Almaceneros culpan a los formadores de precios por las altas subas en los alimentos.
De esta forma, buscan deslindar responsabilidades frente a los fuertes incrementos, que llegaron hasta el 200 por ciento.
“Estas son maniobras especulativas por parte de los formadores de precios”, se denunció desde la Cámara de Almaceneros de Río Cuarto.
Y se añadió: “Hay distorsión de precios, precios muy altos, que hacen que los artículos duerman en las góndolas”.
“Creemos que hay un abuso por parte de los formadores de precios”, se lanzó.
Tras la devaluación del peso, aplicada por el gobierno de Javier Milei, los alimentos aumentaron un 80 por ciento.
Pero no sólo eso: los proveedores retenían su entrega a los almaceneros y, en algunos casos, se notaba la escasez de mercaderías en las góndolas.
En ese momento, había un 65 por ciento de los productos que no tenía su precio, hasta tanto se aclarara el panorama.
Ese incremento no sólo es fruto de la devaluación, sino también de la suba en los combustibles que se produjo después.
Antes de las medidas adoptadas por Milei, los consumidores se fueron a los supermercados a stockearse antes de que los productos subieran nuevamente.
“El abuso de precios provocará una recesión a causa de que mucha gente no podrá comprar”, se advirtió.
“Las carnes y las verduras deberían bajar, por la fuerte caída de las ventas”, se aseguró.
Los clientes empezaron a seleccionar qué alimentos comprar para hacer rendir la plata, que es poca, y poder así llegar a fin de mes.

