Un vecino residente entre la zona de Pilar y Río Segundo, sobre el este de la capital provincial, denunció que fue detenido por error cuando circulaba en auto por Río Cuarto y que posteriormente recibió una feroz golpiza por parte de personal policial de la Unidad Regional Departamental local que lo dejó internado con una fractura grave de mandíbula.
Diego Chiechi, abogado de la víctima identificado como Carlos Galíndez, dijo a Puntal.com.ar que la denuncia quedó asentada en el Tribunal de Conducta policial de Córdoba, donde se inició un sumario administrativo interno, y que cuando su representado recupere el alta analizarán también si radican acciones en los Tribunales riocuartenses.
El abogado dijo que el episodio tuvo inicio en la madrugada del pasado domingo cuando Galíndez se encontraba de viaje junto a su esposa y se detuvo al costado de la ruta "en momentos en que se dirigía hacia la autopista".
Si bien el abogado no pudo precisar ante la consulta de este medio si se trasladaba por el enlace de rutas A005 o por la ruta nacional 36, porque aún no pudo agotar esos detalles con su representado por encontrarse internado, dijo que al momento de detener la marcha a la vera de la ruta. un auto blanco fue detenido por cinco patrullas policiales en la banquina contraria.
Según la versión del abogado, que fue compartida más temprano ante el programa "Es por acá" de Radio Universidad de Córdoba, Galíndez fue demorado ante la posible sospecha de algún vínculo con el otro detenido, motivo por el cual también fue trasladado a la sede policial.
Chiechi dijo que la controversia se dio cuando los efectivos advirtieron que Galíndez no tenía relación con el procedimiento donde detuvieron a otro automovilista y que en los trámites de rigor intentaron hacerle firmar planillas en blanco, a lo cual su defendido opuso resistencia.
Habría sido en esa discusión por posturas encontradas que, según el realto que replica el abogado, un par de uniformados se habrían quitado las insignias y etiquetas identificatorias y llevaron a Galíndez hasta una habitación pequeña. Según esa misma versión, lo habrían desnudado y propinado una salvaje golpiza que lo dejó con severos daños en la mandíbula.
Tras recuperar la libertad, Galíndez siguió camino hacia Córdoba y al llegar al lugar buscó asistencia médica quedando internado a la espera de una operación. Según el relato de Chiechi, habría también faltante de herramientas y de otros elementos de la Mitsubishi Montero en la que se desplazaba Galíndez.

