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Plantfulness, la práctica que se puso de moda

La relación con la naturaleza tiene beneficios emocionales, físicos y mentales para el hombre. En el contexto post pandemia, los expertos afirman que el contacto con al aire libre y las especies vegetales, mejoran tu calidad de vida. Hoy te contamos más sobre esta práctica que gana adeptos día a día

La naturaleza nos ayuda a recargar energía y relajarnos, cada vez que necesitamos ordenar nuestros pensamientos y recuperar la serenidad. Un paseo por la ciudad no consigue el mismo efecto que salir a caminar por espacios verdes, disfrutar de acostarse en el pasto o tomar un poco de sol. Cuanto más tiempo pasemos en espacios verdes y más natural y aislado sea el entorno, mejores son los resultados.

Diversos estudios han documentado los beneficios que tiene para el cuerpo humano estar en un medio natural, en un bosque o sendero rodeado de árboles, lejos del ruido, ya que tiene un gran efecto saludable en nosotros, desde reducir la presión arterial, el estrés, hasta mejorar la calidad del aire que respiramos y nuestro estado de ánimo.

Después de la cuarentena, todos nos volvimos más conscientes de la importancia de disfrutar los espacios abiertos al aire libre y como estos colaboran a nuestro bienestar físico y mental. A raíz de esto muchas prácticas comenzaron a tomar notoriedad por ser eficientes en sus resultados de manera inmediata. Entre ellas la más popular es el plantfulness. Esta práctica es una especie de meditación activa que aporta paz mental en medio de la vorágine que vivimos en el día a día y esto se logra a través de las plantas, generando con su cuidado, calma y bienestar que nos incentiva cada día, a dedicarles un rato de nuestro tiempo.

Sin ser conscientes de ello, muchos de nosotros hemos tenido contacto con el plantfulness sin saberlo. Cuando éramos niños, en el colegio había actividades que nos acercaban inicialmente a esta práctica, como cuando armábamos el popular germinador. Sembrábamos lentejas, porotos o garbanzos sobre una base de algodón dentro de un frasco, cada día observábamos con ilusión cómo nacía y crecía esa vida que habíamos creado, registrando cada momento. El plantfulness se refiere exactamente a esos momentos que dedicamos a nuestras plantas, desde regarlas, abonarlas, limpiarlas, podarlas, contemplar sus nuevos brotes y tu atención puesta en todos estos procesos. Se puede llevar a cabo de diferentes formas, desde la simple contemplación, que te hace desconectar de tus problemas y descansar la vista, hasta sembrar, donde el contacto es mayor, pues se ven implicadas tus manos, y la gratificación de ver cómo brota una vida que vos has plantado.

De sus inicios a las redes sociales

Eva Durán, nacida en Barcelona, es la precursora, divulgadora y fundadora de la Escuela de Plantlovers y de los beneficios del plantfulness. Empezó a utilizar este término en 2019, y afirma que a las personas les gustan las plantas porque dan paz, serenidad, hacen hogar, son refugio y conectan con la naturaleza, cuidan de nosotros mientras cuidamos de ellas.

Ella misma confiesa que la meditación tradicional tal cual estaba planteada, no le funcionaba, hasta que empezó a oír hablar de los beneficios de rodearse de entonos naturales. Plantfulness son aquellos momentos de paz física y mental cuando paseas por tus plantas como si lo hicieras por un bosque. Sin más intenciones que dejarte llevar, sintiendo la naturaleza y observando. Sabemos muy bien que la meditación tiene beneficios como la reducción del estrés, asi como muchísimos estudios afirman que el contacto con la naturaleza mejora nuestra salud física, mental y emocional. Si juntamos plantas y meditación tenemos una forma muy sencilla de sentir todos esos beneficios.

El planfulness, es al mismo tiempo la tendencia que arrasa en internet y es replicado por influencers en redes sociales. Desde comunidades que se agrupan con el #plantfullnes en donde comparten herramientas, secretos y cuidados, hasta cuentas que pregonan sus beneficios y su puesta en marcha.

Cómo comenzar a practicarlo

Si querés incorporar el plantfulness como parte de tus rutinas de autocuidado y bienestar, evita la acumulación de plantas. Tener muchas y no saber cómo cuidarles podría causarte el efecto contrario. Para comenzar, elegí tres o cuatro plantas que te gusten y te hagan feliz solo de verlas. Observa su color, textura, turgencia de sus tejidos, acarícialas y contempla su proceso de crecimiento. El tiempo que dediques a tus plantas, mantené toda tu atención en ello.

Beneficios del plantfulness

Cultivar plantas nos ayuda a cultivar también muchas facetas de nuestra personalidad como la paciencia, la observación, la constancia, el respetar los tiempos de la naturaleza, etc. Estos son algunos de los beneficios de incursionar en esta práctica:

- Estimula tu creatividad. La cantidad de energía que nos ofrece la naturaleza estimula nuestras neuronas y esto favorece nuestro desarrollo cognitivo y aprendizaje.

- Reduce el estrés. Realizar una actividad al aire libre ayuda a desconectarte, reduce la fatiga mental y cultivas la paciencia, ya que los ritmos de la naturaleza son otros a los nuestros.

- Refuerza el sistema inmunológico. Muchas investigaciones han dado como resultado que pasar un rato en contacto con la naturaleza nos relaja y actúa como una inyección de energía que nos ayuda a protegernos de enfermedades cardiovasculares, respiratorias, mentales y musculares.

- Aumenta tu conocimiento e interés. Estar en contacto con la naturaleza te permitirá conocerla y apreciar su belleza. Hacerte consciente de cómo funciona el mundo y cómo debemos cuidarlo.

- Nos ayuda a escucharnos a nosotros mismos. Los colores y sonidos de la naturaleza estimulan la abstracción y facilitan la meditación. Por eso, nos ayuda a conectarnos con nosotros mismos y reflexionar.

- Aumenta la autoestima y el autocontrol. Ser capaz de cultivar y ver crecer a un ser vivo, te hace sentir feliz, pleno y te llena de poder. El contacto directo con la naturaleza contribuye a aumentar el rendimiento y a potenciar el control de la disciplina y los impulsos propios.

Hacer una pausa en nuestros ritmos de vida, que han convertido al estrés en la enfermedad del siglo XXI, es necesario. Tomate un tiempo para sumergirte en la vida natural, anímate al cuidado de la naturaleza y el amor por las plantas. Seguramente en tu casa tenés un rincón con plantas al que le dedicas tu tiempo y tu cariño, por ende, sin saberlo, ya sos parte de esta práctica. Ahora que conoces más sobre este concepto, solo debes saber que las reglas ante esta nueva disciplina son pocas: respetar tus plantas y disfrutar del proceso de cuidarlas, mientras te cuidan.

Por Julieta Varroni