No sólo porque la gestión de Martín Llaryora elogió públicamente la llegada del nuevo funcionario sino porque empezaron a concretarsegestiones que habían estado largo tiempo estancadas. La señal más elocuente fue que la Casa Rosada le envió a Córdoba un adelanto de coparticipación por 400.000 millones de pesos. Además, le remitió el primer Aporte del Tesoro Nacional (ATN) desde 2023 por un total de 5.000 millones de pesos.
Ahora, el gobernador designó a Manuel Calvo como jefe de Gabinete y le dio la misión de consolidar aún más esa relación que parece ir sobre ruedas. ¿En qué puede redundar el entendimiento que están mostrando las dos gestiones en un período en el que empiezan a definirse cuestiones importantes en el plano electoral?
El gobierno de Milei anunció en las últimas semanas el envío de una serie de proyectos de ley que considera relevantes. Sin embargo, en el cordobesismo aseguran que a la Casa Rosada le interesa fundamentalmente un proyecto: la reforma electoral y, más que nada, la eliminación de las Paso. La llegada de fondos se da en el marco de esas conversaciones. Santilli pretende que los diputados y senadores del cordobesismo aprueben, al menos, la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. La erradicación de esa instancia con forma la estructura sobre la que el mileísmo pretende erigir su estrategia electoral.
Sin las Paso, la oposición no tendría una instancia de resolución de sus propios conflictos y desencuentros. Por lo tanto, la consecuencia normal sería que esos desacuerdos se trasladen a la elecció general y la oposición llegue atomizada. ¿Los diputados y senadores por Córdoba votarán a favor de desterrar las Paso? Los legisladores del oficialismo provincial están dispuestos a contribuir a la eliminación de las internas abiertas y obligatorias no sólo por un posible acuerdo con el gobierno nacional sino porque, además, no implica forzar su propio discurso, algo que ha ocurrido en oportunidades recientes y ha generado costos políticos. El corazón del argumento del cordobesismo es que en la provincia no existen las Paso, precisamente porque Hacemos por Córdoba -ahora denominado Provincias Unidas- considera que son un instrumento que obliga a todos los electores a participar en las internas de los partidos. Otra puede ser la postura con respecto a las colectoras que el gobierno nacional pretende imponer. En el cordobesismo consideran que es un mecanismo que siempre ha complicado el proceso electoral cuando se aplicó y que no sería bueno reeditarlo. ¿Qué puede pasar con otros proyectos enviados por la gestión libertaria y que pueden generar polémica? En el oficialismo ya postularon públicamente -lo hizo incluso el gobernador Llaryora- que están en contra de la eliminación de las Zonas Frías para el gas natural porque perjudica de manera directa a los usuarios cordobeses. Tampoco habría predisposición a acompañar un proyecto como el de propiedad privada, cuyo tratamiento acaba de ser postergado en el Senado porque el oficialismo no contaba con los votos necesarios. De todos modos, en el PJ provincial señalan que el diálogo y el análisis se dará tema por tema y proyecto por proyecto. “Santilli tiene experiencia y sabe hasta dónde puede pedir y, sobre todo, cuándo puede pedir. Hay algunas cuestiones que no pueden pretender que nosotros planteemos ahora ni que renunciemos a algunos posicionamientos que venimos haciendo desde siempre”, señalaron en el Panal.
Más allá de la llegada de fondos y de la agenda legislativa, otro aspecto que integrará las conversaciones de las dos gestiones es el escenario electoral. El gobierno de Córdoba insinúa -y así lo planteó públicamente- que puede haber un entendimiento para que los libertarios se concentren en su prioridad número uno, la reelección del Presidente, y no vayan por todas las elecciones que deben enfrentar. “Hoy la situación no es la misma para Milei. Ya no es como hace meses, cuando parecía claro que podría ir por todo. Ahora tiene que recalibrar su estrategia”, manifestaron desde el oficialismo provincial.