Después de que se hiciera pública la denuncia que formularon los supermercados contra los proveedores por aumentos de precios en casi todos los rubros, se conoció que los incrementos arrancan desde el 5 por ciento y llegan a un máximo del 10.
Esa situación de incremento se produce a pesar de que existen disposiciones nacionales que ordenaron retrotraer los precios al 6 de marzo. La medida se tomó para atacar los abusos que se produjeron en los primeros días de la cuarentena, cuando se registraron fuertes aumentos por la alta demanda de alimentos.
Víctor Palpaselli, presidente de la Federación de Supermercados de Córdoba, manifestó que ya han comunicado la situación a los gobiernos nacional y provincial pero que, hasta ahora, no han recibido una respuesta satisfactoria.
La preocupación de los supermercadistas es que los controles de precios se realizan sobre los puestos de venta y que sobre ellos recaen las sanciones. Es decir, los proveedores suben los precios pero si aumentan en las góndolas la responsabilidad es de los supermercados.
“Si aceptamos las listas de precios, tenemos que trasladárselos a los clientes. Ahí nos exponemos al riesgo de que nos clausuren. Pero, si rechazamos los nuevos valores, no nos envían la mercadería y hay riesgo de desabastecimiento”, precisó Víctor Palpaselli, presidente de la Federación de Supermercadistas de Córdoba.
Lo que sostienen es que se está haciendo fácticamente imposible respetar las disposiciones nacionales porque las empresas proveedoras elevan los precios en casi todos los rubros: desde elementos de limpieza e higiene personal, pasando por carnes y verduras y hasta en los rubros de alimentos secos.
Los supermercadistas dicen que están entre la espada y la pared. “Las empresas cordobesas no podemos cumplir con las exigencias del gobierno nacional, ya que la mayoría de los productores, fabricantes y distribuidores mayoristas no respetan tales condiciones. Estamos gestionando y denunciando ante organismos oficiales estas actitudes irresponsables de proveedores que incrementan sus costos sin medir las posibles consecuencias. Mientras esperamos las medidas necesarias para corregir esta actitud, no nos queda más que informar al público consumidor sobre la escasa o nula intervención a los grandes monopolios de la industria”, señala el comunicado que dieron a conocer los supermercados cordobeses.

