Remo Presbiterio, un vecino inquieto de la ciudad, está terminando un libro con los nombres completos de las 740 calles de Río Cuarto. Se trata de un trabajo integral sin antecedentes que estará listo antes de que termine el año. En “La Entrevista del Domingo” de PUNTAL, el autor dijo que la tarea comenzó hace 20 años y aseguró que, si bien ya lo tiene definido, por ahora no dará a conocer el nombre del ejemplar.
-¿Cómo se le ocurrió la idea de hacer un libro sobre las calles de la ciudad?
-Yo me crié en la calle Concejal Eizmeindi y siempre tuve la duda respecto a quién había sido. En mi casa se hablaba del tema. Además, mi papá tenía un trabajo que lo obligaba a estar en la calle, por lo que siempre me contaba sobre las calles en general. En mi familia solíamos jugar a decir que calle seguía después de la otra. Eso me quedó grabado en el inconsciente. Años más tarde, el destino quiso que entrara a trabajar en la Municipalidad y que mi tarea se vinculara al mantenimiento de las calles. En 1997 tuve un accidente que me obligó a estar 6 meses parado en casa. Viajaba una o dos veces al mes a Buenos Aires y en los ratos libres se me ocurrió empezar a escribir un libro sobre las calles de Río Cuarto. Así arranqué. Junté material de distintos lados. Visité museos, cementerios y las casas de provincias en la Capital Federal. Cuando empecé eran menos calles de las que son ahora, pero la idea siempre fue incluirlas a todas.
-¿Cuándo arrancó concretamente?
-El día oficial fue el 26 de enero de 1998. Arranqué cuando un amigo me regaló el libro “Nace un imperio”, que debería leerse en todos los colegios de la ciudad porque es muy rico en cuanto a la historia de Río Cuarto. Con la recopilación de información llegué a juntar 17 biblioratos. Teníamos una computadora de escritorio en la que anotaba todo y un día se quemó y perdí toda la información. Lo único que conservé de los primeros trabajos fue lo que había alcanzado a imprimir. Después me compré una notebook y retomé. En este tiempo hubo varias ideas y venidas y ahora me han apurado un poco (risas). Lo que pasa es que siempre dije que el día que lo terminara iba a organizar un encuentro con sandwiches y vino para los amigos, debe ser por eso (risas). Tengo mucha gente que me pregunta cuándo lo voy a terminar. Ahora le estoy dando el toque final. Me debe faltar redondear entre 20 y 30 calles. Estoy hablando con los familiares de los homenajeados.
-¿Van a estar todas las calles?
-Sí, van a estar todas las calles. Es muy ambicioso lo mío.
-¿Hay algún antecedente?
-No, con todas las calles no. Libio Cónsole escribía en el diario El Pueblo notas sobre las calles de Río Cuarto. Asimismo, la Sociedad Francesa tenía una revista en la que también hacía referencia al tema, pero siempre fueron cuestiones puntuales. Se enfocaban más en las calles conocidas por todos los ciudadanos.
-¿Cómo está planteado el libro?
-El cuerpo principal de cada página tiene la biografía o el significado del nombre de la calle. Además, en los casos en los que existe, se adjunta la ordenanza por la que se define el nombre de la calle. También se consigna la ubicación, entre qué otras está situada y la extensión que tiene. Habitualmente vemos gente que recorre las calles y ve espacios históricos y no sabe de qué se trata. Acá está todo especificado. También incluirá el significado de los puentes.
-¿Contendrá fotos?
-Sí, algunas fotos vamos a sumarle.
-En tantos años de estudio y repaso, ¿hubo alguna cosa que le llamó particularmente la atención?
-Sí, me llamó la atención el hecho de que, pese a que no hay un ordenamiento en la definición de los nombres, la nómina de calles es muy abarcativa en cuanto a sus nombres. Si uno los repasa, toma dimensión de que se ha hecho un recorrido por la historia y la geografía argentinas. Hay nombres de árboles, lagos, ríos, parques nacionales y pájaros. Están todas las provincias argentinas y la mayoría de los países americanos, también hay países europeos. Muchos se preguntan por qué tenemos calles con nombre de países como Italia y eso responde a que sobre finales de 1800 las colectividades como la italiana eran muy fuertes en la ciudad. También es real que algunos nombres han cambiado con los distintos gobiernos que han pasado.
-¿La gente de Río Cuarto ha sido reconocida por medio de las calles?
-Sí, hay muchísimos, sobre todo en los últimos años. De todas maneras, las últimas ordenanzas me han dado mucha tristeza. En la zona oeste pusieron nombres de deportistas y nunca les avisaron a sus familiares. Pasó con Doroteo Miranda y Francisco Perchelo. Cuando visité a sus familiares, me encontré con que no sabían que habían elegido esos nombres para bautizar a dos calles.
-Recién decía que algunos nombres desaparecieron, como el caso de Aramburu (hoy calle La Rioja), ¿hay muchas situaciones como esta?
-No, no hay tantos casos. Pasó lo mismo con la calle Ramón Falcón, es decir, también fue reemplazada. Hay muchos nombres cuestionados.
-La propia plaza Roca está cuestionada…
-Sí, siempre genera discusión.
-¿Qué otros nombres deberían utilizarse?
-Me parece aburrido que se les ponga como nombre a los números. Acá no hay muchas así. Por ordenanza, Villa Golf tiene la calle 22 y la calle 9, a la que hace un tiempo le pusieron Vicente Conti. Todas las calles tienen nombres y debe seguir siendo así porque hay muchas personas que merecen ser reconocidas. Artistas plásticos, actores, personalidades del deporte, etcétera. Hasta hace unos años no había nombres de pájaros en las calles, salvo Las Golondrinas y Los Tordos. Ahora se pusieron nombres de pájaros en las calles del barrio que está cerca del Aeroclub.
-¿Hay nombres para rato en Río Cuarto?
-Sí, hay muchos nombres. Cuando los barrios hacen homenajes a personajes y temáticas está muy bueno. Lamentablemente, el Concejo comete un error porque no fundamenta los nombres elegidos. En las últimas ordenanzas que se han aprobado no existe una biografía.
-De todos los nombres que repasó, ¿hay alguno que crea que está mal elegido?
-No me gusta el revisionismo. No soy quién para decir si está bien o está mal. Creo que todos, en su momento, algo hicieron. A lo mejor merecerían más nombres los tipos como Facundo Quiroga. Es decir, que la historia no sea contada de un solo lado.
-¿Hay algún nombre que actualmente no esté y que debería estar?
-Sí, faltan algunos presidentes argentinos. No está la calle Eva Perón, por ejemplo. Yo no soy peronista, pero no puedo dejar de reconocer que Eva Perón fue una persona amada por gran parte del país. Sé que el nombre fue elegido, pero aún no ha sido oficializada dentro de un loteo. Antiguamente, durante el peronismo, la calle Constitución y el Teatro Municipal se llamaban Eva Perón, pero después se volvió a los nombres originales.
-¿Encontró algún nombre raro en el repaso?
-No, es bastante normal todo. Cada uno hizo lo que pudo en su tiempo y eso hay que respetarlo.
-¿Hay calles que conserven su nombre desde el principio?
-Algunas del centro, aunque muchas fueron cambiando.
-Hace 20 años que está trabajando sobre la temática, ¿hay mucha ignorancia sobre el significado de las calles?
-Permanentemente. La gente que sabe que estoy con esto me pregunta todo el tiempo. La mayoría de las calles no se conoce.
-¿Cómo va a editarlo?
-Hubo varias ideas dando vueltas. De todas maneras, decidí que lo voy a imprimir acá en casa. Va a tener forma de bibliorato. Voy a hacer unos 50 ejemplares que voy a distribuir entre amigos e instituciones. La idea es que sea un material abierto para que se pueda ir completando con el paso del tiempo. No busco ningún rédito económico, lo hago por hobby.
-¿Cuántas páginas va a tener en total?
-Van a ser más de 740 porque algunas calles llevan dos páginas, como Agustín Tosco y Sarmiento, por ejemplo.
-¿Ya tiene nombre del libro?
-Sí, lo tengo pero no te lo voy a decir.
Nicolás Cheetham
[email protected]
-Yo me crié en la calle Concejal Eizmeindi y siempre tuve la duda respecto a quién había sido. En mi casa se hablaba del tema. Además, mi papá tenía un trabajo que lo obligaba a estar en la calle, por lo que siempre me contaba sobre las calles en general. En mi familia solíamos jugar a decir que calle seguía después de la otra. Eso me quedó grabado en el inconsciente. Años más tarde, el destino quiso que entrara a trabajar en la Municipalidad y que mi tarea se vinculara al mantenimiento de las calles. En 1997 tuve un accidente que me obligó a estar 6 meses parado en casa. Viajaba una o dos veces al mes a Buenos Aires y en los ratos libres se me ocurrió empezar a escribir un libro sobre las calles de Río Cuarto. Así arranqué. Junté material de distintos lados. Visité museos, cementerios y las casas de provincias en la Capital Federal. Cuando empecé eran menos calles de las que son ahora, pero la idea siempre fue incluirlas a todas.
-¿Cuándo arrancó concretamente?
-El día oficial fue el 26 de enero de 1998. Arranqué cuando un amigo me regaló el libro “Nace un imperio”, que debería leerse en todos los colegios de la ciudad porque es muy rico en cuanto a la historia de Río Cuarto. Con la recopilación de información llegué a juntar 17 biblioratos. Teníamos una computadora de escritorio en la que anotaba todo y un día se quemó y perdí toda la información. Lo único que conservé de los primeros trabajos fue lo que había alcanzado a imprimir. Después me compré una notebook y retomé. En este tiempo hubo varias ideas y venidas y ahora me han apurado un poco (risas). Lo que pasa es que siempre dije que el día que lo terminara iba a organizar un encuentro con sandwiches y vino para los amigos, debe ser por eso (risas). Tengo mucha gente que me pregunta cuándo lo voy a terminar. Ahora le estoy dando el toque final. Me debe faltar redondear entre 20 y 30 calles. Estoy hablando con los familiares de los homenajeados.
-¿Van a estar todas las calles?
-Sí, van a estar todas las calles. Es muy ambicioso lo mío.
-¿Hay algún antecedente?
-No, con todas las calles no. Libio Cónsole escribía en el diario El Pueblo notas sobre las calles de Río Cuarto. Asimismo, la Sociedad Francesa tenía una revista en la que también hacía referencia al tema, pero siempre fueron cuestiones puntuales. Se enfocaban más en las calles conocidas por todos los ciudadanos.
-¿Cómo está planteado el libro?
-El cuerpo principal de cada página tiene la biografía o el significado del nombre de la calle. Además, en los casos en los que existe, se adjunta la ordenanza por la que se define el nombre de la calle. También se consigna la ubicación, entre qué otras está situada y la extensión que tiene. Habitualmente vemos gente que recorre las calles y ve espacios históricos y no sabe de qué se trata. Acá está todo especificado. También incluirá el significado de los puentes.
-¿Contendrá fotos?
-Sí, algunas fotos vamos a sumarle.
-En tantos años de estudio y repaso, ¿hubo alguna cosa que le llamó particularmente la atención?
-Sí, me llamó la atención el hecho de que, pese a que no hay un ordenamiento en la definición de los nombres, la nómina de calles es muy abarcativa en cuanto a sus nombres. Si uno los repasa, toma dimensión de que se ha hecho un recorrido por la historia y la geografía argentinas. Hay nombres de árboles, lagos, ríos, parques nacionales y pájaros. Están todas las provincias argentinas y la mayoría de los países americanos, también hay países europeos. Muchos se preguntan por qué tenemos calles con nombre de países como Italia y eso responde a que sobre finales de 1800 las colectividades como la italiana eran muy fuertes en la ciudad. También es real que algunos nombres han cambiado con los distintos gobiernos que han pasado.
-¿La gente de Río Cuarto ha sido reconocida por medio de las calles?
-Sí, hay muchísimos, sobre todo en los últimos años. De todas maneras, las últimas ordenanzas me han dado mucha tristeza. En la zona oeste pusieron nombres de deportistas y nunca les avisaron a sus familiares. Pasó con Doroteo Miranda y Francisco Perchelo. Cuando visité a sus familiares, me encontré con que no sabían que habían elegido esos nombres para bautizar a dos calles.
-Recién decía que algunos nombres desaparecieron, como el caso de Aramburu (hoy calle La Rioja), ¿hay muchas situaciones como esta?
-No, no hay tantos casos. Pasó lo mismo con la calle Ramón Falcón, es decir, también fue reemplazada. Hay muchos nombres cuestionados.
-La propia plaza Roca está cuestionada…
-Sí, siempre genera discusión.
-¿Qué otros nombres deberían utilizarse?
-Me parece aburrido que se les ponga como nombre a los números. Acá no hay muchas así. Por ordenanza, Villa Golf tiene la calle 22 y la calle 9, a la que hace un tiempo le pusieron Vicente Conti. Todas las calles tienen nombres y debe seguir siendo así porque hay muchas personas que merecen ser reconocidas. Artistas plásticos, actores, personalidades del deporte, etcétera. Hasta hace unos años no había nombres de pájaros en las calles, salvo Las Golondrinas y Los Tordos. Ahora se pusieron nombres de pájaros en las calles del barrio que está cerca del Aeroclub.
-¿Hay nombres para rato en Río Cuarto?
-Sí, hay muchos nombres. Cuando los barrios hacen homenajes a personajes y temáticas está muy bueno. Lamentablemente, el Concejo comete un error porque no fundamenta los nombres elegidos. En las últimas ordenanzas que se han aprobado no existe una biografía.
-De todos los nombres que repasó, ¿hay alguno que crea que está mal elegido?
-No me gusta el revisionismo. No soy quién para decir si está bien o está mal. Creo que todos, en su momento, algo hicieron. A lo mejor merecerían más nombres los tipos como Facundo Quiroga. Es decir, que la historia no sea contada de un solo lado.
-¿Hay algún nombre que actualmente no esté y que debería estar?
-Sí, faltan algunos presidentes argentinos. No está la calle Eva Perón, por ejemplo. Yo no soy peronista, pero no puedo dejar de reconocer que Eva Perón fue una persona amada por gran parte del país. Sé que el nombre fue elegido, pero aún no ha sido oficializada dentro de un loteo. Antiguamente, durante el peronismo, la calle Constitución y el Teatro Municipal se llamaban Eva Perón, pero después se volvió a los nombres originales.
-¿Encontró algún nombre raro en el repaso?
-No, es bastante normal todo. Cada uno hizo lo que pudo en su tiempo y eso hay que respetarlo.
-¿Hay calles que conserven su nombre desde el principio?
-Algunas del centro, aunque muchas fueron cambiando.
-Hace 20 años que está trabajando sobre la temática, ¿hay mucha ignorancia sobre el significado de las calles?
-Permanentemente. La gente que sabe que estoy con esto me pregunta todo el tiempo. La mayoría de las calles no se conoce.
-¿Cómo va a editarlo?
-Hubo varias ideas dando vueltas. De todas maneras, decidí que lo voy a imprimir acá en casa. Va a tener forma de bibliorato. Voy a hacer unos 50 ejemplares que voy a distribuir entre amigos e instituciones. La idea es que sea un material abierto para que se pueda ir completando con el paso del tiempo. No busco ningún rédito económico, lo hago por hobby.
-¿Cuántas páginas va a tener en total?
-Van a ser más de 740 porque algunas calles llevan dos páginas, como Agustín Tosco y Sarmiento, por ejemplo.
-¿Ya tiene nombre del libro?
-Sí, lo tengo pero no te lo voy a decir.
Nicolás Cheetham
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