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Reducción mamaria, una cirugía accesible de la que no se habla

La cirujana y especialista en mastología, Luciana D'Angelo, habló en exclusiva con Salud & Ciencia sobre esta intervención que brinda calidad de vida a muchísimas mujeres; mejor postura y menor peso son algunos de los beneficios

Los implantes mamarios dejaron de ser un tabú desde hace décadas, por el contario, hasta fueron celebrados con los estereotipos corporales que surgieron en la década del 80 y 90.

Del otro lado de la población de pacientes están las mujeres que buscan una reducción mamaria, por sacarse implantes, pero principalmente por una contextura corporal que no les hace bien. Esta práctica sí parece tener, aún, un halo de negacionismo, un tabú a la hora de hablarlo, contarlo y dar a conocer los reales beneficios de tener menos mama.

La Dra. Luciana D'Angelo (MN 144014) es cirujana y especialista en mastología del Centro Integral de Mastología (CIMA), habló en exclusiva con Salud & Ciencia sobre esta intervención que cambia radicalmente la calidad de vida de muchas mujeres.

“La reducción mamaria es una cirugía en la cual se saca exceso de glándula mamaria y de piel también. Y las mujeres llegan cuando hay una gigantomastia, cuando hay mucha glándula mamaria, que le trae perjuicios en su calidad de vida”, explicó en el inicio de la charla la profesional de la salud.

¿Cuáles son esos problemas?

Por ejemplo, problemas en la columna, problemas para hacer ejercicio, para vestirse, lastimaduras por los breteles de los corpiños. La verdad que es una cirugía que es importante saber que existe y que tiene sus beneficios en este tipo de pacientes.

¿Hay alguna contraindicación para la cirugía?

Antes de indicarla analizamos que las pacientes tengan un buen estado general de salud; pacientes que tienen múltiples comorbilidades o que son tabaquistas o con diabetes, tienen mayor índice de complicaciones. La cirugía es una cirugía grande, que tiene muchas cicatrices, si bien es un procedimiento que cada vez se realiza con más frecuencia, tiene su riesgo propio de cualquier procedimiento quirúrgico. Entonces, uno tiene que analizar, el estado general del paciente.

Luciana D'Angelo | Reducción mamaria

¿Por qué se llega a una situación así, por genética, por obesidad?

Uno siempre le pide al paciente que trate de bajar de peso, porque la mama está formada por glándula y por grasa. Si uno trata de reducir la mayor cantidad de grasa, siempre que se pueda, bueno, es una cirugía será más chica, por decirlo de alguna forma. Sin embargo, a veces, hay mucha cantidad de glándula y la glándula, cuando uno baja de peso, no se reduce. Entonces, hacemos estudios mamarios que se basan en la mamografía y en la ecografía para conocer qué cantidad de glándula y de grasa existe. En conclusión, hay ocasiones en las que por más que la paciente baje de peso, no va a reducir el tamaño de las mamas. Y por eso se llega a este tipo de cirugía.

¿Cuán compleja es?

Es una cirugía larga. Aproximadamente son 3 a 4 horas de cirugía, dependiendo del tamaño de la mama. Y las cicatrices, la mayoría están ocultas porque queda alrededor del surco submamario. Entonces, cuando cae la mama no se ven. Sin embargo, hay que saber que es una cirugía grande y que puede tener complicaciones como cualquier cirugía. Existen riesgos, son poco frecuentes, pero hay que conocerlos cuando uno va a decidir realizar esta cirugía.

¿Cómo les cambia la vida a las pacientes después de esto?

La verdad que la paciente que llega a hacerse este procedimiento es una paciente que tiene mucha glándula mamaria, mucho peso, muchos problemas a nivel de la columna o mal posición corporal, muchas vienen derivadas a veces por el traumatólogo. Y la verdad que les mejora muchísimo la calidad de vida. Con una mejoría muy grande en la calidad de vida porque son pacientes que, después de la cirugía ya no sienten tanto peso, se pueden vestir mejor, se sienten más cómodas.

¿Qué controles hay en el postoperatorio?

El postoperatorio en las primeras semanas nos vemos una o dos veces por semana. Muchas veces también utilizamos drenajes, que son como mangueritas que van eliminando el líquido que se va juntando. Y al mes de la cirugía la paciente suele tener el alta quirúrgica y después sigue con sus controles mamarios habituales. La mamografía y la ecografía sí esperamos un par de meses para realizarla por el tema de la cicatrización, pero son controles habituales luego de la cirugía.

¿La cirugía también se da en aquellas mujeres que quieren quitarse los implantes?

Sí, cada vez son más las pacientes que se quieren sacar esos implantes que se han colocado. También han ido cambiando todos los paradigmas con el tiempo y las mujeres quieren verse natural, eligen sacarse las prótesis por ese motivo, o bien porque han tenido algunos problemas relacionados a los implantes mamarios. Son casos que se ven cada vez más.

Una mama grande, ¿complica a la hora de los chequeos mamarios anuales?

La verdad que la mama se puede ver bien, por más que sea grande, se puede ver con la mamografía y la ecografía sin ningún inconveniente. Lo que se hace en pacientes que tienen mamas grandes es hacer como la mamografía por sectores cuando no alcanza a tomar toda la mama. Pero es una mama que se puede controlar lo mismo, aunque sea grande. Lo importante es que se hable de estos temas, muchas veces se evita hablar de esto y es importante, siempre yo digo que hay que decidir con toda la información, hay que saber que esto existe y que es una cirugía que se realiza cada vez en mayor frecuencia.

Por Fernanda Bireni