En ese contexto, las granjas muestran niveles de crecimiento importante, en particular en Córdoba, la primera productora nacional de cerdos con el 28% del total nacional.
“La realidad es que la producción porcina en los últimos 15 años en Argentina tuvo un crecimiento que diría exponencial. O sea, no solo en producción, sino también en consumo”, explicó María Powell, flamante presidenta de Cappcor, la cámara que reúne a los productores porcinos de la provincia.
En diálogo con Tranquera Abierta, la dirigente sectorial remarcó que “el consumo acompañó ese crecimiento productivo y todavía tiene un potencial enorme para seguir creciendo de manera sostenida en Argentina. O sea, la realidad es que la producción de maíz que tiene el país genera un potencial enorme para transformarlo en proteína animal y darle un valor agregado importantísimo”, destacó. De allí que Córdoba sea protagonista en la producción de cerdos, al ser la principal productora de maíz de la Argentina.
“Hoy representamos el 28% de la producción nacional de cerdos y las principales empresas, grandes empresas productoras de maíz que están en Córdoba, son las que impulsan esta producción porcina y este desarrollo, este valor agregado que tiene”, añadió quien es parte de una empresa familiar con producción porcina en Bengolea.
Una gran oportunidad para que los granos salgan en cuatro patas...
Exacto. En la granja para la que yo trabajo, que es una empresa familiar, esa inserción en la producción porcina hace 20 años fue a raíz de la producción de maíz. Fue buscarle la vuelta para transformar esa producción en carne. Por eso, al 100% de la producción de maíz que hacemos en la empresa lo consumen los cerdos.
Desde lo productivo entonces hay viento a favor, ¿y cómo está la ecuación económica?
La realidad es que hoy, si bien hay que ser muy eficientes en la producción, el número cierra. Hoy los costos en la producción juegan a favor del productor, pero se fueron achicando los márgenes por los distintos costos que te aparecen. Pero sigue siendo una producción rentable. Pero es clave el tema de la eficiencia. Hoy, si no sos eficiente y muy prolijo en todos tus gastos, en los consumos y en tu producción, se te achica mucho el margen. Es una producción que, siendo eficientes, es rentable.
¿Y hacia adelante creen que las condiciones están para seguir en esa tendencia de crecimiento?
Sin ninguna duda. El sector tiene potencial para seguir creciendo, pero de manera sostenida. De hecho hay una proyección para el 2032, que antes se calculaba en 26-27 kilos por habitante por año y hoy ya se habla de 30 kilos para ese momento. Hay espacio para seguir creciendo. Y uno de los desafíos más grandes que tenemos con respecto al consumo, es lograr que este consumo que se está dando hoy, principalmente por la diferencia con el precio con la carne de vaca, es lograr posicionar la carne de cerdo en la mesa de los argentinos, que no sea solamente una elección por precio, sino que se construya un hábito de consumo. Hoy todavía nos falta enseñarles a los argentinos todo lo que se puede comer rico, y todos los platos que puedes llevar a la mesa con la carne de cerdo.
¿Y en el comercio exterior?
Ahí tenemos que Lograr que los mercados que están abiertos para la exportación nos permitan ser estratégicos en el posicionamiento de la media res. Porque hoy en Argentina consumimos aproximadamente el 85% de la media red. Y ese porcentaje restante, si lo pudiéramos ubicar en mercados internacionales, sería la vuelta perfecta para la producción.
¿Y qué falta para eso?
Principalmente hoy nos falta que se firmen los protocolos con China, porque si bien hay un montón de mercados abiertos, el protocolo con China es el que nos pondría el moño. No solo por escala, sino por el valor que le daría a determinadas partes de ese 15% que hoy casi no tiene precio. Por eso tanto desde la Federación Porcina cómo las cámaras les acercamos todas estas inquietudes al gobierno y tratamos de trabajar en pos de lograr estas estrategias que nos darían una mano importante. A su vez nos vendría bien frente a la importación que está entrando principalmente de Brasil.
Ese es otro problema...
Es un problema, pero debido a la relación precio de carne de cerdo versus carne de vaca, todavía eso no nos está afectando de manera significativa. Pero está ahí. Especialmente porque el costo de producción de Brasil es mucho menor.