Finalmente, el pasado viernes se concretó la notificación oficial que dio cuenta de la adquisición de la prótesis especial que la vecina Patricia Romero necesita para ser intervenida quirúrgicamente para el reemplazo de su cadera y, con ello, se puso fin a la dilación de tres meses que había motivado el reclamo público de la mujer.
“El pasado viernes, como a las 14 horas, recibo la notificación que daba los detalles de la ortopedia donde había sido conseguida mi prótesis y la orden de compra correspondiente, con la confirmación de que había sido encontrada. Luego me llamaron desde el Ministerio de Salud para contarme los pasos a seguir y me avisan que a la tardecita tenían que internarme para empezar a realizarme estudios prequirúrgicos”, explicó Romero ayer a Puntal.
Y agregó: “Supuestamente iba a ser de un día para el otro y el sábado me darían el alta, con la fecha de operación tentativa el viernes de la próxima semana. Pero ayer (por el sábado) empiezan a hacerme los estudios y el médico me dijo que me quedara directamente porque la cirugía puede ser entre el martes y el jueves”. La vecina del barrio Lomitas de Oro destacó las gestiones del traumatólogo Hermes Balmaceda y de la vicedirectora del Hospital San Antonio de Padua, Valeria Alaniz, como así también el desempeño de la abogada Sofía Síntora, por considerar que fueron quienes se movilizaron en torno a la búsqueda de la prótesis.
Preparación
Patricia contó que el sábado le practicaron sendas radiografías, un electrocardiograma y análisis de riñones previo a la intervención, con el objetivo de que estén dadas las condiciones para la operación y todo se encuentra bajo total normalidad.
La prótesis que reemplazará a su actual cadera presenta características singulares a los fines de compensar las necesidades que demanda la enfermedad congénita de displasia que motivó que a sus 4 años tuvieran que implantarle una placa con tornillos. “La prótesis es especial, tiene un vástago más largo de lo tradicional”, describió. Por estos días, se organizaba junto con familiares y amigos para coordinar su acompañamiento para el posoperatorio, al tiempo que coordinaban una rifa para afrontar los costos que demandará la rehabilitación. “A la prótesis y la operación las cubre el Ministerio de Salud, por lo que lo recaudado se va a destinar ahora a la rehabilitación, que será otra etapa primero con profesionales de kinesiología y fisioterapia y, luego, con natación”, detalló.
Antecedentes
A Patricia Romero le detectaron en su nacimiento displasia de cadera, una enfermedad congénita representada por la que a los 4 años tuvo su primera intervención quirúrgica en el ex Sanatorio Argentino, de nuestra ciudad. Allí le corrigieron la posición de su fémur y le colocaron una placa con tornillos que le permitieron llevar una vida normal durante su niñez y adolescencia.
Pero cuatro décadas más tarde su salud comenzó a mostrar deterioro que se agudizó a partir del año pasado, cuando entre los meses de febrero y marzo comenzó a advertir dolor en una de sus piernas. “A mí toda la vida me dolió la pierna izquierda cuando cambiaba el clima, pero esta vez era un poco más fuerte de lo normal y me empezó a llamar la atención. En abril me hice mal una pierna caminando, me hizo un ruido raro en la cadera y desde allí empecé a arrastrar la pierna, un poquito. En junio ya la arrastraba más, el dolor no se iba y junto con mi marido decidimos ir a Córdoba, donde se encuentra la clínica del doctor Segura”, había narrado Romero a Puntal. En ese mismo lugar, pero cinco años antes, a Patricia le detectaron artrosis en la columna y en la rodilla y por ello en su nueva visita la sometieron a una resonancia que concluyó que padecía artrosis severa en el hueso de la cadera. Ahora se apresta a recibir la prótesis esta semana y atravesar luego un período de rehabilitación que dará lugar a una mejor calidad de vida.

