En la zona rural, al oeste de esta población, se registraron los mayores daños, más precisamente en el establecimiento “Santa Inés”, propiedad de la familia Gargiulo, donde hubo daños en la vivienda y en un hangar.
Los vecinos estiman que una cola de tornado se abatió sobre el sector. Entre los daños más relevantes, se advierte la voladura de techos que con los 130 milímetros de lluvia aguzaron la situación.
En Laboulaye se registraron algo más de 70 milímetros y en Riobamba cayeron 100 milímetros.
En la ciudad cabecera departamental, algunas calles de la periferia se vieron anegadas. Transcurrida la mañana de ayer, la situación iba normalizándose.
Por varias horas también estuvo interrumpido el servicio eléctrico, debido a la caída de postes de luz.
También en la zona rural de Achiras, Suco y en proximidades de La Carolina El Potosí, el fuerte viento provocó que varios postes del tendido energético terminaran cayendo y provocando el corte de varios cables.
Ayer por la mañana, cuadrillas de empleados trabajaban para restituir el cableado y que la electricidad volviera a la zona de los campos.
Por otra parte, también se registró caída de árboles sobre la ruta nacional Nº 8, en su tramo hacia Sampacho, pero sin generar inconvenientes al tránsito.
A la vera de este trazado, y así también ocurre sobre la 158, hay gran cantidad de árboles cuyas ramas están a metros de la carpeta asfáltica.