La mujer de 48 años, con 21 años dentro de la fuerza, está siendo juzgada desde esta semana por el delito de encubrimiento agravado y el martes próximo se conocerá el veredicto.
Entre las pruebas más importantes que invocaron el fiscal Daniel Miralles y la querellante Rosa Sabena para pedir que se condene a Salinas, se cuentan las escuchas que Puntal reproduce a continuación.
Se produjeron en noviembre de 2008, cuando la desaparición de Nicolás Sabena estaba envuelta en una nebulosa. Años después se sabría que el interlocutor de la mujer policía no era otro que uno de los responsables de la desaparición de Nicolás Sabena.
El primero en contactarse fue, precisamente, Pepe Vargas, quien buscaba entregar a la Policía la ropa del joven de 21 años que había quedado en la quinta donde habría vivido sus últimas horas. En el tono y el trato de Vargas Parra y de Salinas se advierte una familiaridad que llamó la atención de la Justicia.
Nancy Salinas: -Hola.
José Vargas Parra: -El Pepe te habla.
S: -¡Hola, Pepe, qué hacés!
VP: -¡Hola, mamita, qué hacés! ¿Qué te hace falta Pepe?
VP: -Escuchame, hija, vos sabés que llamó la señora... mamá del chiquito.
S: -¿Sabena?
VP: -Sí, de Salinas...Sa...Sabena.
S. -Sí, del Nico. ¿Qué pasó?
VP: -Bueno, y dice que quiere la ropa. Yo te quiero hacer saber a vos, como vos estás a cargo de eso y está Della Mea.
S: -Sí.
VP: -Quiero saber... Porque vos sabés cómo soy yo... Yo soy bueno, pero no me voy a dejar (atropellar) por ella. Vos venís a buscarla o yo te la llevo a la Central, como quieras.
S: -Bueno, ¿vos la tenés en tu casa?
VP: -La tengo arriba del auto, pero no me animé a llegarme porque tengo miedo que ella reaccione mal o me trate mal, porque ella está re equivocada conmigo, yo no hice nada...
S: -Bueno, quedate tranquilo que ahí vamos a autorizar la medida a ver si la vamos a buscar, ¿ah?
VP: -Bueno, hija, llamame.
S: -Dale, yo voy para allá.
VP: -Bueno, tamos, llamame.
S: -Dale, chau, chau.
VP: -Chau, querida, dale un beso a tu viejo.
Horas después de esa comunicación, es Salinas quien contacta a Vargas Parra.
S: -Hola, Pepe, la Nancy te habla.
VP: -¿Qué Nancy?
S: -La Nancy Salinas, de la Policía.
VP: (Vargas interrumpe con un grito a alguien que está con él) -¿Cómo, hija?
S: -Te habla la Nancy, de acá de Investigaciones, Pepe.
VP: - Sí, hija.
S: -Cuchame, tranquilizate.
VP: -Sí.
S: -La ropa esa, ¿sabés qué?, tenela vos ahí y mañana a la mañana me la alcanzás, sabés, temprano.
VP: -Sí, hija.
S: -Yo ya hablé con la doctora y todo, vos no te hagas problema.
VP: -Bueno, mamita.
S: -Vos quedate tranquilo.
VP: -¿La llevo a la Central?
S: -Vos traémela acá a la Central, voy a estar yo acá.
VP: -Bueno, hija.
S. -Bueno, tamos.
VP: -Mandale besitos a toda tu familia.
S: -Bueno, gracias Pepe, gracias.
VP: -Chau, mamita, mañana a la mañana voy para allá.
S: -Bueno, chau.
VP: -Trabajo de noche yo, si recién llegó...
(La comunicación llega a su fin).
Estos diálogos telefónicos, junto con otras pruebas, fueron los que llevaron a que el fiscal de Cámara Daniel Miralles pidiera 2 años de prisión en suspenso para Salinas y a que Rosa Sabena solicitara 4 años de cárcel efectiva.
En su defensa, la agente acusada afirmó que el trato cordial con los delincuentes es parte de una estrategia que la Policía utiliza habitualmente para obtener información útil para sus investigaciones.
Salinas recalcó que en todo momento ella sabía que las llamadas estaban siendo grabadas y dijo que no existe nada que la ate a los Vargas Parra.
“Ensalzó a la acusada”
Finalizada la maratónica jornada del martes, Rosa Sabena se mostró disconforme con la participación del fiscal Miralles y, fiel a su estilo frontal, no se calló:
“Que el fiscal haya pedido dos años de prisión en suspenso es lo de menos porque él puede tener esa postura, pero lo que considero inapropiado es que por un lado pida una condena por encubrimiento y, por el otro, diga que Salinas es una excelente investigadora, que la conocía hace más de veinte años y resolvió muchas causas importantes. Me pareció innecesario porque su función es la de ser acusador público, no la de ensalzar a la acusada”.
El alegato de la querella, asumida por la propia Sabena, fue más categórico. La madre de Nicolás no sólo hizo mención a las escuchas comprometedoras, sino que mencionó el testimonio de una amiga de Nicolás, Jacqueline Ávalos, quien en este juicio afirmó que sabía que el joven estaba parando en la casa de un tal Yaca Vargas y afirmó que eso mismo les contó a las dos policías que fueron a entrevistarla a su casa, un domingo a la noche. Sabena recalcó que una de las agentes era Salinas y, en lugar de comentar ese dato a los investigadores, lo calló.
“Más allá de la decepción por el alegato del fiscal, quisiera remarcar que estoy muy agradecida con la Cámara. Sea cual sea el veredicto al que arriben, quiero resaltar el compromiso para fijar una fecha de juicio y no dejar que pasara otros año más con esta angustia”, dijo Sabena.
El desenlace del juicio será el martes próximo, pasado el mediodía.

