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"Tuvimos un veranito en mayo pero la venta de autos volvió a caer"

Sebastián Beato, presidente de la Asociación de Concesionarias del país, indicó que en junio hubo una retracción del 25 por ciento

Mayo pareció ser un mes de recuperación pero la ilusión no duró demasiado. Las estadísticas marcan que en junio la venta de autos nuevos volvió a caer en el país; y lo hizo de manera importante:se comercializó un 25 por ciento menos de unidades con respecto al mismo mes del año pasado.

Sebastián Beato, presidente de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), indicó que la baja de ventas se produjo a pesar de que hay opciones de financiación más atractivas.

“Habíamos levantado en mayo con la financiación. Tuvimos un veranito ese mes y pensábamos que iba a repuntar pero en junio volvió a bajar. Cayó un 25 por ciento con respecto al año pasado y un 14 por ciento en la comparación con el mes pasado”, indicó Beato.

Y agregó:“Veníamos con financiaciones no atractivas y que estaban muy lejos de un salario del ciudadano. Hoy tenemos esa financiación pero volvió a quedar lejos el cliente. Creo que hay una combinación de factores. No se sabe qué pasa con el dólar, con la actividad. Son incertidumbres que hacen que el mercado se desacelere, se tome un tiempo y espere a ver por cuál decisión se inclina”.

Beato manifestó que la baja se produjo a pesar de que hay promociones en los precios y la financiación de parte de las fábricas y, además, las concesionarias están sumando sus propias promociones para cubrir sus gastos fijos.

“Hoy los concesionarios estamos manteniendo las fuentes de empleo.Nos cuesta mucho deshacernos de los empleados y después cuesta mucho rearmar los equipos. Por el momento estamos con una lucecita adelante;creemos que podemos salir. Somos un sector que está en espera pero tiene su tiempo y vamos a ir viendo mes por mes”, señaló el presidente de Acara.

Para Beato, el salario quedó atrasado con respecto a la inflación pero, además, hay una cuestión de presión impositiva que encareció desmedidamente el precio de los autos.

“Pasamos de un dólar oficial de 400 a 800 pesos y el 60 por ciento del auto tiene autopartes importadas. A eso se le suma el impuesto País y el precio de los autos agarró un trampolín para arriba.Entonces quedó caro en cuanto al salario”, declaró Beato.

Para tratar de revertir la situación, las terminales lanzaron una financiación de 24 cuotas a tasa cero para hasta el 80 por ciento del valor del vehículo y a eso se suman los planes que instrumentaron los bancos y que ahora contemplan tasas de interés del orden del 30 por ciento. A principios de año, el nivel de las tasas se ubicaba alrededor del 140 por ciento.