Formó parte de los grupos de tareas encargados de generar un clima de terror en la provincia con el “Comando Libertadores de América”, antes del golpe del 24 de marzo de 1976 y es uno de los más reconocidos funcionarios del horror de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio.
Fue condenado por violaciones, vejámenes y otros delitos, por lo cual fue exonerado de la Policía en septiembre de 1979.
Entre las condenas que recibió, en 2009 fue sentenciado a 16 años de prisión en la causa Albareda; en 2016 a perpetua en la Megacausa Videla y en 2019 a 9 años en la causa Montiveros.
En febrero recibió una condena de 18 años en la causa Diedrichs por privación ilegítima de la libertad agravada, e imposición de tormentos agravados en reiteradas ocasiones.

