“Hay personas que se entregan totalmente a los otros. Pienso en este momento en el personal sanitario. Están agotados. Con el Hospital y las clínicas desbordados. Casi al tope. Especialmente las terapias intensivas”, dijo Uriona.
Yagregó seguidamente:“También pienso en el personal de seguridad y en tantas personas que se ponen al servicio”.
Como contrapartida, el obispo fustigó las peleas estériles de la clase política, en medio de una sociedad castigada por la pandemia y por las consecuencias sociales que arroja.

