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La reforma laboral repercutió en el Concejo con posturas enfrentadas

Ediles de distintos bloques fijaron posición sobre el proyecto que se debate a nivel nacional. Hubo críticas por un posible “ajuste a los trabajadores” y también voces que defendieron la necesidad de modernizar el empleo

Fuertes cruces se produjeron ayer al final de la sesión en el Concejo Deliberante por la reforma laboral: el oficialismo y la oposición debatieron con posturas totalmente enfrentadas.

Concejales de distintos bloques fijaron posición sobre el proyecto de reforma laboral que se debate a nivel nacional.

Hubo cuestionamientos por un posible “ajuste a los trabajadores” y también voces que defendieron la necesidad de modernizar el sistema laboral para fomentar el empleo formal.

En efecto, la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional generó un intenso debate en el Legislativo, donde ediles de distintos espacios políticos expusieron posturas claramente contrapuestas sobre el alcance y las consecuencias de la iniciativa.

Desde La Fuerza del Imperio del Sur, su titular, Franco Miranda, fue categórico al señalar que “ninguna reforma laboral se puede hacer sin la participación de los trabajadores”, remarcando la necesidad de que cualquier modificación en materia de derechos laborales cuente con el aval y la intervención de los sectores involucrados.

En la misma línea, su compañera de bloque Marisa Cariddi calificó el proyecto como “una penosa reforma que esconde un ajuste brutal a la clase trabajadora”, al tiempo que advirtió que podría significar un retroceso en materia de conquistas históricas.

También desde ese espacio, el concejal Guillermo Natali definió la iniciativa como “una ley de antiguanización laboral”, en referencia a lo que considera un retroceso en el marco normativo que regula las relaciones de trabajo.

Por su parte, la concejala Leticia Paulizzi sostuvo que “la prioridad tienen que ser los trabajadores”, enfatizando que cualquier discusión legislativa debe poner en el centro la protección del empleo y las condiciones laborales.

Aclarando que lo hacía como concejala socialista, Marilina Gadpen planteó que “Argentina necesita una modernización”, aunque advirtió que ese proceso “no puede estar centrado en la flexibilización de los derechos laborales” y llamó a buscar consensos que permitan actualizar el sistema sin afectar garantías fundamentales.

En tanto, la concejala Milagros Obregón, del bloque Hacemos Unidos por Río Cuarto, consideró que se trata de “una discusión que hay que dar”, aunque subrayó que debe hacerse “sin dejar de lado los derechos adquiridos”, marcando así la necesidad de equilibrio entre reforma y protección.

Las voces a favor del proyecto también se hicieron escuchar.

El concejal del Partido Libertario, Mario Lamberghini, cuestionó a quienes se oponen a la iniciativa y sostuvo que “opinan en contra los que gobernaron durante ochenta años con leyes prehistóricas”, en clara alusión a los sectores tradicionales del peronismo.

Por su parte, el jefe de bancada de Primero Río Cuarto, Gabriel Abrile, expresó su respaldo al considerar que la reforma “fomenta el empleo formal” y que puede ser una herramienta para reducir la informalidad laboral.

De esta manera, el debate nacional tuvo su correlato en el ámbito local, con posiciones que reflejan la polarización política en torno a una de las discusiones más sensibles de la agenda pública: el futuro del trabajo y los derechos laborales en el país.