En rigor, sólo se informó oficialmente que “el Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba, apenas tomó conocimiento del caso, hizo la denuncia penal, para que la Justicia investigue el caso y lleve adelante el proceso”.
En declaraciones a la prensa, el doctor Ferrario dijo que el falso médico Ignacio Martín vino con el equipo del COE Central, que lo presentó como profesional de la salud.
De esa forma, Ferrario rompió el silencio y habló del tema, dado que hasta el momento no se había referido al mismo.
Si bien se esperaba alguna repercusión, el Gobierno cordobés optó por mantener un “silencio prudencial” en torno de la causa que está siendo investigada por la Justicia de Río Cuarto.
“Los funcionarios provinciales ya hablaron en su momento. Ahora hay que dejar que actúe la Justicia”, señalaron ayer fuentes de El Panal.
En sus declaraciones, Ferrario culpó al COE Central por haber traído a Martín a la ciudad, al tiempo que sostuvo que el imputado por usurpación de título y ejercicio ilegal de la medicina presentó documentación, pero la misma era falsa.
Ayer el intendente Juan Manuel Llamosas reiteró que el caso del médico trucho está en manos de la Justicia y que el Municipio aportó toda la información que disponía.

