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Avión estrellado en Valeria: el piloto murió por la violencia de la eyección

Gonzalo Britos Venturini sufrió el rompimiento de la médula espinal al salir del A4-AR Fightinghawk a gran velocidad. Llegó al suelo en paracaídas, pero ya había muerto. Lo reveló la autopsia. Siguen investigando las causas del accidente

El piloto que comandaba el avión militar estrellado el miércoles en Villa Valeria murió por la violencia de la eyección y no por el impacto contra el suelo. La autopsia sobre el cuerpo del joven aviador, oriundo de Paraná, reveló que llegó a tierra sin vida y con lesiones fatales en la médula espinal. En tanto, una junta de accidentes de aviación sigue investigando las causas del siniestro, a instancias del juez federal de Río Cuarto.

Britos Venturini murió como consecuencia de una luxación y una sección completa de la médula espinal de la columna cervical. Así lo señala el informe de la necropsia practicada la noche del miércoles sobre el cuerpo del aviador profesional.

La médica forense Ana Laura Peiovich pudo determinar, en su examen, que también sufrió una hemorragia arterial en el cuello, que se produjo temporalmente antes que el rompimiento medular.

Se produjo instantes después del momento de la maniobra de eyección, a raíz de la acción de lo que se conocen como “fuerzas g”, por una gran diferencia de aceleración.

Esto ocurre cuando la silla eyectable sale expulsada del avión, que vuela a más de mil kilómetros por hora, y pierde de manera brusca la aceleración que llevaba hasta ese momento.

El resultado de la autopsia va en consonancia, además, con un dato externo y ajeno al examen de la forense. Las personas que, al momento del accidente, estaban en el campo donde cayó el aviador relataron que el paracaídas bajó en absoluto silencio.

Fuentes consultadas por este diario indicaron que, en este tipo de maniobras de eyección, los pilotos por lo general pierden el conocimiento al salir despedidos del avión, y lo recuperan poco después, en plena caída en paracaídas.

"Lo habitual es que, al despertarse en medio del aire, los pilotos reaccionen a los gritos", confiaron a este matutino.

No arrojó pistas sobre

las causas del accidente

Los resultados de la necropsia sobre el cuerpo del aviador, no obstante, no echan luz sobre el accidente en sí mismo. Es decir, esos aportan indicios sobre las causas del siniestro; si se debió a un desperfecto de tipo mecánico o a un error humano.

Otras fuentes vinculadas a la investigación del caso indicaron ayer que no hay por ahora elementos que permitan sostener que el piloto Britos Venturini se haya eyectado demasiado tarde del avión, hipótesis que había circulado en un primer momento.

Por el contrario, aseguran que la salida de la aeronave se produjo dentro de los parámetros establecidos para estos casos. De hecho, la maniobra de eyección es materia de estudio durante la etapa de formación y luego en el entrenamiento de los pilotos.

Desmienten las versiones iniciales

Esta información termina por desmentir las primeras versiones que indicaban que el aviador saltó del avión a muy baja altura. También se descartó que haya tenido algunos minutos de sobrevida tras llegar al suelo.

La aeronave, un Lockheed Martin A-4AR Fightinghawk con registro C-925, había despegado de la V Brigada Aérea, ubicada en la localidad de Villa Reynolds, en el marco de vuelos de adiestramiento cotidianos y era piloteada por el capitán Gonzalo Britos Venturini.

A unos 50 kilómetros del lugar de origen, el avión sufrió un desperfecto y terminó estrellándose en un campo en la zona de la localidad de Villa Valeria.