¿Por qué Juan Manuel Llamosas perdió en Río Cuarto? La pregunta resonaba anoche en la sede que el Partido Justicialista tiene en avenida España, tras conocerse el triunfo en la ciudad de la alianza opositora Juntos por el Cambio.
“Si Juan Manuel era el único candidato de Río Cuarto y enfrente de él no había nadie, por qué perdió”, “Si se iba a convertir en la tercera autoridad de la Provincia, por qué perdió”, “Si había prometido ser el garante de las obras y del progreso no solamente de Río Cuarto, sino también del sur cordobés, por qué perdió”, “Si su gestión es buena, por qué perdió” y “Si su gobierno tiene un alto nivel de aceptación entre los riocuartenses, por qué perdió”.
Quizá la respuesta a esa serie de interrogantes no se encuentre en factores internos sino externos.
¿Qué se quiere decir con esto? Siempre se ha dicho, y está empíricamente comprobado, que cada elección tiene su propia particularidad.
Esto es que cada elector vota de manera diferente, según se trate de una elección nacional, provincial o municipal.
En este caso puntual, Llamosas era un muy buen candidato a legislador que, además, corría con la ventaja de no tener ningún rival de peso del otro lado.
Yla esperanza estaba puesta en que podía traccionar muchos votos de la ciudad y del departamento para alimentar el triunfo de Martín Llaryora en la provincia.
Pero, a diferencia de lo que pasaba en la era de José Manuel de la Sota, esta vez el sur le fue esquivo al peronismo.
Mimado desde ese entonces hasta hoy, los departamentos sureños esta vez le votaron al opositor Luis Juez, salvo el Roque Sáenz Peña, tierra de los ministros Sergio Busso (Agricultura) y Julián López (Gobierno y Seguridad).
Al revés de lo que ocurría en aquella época, esta vez los votos de Llaryora vinieron fundamentalmente de Capital y San Justo.
Yen las elecciones para gobernador los que generalmente traccionan son los candidatos que aspiran a dicho cargo y no las espadas legislativas.
En otras palabras:Juez tenía más ascendencia en esos departamentos que el propio Llaryora.
Además la alianza Juntos por el Cambio pega muy fuerte en el electorado riocuartense, desde que Mauricio Macri ganó esta ciudad con el 70 por ciento de los votos cuando fue elegido presidente.
Río Cuarto, una ciudad muy ligada con el campo y que rompió con el kirchnerismo a partir de la resolución 125, tiene una sintonía muy especial con la ex-Cambiemos, que -por otro lado- en el Imperio del Sur no tiene divisiones, como sí las hay en otras ciudades.
En ese contexto, vale analizar además el comportamiento de los distintos circuitos electorales de la ciudad de Río Cuarto.
El del Centro, históricamente esquivo a las aspiraciones de los dirigentes del PJ, fue el que le dio el triunfo a Juntos por el Cambio por encima de Hacemos Unidos por Córdoba.
Se trata de un circuito difícil para el justicialismo, electoralmente hablando.
Llamosas lo logró perforar al ser elegido por primera vez intendente en el 2016. Pero cuando fue después a su reelección en el 2020, en medio de la pandemia del coronavirus, ese electorado le quitó parte de su apoyo.
Esto, sumado a que también Juntos ganó Banda Norte, hicieron que JxC ganara la ciudad, pese a que el PJhizo una buena diferencia en el Circuito Alberdi.
La derrota en Río Cuarto obligará a los líderes del peronismo local a hacer una autocrítica tendiente a revisar estrategias electorales que, por ahí, no dan los resultados esperados.
¿Puede este traspié electoral incidir en las elecciones municipales del 2024? En el PJ dicen que no, barajando el clásico argumento de que cada elección es distinta a la que viene.
Anoche Llaryora dijo que la elección provincial está ganada y Llamosas lo felicitó a través de su cuenta de Twitter.
Después de todo, correr con el caballo del comisario genera para los desafíos por venir la esperanza de que no todo está perdido.

