Un día como hoy, hace once años, Asociación Atlética Estudiantes vivía un día de gloria al lograr el ascenso al ya desaparecido torneo Argentino A. Emiliano Za-pico fue uno de los protagonistas del Celeste y destacó que el éxito “fue fruto del sacrificio de todos”.
El rival fue Crucero del Norte de Misiones, el gran candidato para todos. En la final ambos se gana-ron de visitante. En la tierra colo-rada el Celeste se impuso por 3 a 2; en el Imperio los misioneros ganaron 2 a 1 y todo se definió desde el punto penal. Con José Mancinelli como figura, al tapar 3 disparos, Estudiantes ganó 3 a 1.
“Once años ya”, fue lo primero que dijo Emiliano Zapico, quien era el lateral por la izquierda de ese equipo dirigido por Hugo Mattea. “Lo primero que se me viene a la cabeza en este momento es el grupo. Pero no el grupo como muletilla que se usa siempre. En nuestro caso era así. Nos conocíamos todos desde chicos. La gran mayo-ría éramos jugadores del club, de inferiores. El cuerpo técnico también de río Cuarto”, expresó.
“También fue especial lo que se vivió con la gente, con allegados. Los aportes que hacía la gente desinteresadamente. El otros días hablaba con algunos de los chicos de ese plantel de lo que fue ver a gente allegada al club, a periodistas partidarios, como Marcelo López Tabares y Germán Amaya, junto a otros pintando las tribunas. Allegados que juntaban dinero para comprar toallones, nos regalaban buzos. Fue todo a pulmón”, añadió.
También remarcó que vio un cambio con el hincha. “También se vio un cambio tremendo con la gente. Antes venían muchos refuerzos. Y en ese torneo al ser casi todos jugadores de Río Cuarto, la gente se sintió identificada con nosotros. A medida que fue transcurriendo el torneo se fue produ-ciendo el cambio. Los hinchas lo vivían como si fuéramos nosotros. Al conocernos el equipo generaba sentido de pertenencia”, destacó.
Zapico, quien hoy es el kinesiólogo del plantel de primera local y de las divisiones inferiores de Estudiantes, contó que el equipo empezó a sentir que estaba para el ascenso “en la segunda mitad del torneo”.
“La primera parte no fue del todo buena. No estábamos mal, pero en ese momento no nos per-filábamos para el ascenso. Cuando se sumó el Rulo (Sebastián) Pérez tuvimos un salto de calidad. Llegó esa serie de partidos invictos. Nos hicimos fuerte como grupo y nos dimos cuenta que el ascenso es-taba cerca. Esa racha fue funda-mental para que todos empezáramos a creer que se podía. También el partido que le ganamos a Atenas con el gol del Coqui (Luis Di Santo) sobre el final”, explicó.
Al recordar lo que fue la final con Crucero del Norte, el exlateral destacó que no solo fue especial la definición por penales, si no toda la serie.
“Esa serie final fue uno de los momentos más lindos, no solo por el ascenso si no por todo lo que se vivió. El viaje a Misiones, el primero largo que se hizo ya que antes jugábamos con equipos de Mendoza y San Juan. Fue un viaje increíble, muy bien organizado. Entrar a un estadio nuevo, casi sin hinchas de ellos, y ver a ese puñado que había viajado desde Río Cuarto fue algo hermoso, más allá de lo deportivo”, afirmó.
“Crucero tenía un buen equipo. Se decía muchas cosas. Que era el equipo que tenía que ascender. La fortaleza del grupo desde ese cono-cimiento que teníamos fue clave para lograr la victoria allá. En nuestra cancha recuerdo que fue un partido duro, trabado. Lo tuvimos ahí. Estaba todo marcado para que se diera así, en los penales. Fue una serie inolvidable. No sólo por los penales, sino por todo”, fina-lizó.
Esa tarde del 31 de mayo de 2009 el León formó con José Mancinelli, Cristian Acosta, Miguel Carrizo, Juan Palandri y Emiliano Zapico (Maximiliano López), Maximiliano Gómez (Mauro Búffali), Sebastián Pérez, Franco Chiaretta y Nicolás Rodríguez; Gastón Bottino y Luis Di Santo (Sebastián Uranga). DT: Hugo Mattea. En el banco queda-ron David Morán y Diego Mansilla.
El gol del Celeste lo marcó Nicolás Rodríguez de tiro penal a los 21 del complemento.
En la definición para Estudiantes marcaron Rodríguez, Acosta y Chiaretta. A Pérez se lo atajaron. Mientras que Mancinelli tapó los disparos de Britez, Cuder y Escobar.
José Luis Debernardi. Redacción Puntal

