Río Cuarto |

Presentaron un libro con cartas escritas por chicos sobre los años de pandemia

"La vida en pandemia, cartas testimoniales" es un ejemplar que reúne más de 200 escritos sobre lo ocurrido en 2020, 2021 y 2022. El trabajo fue una idea de Marcela Méndez, bibliotecaria del Colegio La Merced

Con el objetivo de documentar las vivencias de los chicos durante la pandemia de coronavirus, Marcela Méndez, bibliotecaria del Colegio La Merced, presentó un libro que reúne más de 200 cartas alusivas escritas por estudiantes y otros integrantes de la comunidad educativa. En diálogo con Puntal, la autora de “La vida en pandemia, cartas testimoniales” contó cómo fue el proceso y también habló sobre una cápsula del tiempo que se abrirá en 2027.

-¿De qué se trata la iniciativa?

-Comenzamos a mediados del 2020, escribiendo cartas contando qué nos estaba pasando. Es decir, cómo sentíamos y vivíamos la pandemia. Eso se extendió al 2021 y al 2022 porque, oficialmente, la pandemia no terminó. Pensando en que es un tiempo muy especial que nos ha atravesado a todos como sociedad, que nos hizo cambiar muchas cosas de nuestra vida cotidiana y que ninguno de nosotros vivió anteriormente, entendimos que era bueno que quedara un registro sobre cómo se vivió este tiempo en las casas. El proyecto se inició con los estudiantes del nivel secundario. Durante los tres años hicimos las mismas preguntas, pero recibimos diferentes respuestas.

-¿Únicamente fueron estudiantes los que escribieron cartas?

-La propuesta fue hecha para todos. Inicialmente, fue para estudiantes, pero luego se hizo extensiva a todos los integrantes de la comunidad educativa, puntualmente entre los que trabajamos dentro del colegio. A los adultos nos cuesta un poco más hablar sobre lo que sentimos, las emociones y lo que nos pasa, por eso la mayoría son estudiantes. En 2020 escribieron chicos de tercero, cuarto, quinto y sexto año. Al año siguiente, retomamos con cuarto, quinto, tercero, segundo y primero. Este año, solamente escribieron los de primer año, ya que ellos no estaban en el secundario cuando se inició la pandemia. Ellos contaron cómo fue pasar de un ciclo a otro sin ir a la escuela, por ejemplo.

-¿Qué surgió de todo esto?

-Surgieron cosas hermosas. Hay de todo. Hay cartas cortitas que solamente fueron hechas para cumplir lo que se les proponía. No todos escribieron, ya que la propuesta fue optativa. Hay cartas que son realmente muy buenas. Allí los chicos cuentan su vida, la vida familiar, qué cosas descubrieron, con quiénes les tocó pasar la cuarentena, entre otras cosas.

-¿Han detectado algún denominador común en las cartas?

-A medida que las fui recibiendo, leyéndolas, puedo decir que el denominador común en las cartas del 2020 es la presencia del miedo, de la incertidumbre y el no saber qué va a pasar. En las del 2021, está presente la división en burbujas en las escuelas, luego del reencuentro tras la cuarentena. La mayoría de esos chicos manifestaron que no les gustó el sistema de burbujas y muy pocos fueron los que pusieron que la virtualidad los favoreció. En general, no les gustó hacer el colegio desde sus casas. El resto de los chicos coincidieron en que están hartos de la tecnología y de las pantallas, que nunca pensaron que iban a extrañar ir al colegio. Finalmente, en las del 2022, si bien recuerdan lo que pasaron, ya no está presente el miedo, está la seguridad de volver a verse todos los días, de tener su vida casi normal, aunque con barbijo. Lo que más les afectó a los chicos fue no ver a sus amigos.

-¿Cuántas cartas reúne la publicación?

-Son 219 cartas. Algunos de los chicos eligieron no publicar su nombre. Eso se respetó de acuerdo a su voluntad. Nosotros les dijimos a los chicos que puede que en este momento el libro no sea tan importante, pero dentro de 10 o 15 años, cuando ya nadie se acuerde de la pandemia, a través del libro van a poder decir que lo vivieron. Cada uno de los chicos firmó el original que quedará guardado en el colegio como una fuente.

-Han trabajado también con una cápsula del tiempo…

-Sí, también hemos trabajado con una cápsula del tiempo. La inició una docente de sexto grado para que sus alumnos les escribieran a los niños que en ese momento estaban en el jardín de 5. En realidad, escribieron dos mensajes, uno para ellos mismos y otro para los niños del nivel inicial, todo referido a la pandemia. La cápsula va a ser abierta cuando los que escribieron estén en sexto año. Se van a leer todos los mensajes. El proyecto no pudo concretarse plenamente. Entonces, como estaba haciendo algo parecido con los chicos del secundario, me comprometí a terminar ese proyecto en primer año y así fue como este año lo hicimos. La cápsula está guardada en la biblioteca para ser abierta en 2027.