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Día Mundial del Síndrome de Down: puentes para conectar

La Asociación Civil Síndrome de Down de Río Cuarto reflexiona sobre la conmemoración.

Establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2011, el 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down.

Según la Asociación Civil Síndrome de Down de Río Cuarto (Asdric), “por segunda vez, la fecha llega en un momento particular: a partir de marzo de 2020, una situación socio-sanitaria inédita puso el mundo que conocíamos en pausa, cambió nuestra cotidianeidad radicalmente. Poco a poco vamos recuperando espacios, pero todavía resulta lejana la posibilidad de volver a reunirnos colectivamente para esta fecha”.

“Uno de los efectos de la pandemia fue volver evidentes todas las desigualdades que atraviesan a nuestras sociedades. Y aun agudizarlas, entre otros motivos, al imponerse nuevas formas de comunicación, vinculación y participación social que se tornaron en factores de exclusión para muchos ciudadanos. El lema promovido internacionalmente para este 21 de marzo es, en consecuencia, “Conectar para incluir”. Es un llamado a las políticas públicas y la sociedad civil para velar por la igualdad en el acceso a los medios que permitan a todas las personas relacionarse, participar y hacer valer cada uno de sus derechos en igualdad de condiciones que las demás”.

“¿Qué sentido cobra este lema en relación con nuestras realidades cercanas?”

“Conectar remite, en su sentido más concreto, a la necesidad de expandir las políticas de inclusión digital. La recontextualización de numerosas prácticas laborales, educativas y recreativas demanda esfuerzos suplementarios para que nadie quede rezagado. Ello, no sólo en términos materiales y de infraestructura, sino en relación con los apoyos que puedan requerirse para asegurar la plena accesibilidad en los entornos virtuales”.

“Conectar también nos hace pensar en las tensiones que, como comunidad nucleada en torno a nuestros familiares con síndrome de Down o con otras condiciones de las que derivan necesidades de apoyo para favorecer su desarrollo psicomotor, intelectual y/o social, atravesamos en virtud de las medidas de aislamiento y de distanciamiento social obligatorio para impedir una marcha atrás en derechos que el colectivo de personas con discapacidad tardó largos años en conquistar. Las políticas de cuidado orientadas a este sector de la ciudadanía parecen a veces desconectadas de nuestras realidades concretas, siempre divergentes. Con ellas, volvieron a emerger prejuicios que creíamos superados. Así, con la reanudación de las clases presenciales durante este mes de marzo, no faltaron los niños y adolescentes que vieron puesto en cuestión su derecho a retornar a las aulas junto a sus compañeros sólo por el hecho de haber nacido con síndrome de Down. Si bien pueden responder a buenas intenciones, estas actitudes muestran la persistencia de concepciones proteccionistas que debemos revisar porque anulan a las personas como sujeto para volverlas objetos de intervención. Ante situaciones como estas, reclamamos que nunca debe anteponerse la consideración de un aspecto de la persona a la consideración de su integralidad”, agrega Asdric.

“Conectar también tiene resonancias que relacionamos con las modificaciones que la situación socio-sanitaria impuso en la dinámica de cada uno de nuestros hogares. Pasar más tiempo en casa, reorganizar nuestros tiempos, espacios y actividades también nos expuso a perder de vista horizontes como la plena autonomía de nuestros familiares con Síndrome de Down. No debemos dejar de conectarnos con los deseos e intereses de las personas con quienes compartimos la vida diaria, ni permitir que el temor o la preocupación anulen su expresión y posibilidades de concreción”.

“Por todo esto, el imperativo de conectar para incluir supone para nosotros, en última instancia, conectar con las personas: es un llamado a humanizar la mirada y el trato y a combatir todos los obstáculos que aún persisten para el reconocimiento y valoración de las personas con síndrome de Down como individuos plenos, en sus diferencias irreductibles. Continuamos organizándonos para reclamar por el derecho de todas las personas a ser, a tomar decisiones, a buscar desarrollarse integralmente”.

“Así lo expresamos en el video que estaremos compartiendo en el día de hoy en nuestras redes sociales”.

“Abrazar cada vida en todos sus momentos, en su espesor, en lo que la hace única”.

“Asumir que los desafíos nos hacen humanos y valorar, más allá de los triunfos, cada camino”.

“Mirar, reconocer, acompañar: actuar como puente y no como límite”.

“Que cada miembro de nuestra sociedad pueda asumir esa actitud: volverse un puente para sumar conexiones y habilitar derechos”, finaliza la Asociación Civil Síndrome de Down.