Fue el pasado fin de semana, cuando un grupo de pescadores de Elena se dirigió a este lugar, que se comunica con el lago de Embalse pero es jurisdicción de Villa Quillinzo, y se encontraron con que no podían acceder a la costa.
Jorge Martínez, vecino de Elena, fue quien a través de las redes expuso la situación con videos y fotografías que muestran los caminos taponados con piedras y árboles.
“Nos dio mucha pena porque es un lugar que visitan las familias y muchos grupos de pescadores que vamos a disfrutar de ese espacio. Queremos que alguien nos explique por qué están cerrando el lugar, no sabemos si hay venta de tierras o qué sucedió”, dijo a Puntal Martínez.
El lugar al que hacen referencia los pescadores se ubica dentro de la jurisdicción de Villa Quillinzo y donde confluyen un lago que rodea la localidad y el río que comienza tras cruzar un puente. Es un espacio natural, donde hay peces y, además, por ser costas tranquilas permite nadar y disfrutar del lugar.
Geográficamente, tiene como localidades más próximas La Cruz y Villa Quillinzo. Entre los puntos de referencia uno es la presencia en el camino del Club Berrotarán y es conocido por los visitantes como el “Cementerio de los indios”.
“Yo creo que nadie está en contra del progreso y me parecería bueno que la Villa prospere para el bien de todos, pero que también nos dejen disfrutar de la naturaleza”, agregó.
Piden explicaciones
“Nosotros no le echamos la culpa a nadie de esto, pero queremos hablar con alguna autoridad de Quillinzo para exponer este tema y darle una solución. Porque es algo tan lindo que por años lo hemos disfrutado y ahora está vedado a los vecinos”, puntualizó.
Asimismo, instó a dar con los responsables de haber colocado estos obstáculos.
Además de impedir el paso al lago, la preocupación de los visitantes es que también se dañó la arboleda del lugar, ya que se encontraron con varios ejemplares talados.
En este sentido, el pescador destacó que por tratarse de un espacio lindante con un lago y un río se trata de tierras fiscales y, por tanto, no podrían intervenir los privados.
“Nos encontramos con mucha gente que volvía indignada por lo que se encontraron”, remarcó el pescador.
Cabe recordar que en los últimos años esta zona serrana ha operado una transformación por el interés de privados en adquirir terrenos, lotearlos y venderlos a quienes buscan en este sector un lugar para radicarse o bien para construir casas de descanso o complejos turísticos.
A pesar de que no llegan todos los servicios, el interés de los particulares es por la tranquilidad que ofrecen estos lugares serranos.
Patricia Rossia. Redacción Puntal