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Baja mortalidad infantil, servicios alta complejidad y una red sanitaria integrada: las claves que ubican a Río Cuarto primera en salud

Especialistas destacan el valor de la articulación público-privada, la infraestructura médica, la formación profesional y la capacidad regional de atención como pilares de un sistema que trasciende las fronteras del sur cordobés. ¿Qué variables se midieron?

Días atrás se dieron a conocer los resultados de un estudio nacional sobre calidad de vida desarrollado por la consultora Enclave que ubicó a Río Cuarto en el cuarto lugar a nivel general y, especialmente, en el primer puesto en el área de salud entre las 43 ciudades evaluadas.

El dato no pasó inadvertido. El reconocimiento en salud colocó a Río Cuarto por encima de grandes centros urbanos históricamente asociados al desarrollo médico tales como Córdoba, Rosario o Buenos Aires, y detrás del resultado aparecen múltiples factores: indicadores sanitarios sólidos, infraestructura tecnológica, especialización profesional, integración regional y una histórica articulación entre el sistema público y privado.

En diálogo con Salud & Ciencia, el responsable del estudio y consultor de Enclave, Fabio Quetglas, explicó que el ranking no fue construido a partir de percepciones subjetivas, sino sobre variables concretas y comparables. En el caso de salud, el trabajo tomó un indicador básico universal y otro de medicina compleja.

“Tomamos mortalidad infantil como indicador de salud básica y la capacidad de realizar tratamientos de diálisis como indicador de medicina de complejidad”, detalló Quetglas.

Según explicó, Río Cuarto mostró un desempeño sobresaliente especialmente en la baja tasa de mortalidad infantil, un dato que terminó inclinando la balanza a su favor.

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Para el especialista, detrás de ese indicador existen múltiples dimensiones que funcionan correctamente. “Tener baja mortalidad infantil significa que muchas cosas están funcionando bien: el hospital público, la extensión de la red de agua potable, la prevención, la comunicación sanitaria y la articulación de políticas públicas”, sostuvo.

Quetglas consideró además que el resultado refleja una articulación virtuosa entre el sector público y privado. “Tener médicos o infraestructura no alcanza si no existe una política sanitaria integral. Hay ciudades que tienen la oferta, pero no logran transformarla en acceso efectivo”, comparó.

Un polo sanitario en crecimiento

La mirada local sobre el reconocimiento nacional fue aportada por el presidente del Colegio Médico de Río Cuarto, Eduardo Carpintero (MP N° 18252 - ME N° 5631), quien destacó que la ciudad viene consolidando desde hace décadas un perfil sanitario regional que hoy encuentra respaldo en los indicadores.

“La fortaleza de Río Cuarto es estratégica y estructural”, afirmó Carpintero. “La ciudad está ubicada en un punto clave del país y tiene una enorme área de influencia. Muchísima gente del sur de Córdoba y de provincias vecinas llega aquí para atenderse”, indicó el presidente del Colegio de profesionales local en diálogo con Salud & Ciencia.

Embed - Dr. Eduardo Carpintero - Pdte. Colegio Médico de Río Cuarto

El facultativo remarcó que Río Cuarto cuenta con una importante concentración de médicos especialistas y con instituciones privadas de referencia, además de un sistema público que absorbe una demanda creciente.

“Hay una infraestructura muy importante y una tecnología que no se ha quedado atrás”, señaló Carpintero.

En paralelo, destacó el rol de la salud pública local y provincial. “Los dispensarios municipales cumplen un papel fundamental en atención primaria y hoy algunos funcionan las 24 horas. Después está el Hospital Regional, que sostiene gran parte de la demanda de personas sin cobertura médica”, indicó.

Según Carpintero, la clave del funcionamiento sanitario de Río Cuarto reside justamente en la complementariedad entre sectores. “Hay concordancia entre la parte pública y privada. Cuando un caso requiere una prestación específica, muchas veces ambos sistemas se complementan y trabajan juntos”, explicó.

Mortalidad infantil

Uno de los datos centrales que impulsó a Río Cuarto al primer lugar nacional fue la baja tasa de mortalidad infantil. Aunque el fenómeno responde a múltiples variables, los especialistas coinciden en que se trata de uno de los indicadores más sensibles para medir la calidad sanitaria de una comunidad.

“La mortalidad infantil no depende solamente de un médico o de un hospital, está vinculada al acceso al agua potable, a controles prenatales, vacunación, nutrición, prevención y seguimiento”, explicó Quetglas.

Carpintero coincidió en esa mirada y destacó especialmente el trabajo realizado en neonatología tanto desde el ámbito público como privado. “La ciudad cuenta con instituciones muy fuertes en atención neonatal y con tecnología de avanzada”, remarcó.

En ese sentido, subrayó la importancia del Hospital de Río Cuarto, que dispone de equipamiento único en la región, como respiradores de alta frecuencia utilizados en neonatología crítica. “Hay casos complejos donde el sistema público y el privado se complementan muy bien y eso termina impactando positivamente en los resultados”, sostuvo Carpintero.

Además, recordó que la ciudad viene desarrollando una red sanitaria sólida en un contexto donde la cantidad de nacimientos ha disminuido, permitiendo también mejorar los niveles de seguimiento y atención.

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Tecnología médica y alta complejidad

Otro de los aspectos destacados por Carpintero fue la capacidad de Río Cuarto para incorporar tecnología y prestaciones de alta complejidad que anteriormente obligaban a derivaciones hacia Córdoba o Buenos Aires.

“La ciudad tiene resonadores, centros de diálisis, servicios de cateterismo, oftalmología avanzada y cirugía de alta complejidad”, enumeró.

Y uno de los ejemplos más significativos es el crecimiento de la radioterapia oncológica. Recientemente, un centro privado incorporó un tercer acelerador lineal, equipamiento de altísima complejidad que incluso muchas provincias argentinas no poseen.

“Hay pacientes que vienen desde otras provincias a realizarse tratamientos en Río Cuarto”, destacó Carpintero, al tiempo que agregó: “Para una persona que atraviesa una enfermedad compleja, poder resolver su tratamiento cerca de su casa cambia muchísimo la calidad de vida”.

La ciudad también se convirtió en referencia regional en prácticas vinculadas a nefrología, urología y cirugía pediátrica especializada, áreas donde la concentración de profesionales capacitados marca una diferencia.

Formación, vocación y desafíos

El reconocimiento nacional coincide además con un momento de expansión académica para Río Cuarto. Este año comenzó formalmente la carrera de Medicina en la Universidad Católica de Córdoba, en su campus en Río Cuarto, un hecho considerado histórico para la región.

Aunque Quetglas aclaró que la existencia de carreras universitarias no garantiza automáticamente mejores indicadores sanitarios, sí reconoció que contar con formación médica local fortalece el ecosistema sanitario.

Carpintero, por su parte, valoró la tradición médica de la ciudad y el rol histórico del Colegio Médico, fundado en 1949. “Desde hace décadas Río Cuarto forma especialistas y tiene una comunidad médica muy activa”, señaló.

Además, destacó el compromiso institucional con la capacitación científica y la educación sanitaria comunitaria. “El Colegio Médico no solo trabaja en cuestiones gremiales, también impulsa cursos, campañas y capacitaciones abiertas a la sociedad”, explicó.

Entre las actividades recientes mencionó jornadas de reanimación cardiopulmonar, prevención de intoxicaciones por monóxido de carbono y formación destinada a fuerzas de seguridad y personal comunitario.

Así, mientras grandes centros urbanos enfrentan problemas de saturación, fragmentación o desigualdad en el acceso, Río Cuarto aparece como un modelo sanitario intermedio, donde la escala permite todavía cierto equilibrio entre cercanía, tecnología y capacidad de respuesta.

El desafío hacia adelante será sostener ese crecimiento, profundizar la formación profesional y garantizar que la expansión sanitaria continúe acompañando las necesidades de una región que, cada vez más, encuentra en esta ciudad un verdadero polo médico en el centro del país.