencia de conducir.
El mismo Mancinelli reconoció todo durante el juicio, su responsabilidad en el siniestro vial.
El juicio se lleva adelante en la Cámara Segunda del Crimen presidida por el vocal Carlos González Castellanos.
El veredicto se conocería el lunes 24 de agosto, a las 10 de la mañana.
En la antesala de los alegatos finales en el marco del juicio que investiga el trágico deceso del Aguilar , el presidente del tribunal de la Cámara Segunda del Crimen, Carlos González Castellanos, fijó una postura contundente frente al desarrollo del debate y la suelta de globos blancos, con la leyenda “justicia para Marcos” realizada por familiares y amigos de la víctima, previa a la audiencia de ayer en el ingreso a los tribunales.
Al tomar la palabra antes de ceder el turno a los alegatos de la Fiscalía de Cámara y las partes, González Castellanos enfatizó que las decisiones se respaldan exclusivamente en el marco probatorio:
”Yo no me dejo llevar por el clamor popular. El juez no es el que condena; es el que aplica conforme a las pruebas. Las que condenan o absuelven son las pruebas. La gente de afuera haciendo manifestaciones o pidiendo... no es lo que corresponde, porque eso tiende a torcer la voluntad del juez”.
“A mí no me la van a torcer nunca mientras tenga conocimiento y vida”, aseveró el magistrado con un tono categórico frente a la sala.