Río Cuarto | policías | situación | policial

Ana Becerra dijo que los policías se exponen a "sanciones durísimas"

La responsable del Tribunal de Conducta Policial aclaró que "no es común que ocurran estas golpizas" dentro de la fuerza. "Estamos trabajando para sancionar como corresponde estas situaciones", anticipó a este diario

Ana María Becerra, la responsable del Tribunal de Conducta Policial, aseguró a Puntal que los cuatro policías riocuartenses que fueron pasados a situación pasiva por la golpiza a un hombre demorado en la alcaidía se exponen a sanciones durísimas.

Tras la confirmación de este diario de que uno de los dos agentes que habrían golpeado salvajemente a Carlos Galíndez (42) al punto de fracturarle la mandíbula ya estaba imputado por la Justicia por el delito de vejaciones, Becerra expresó públicamente que este tipo de conductas no son habituales dentro de la Policía de la Provincia.

En la edición del miércoles, Puntal reveló que el cabo David Ezequiel Colautti, señalado por la esposa de Galíndez como uno de los dos policías que atacaron ferozmente a su esposo luego de desnudarlo en plena alcaidía, ya había sido imputado por vejaciones por haberle propinado una trompada en el rostro a un cadete menor de edad que pasó un semáforo en rojo.

Frente a esta noticia, desde el Tribunal de Conducta de Córdoba mencionaron que ni el episodio que se registró en la madrugada del domingo 17 en plena alcaidía de la Departamental ni la agresión al cadete son hechos normales. “No es lo normal, no es lo común que tengamos estos casos de golpizas. Lamentablemente, estos hechos ensucian gravemente a la institución policial porque aparecen de vez en cuando, como sucedió en Río Cuarto y realmente crean una situación de inseguridad o de incertidumbre con respecto al accionar de la Policía”, recalcó Becerra.

Recordó que apenas se denunció la golpiza que sufrió Galíndez, después de un operativo policial en la ruta A005, el Tribunal de Conducta actuó rápidamente separando provisoriamente a cuatro agentes de la fuerza.

“Son hehos que están judicializados”, recordó Becerra y explicó que, más allá de que tanto el fiscal de Instrucción Fernando Moine como el Tribunal a su cargo trabajan sobre el mismo hecho, con las mismas pruebas y en relación con las mismas personas, “nuestras miradas son distintas porque la Justicia busca determinar delitos y nosotros las faltas”. Y remarcó: “De cualquier manera las sanciones son durísimas en cualquiera de los dos casos. Nosotros estamos trabajando fuertemente para llegar a la verdad y sancionar como corresponde estas situaciones”.

Prueba de ello, dijo, fue la presencia de una comisión del Tribunal de Conducta esta semana en Río Cuarto. El lunes pasado, delegados del organismo de fiscalización mantuvieron reuniones con la jefatura de la Departamental Río Cuarto y con el fiscal que investiga la causa.

El cuarto hombre

Este diario indagó sobre la situación puntual de uno de los policías pasados a pasiva, Facundo Ceballos, quien finalmente no fue imputado por la Justicia.

El abogado que ejerce su defensa, su hermano Matías Ceballos, había expresado a este diario que ese policía ya no se encontraba en la alcaidía de calle Belgrano 50 cuando se produjo el grave hecho contra el ciudadano oriundo de la localidad de Pilar de Río Segundo.

“Facundo estaba prestando una guardia de 48 horas, entonces a la medianoche el segundo jefe de alcaidía de apellido Rojas le dice: “Retirate, andá a descansar un poco y volvé mañana al mediodía”. Está constatado en el libro de guardia que Facundo se retiró de la alcaidía por la orden de un superior directo que es un oficial principal”, explicó el letrado.

Sobre este punto, Becerra aclaró que no iba a referirse al caso particular, aunque explicó cómo proceden habitualmente.

“Cuando se hacen estas investigaciones se pide el rol de combate, es decir, la información de quiénes estaban en ese momento trabajando de acuerdo a lo que le correspondía”.

Becerra remarcó que Ceballos tiene todo el derecho a demostrar que no tuvo responsabilidad alguna y, si eso fuera así, “por supuesto que se revé la situación”.

Y agregó que el abogado de Ceballos “deberá presentar las pruebas que tenga a disposición, los permisos que se han otorgado” y en el caso de que le asista la razón al agente investigado, el tribunal dará marcha atrás con la sanción.

El fiscal Moine indagó a los tres agentes imputados

En la lloviznosa mañana del jueves se concretaron finalmente las indagatorias a los tres policías de la Provincia que fueron imputados por la Fiscalía de Tercer Turno, a cargo de Fernando Moine.

Se trata de los agentes Martín Ezequiel Coalutti, Jorge David Sanabria y Daiana Rojo.

Todos ellos se presentaron a los tribunales provinciales acompañados de sus abogados defensores. Colautti y Sanabria debieron responder a la acusación de vejaciones calificadas por haber sido señalados como los autores materiales de la golpiza a Carlos Galíndez; en tanto que Rojo fue imputada por el delito de encubrimiento agravado y falsificación de instrumento público.

El cuarto policía que fue pasado a pasiva por el Tribunal de Conducta, Facundo Ceballos, deberá aclarar su situación frente a ese organismo, pero no fue llamado a indagatoria porque el fiscal a cargo de la investigación no encontró elementos de prueba en su contra.