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Peligra la reserva de Santa Fe: una bióloga riocuartense pelea por la preservación del espacio ecológico

Andrea Previtali es parte de la ONG "Comunidad por la Naturaleza" que intenta mantener un sector de 12 hectáreas de la Universidad Nacional del Litoral que corre riesgo ante el desarrollo de nuevas aulas. Alertan sobre el precedente que puede asentar a nivel nacional

Andrea Previtali es una doctora en Ciencias Biológicas oriunda de Río Cuarto que dorma parte de la Comunidad por la Naturaleza, una agrupación que integran especialistas de diferentes áreas que lucha por la preservación de la Reserva Ecológica de la Universidad Nacional del Litoral. Se trata de un espacio muy similar a la reserva “El Espinal” que tiene nuestra universidad nacional, y que por un desarrollo de la casa de altos estudios de Santa Fe, corre serio peligro por el impacto ambiental que puede generar la deforestación y la construcción de aulas para más de 700 personas y muchos otros empleados.

“Estamos defendiendo una reserva ecológica que está dentro de la ciudad universitaria, como la de Río Cuarto”, indicó la especialista en diálogo con Puntal, y agregó:“De hecho, estuvimos en contacto con la gente de Río Cuarto para ver si en alguna oportunidad tuvieron que enfrentar una situación similar, y conocer cómo es el status jurídico de la reserva”.

Comentó, en este sentido, que ambas reservas funcionan solamente a partir de resoluciones del Consejo Superior (la de “El Espinal” tiene esta característica, son 7 hectáreas dentro de la universidad que desde hace años funciona como un importante espacio educativo, distinto de la reserva del correror Chocancharava, de más de 200 hectáreas que tiene reconocimiento de la Provincia). “Es una resolución muy débil como para garantizar la continuidad en el tiempo, por lo que debería ser declarada área protegida de la provincia o a nivel nacional”, consideró la bióloga.

Previtali comentó que la reserva santafecina recibe más de 10 mi visitas al año, en lo que la convierte en una de las áreas naturales más visitadas de la provincia. “A diferencia de otros espacios similares, como la de Río Cuarto que está dentro de la Universidad, esta se encuentra con las puertas abiertas para que la gente pueda ir a realizar actividades recreativas, es parte de una costanera de una laguna que da al Paraná”, explicó la especialista.

Contigua a la ciudad universitaria de la Universidad Nacional del Litoral (ubicada sobre la Ruta Nac. 168, acceso este al casco urbano de la ciudad de Santa Fe), la reserva cuenta con un Centro de Interpretación, senderos, cartelería y recibe miles de visitantes anualmente.

Fue creada en 1998 en un convenio de colaboración firmado entre la Universidad Nacional del Litoral y la Fundación Hábitat y Desarrollo. Cuenta con una superficie aproximada de 12 hectáreas (similar a la de El Espinal), representativa del ecosistema del valle de inundación del río Paraná lo que resulta sumamente valioso a los fines investigativos, educativos y de extensión, como asimismo, para el disfrute y goce de la comunidad que puede fácilmente acceder a un tranquilo entorno natural y que permiten conocer y apreciar la flora y fauna autóctona.

Es una de las pocas reservas educativas de humedales fluviales del país y recientemente la universidad dispuso construir esta nueva infraestructura totalmente lindante con la reserva, habiendo deforestado ya un área importante de bosque con especies nativas. De concretarse la obra en su emplazamiento actual, el grupo de Comunidad por la Naturaleza considera que se sienta un precedente negativo a nivel nacional, “con el agravante de que se realiza por parte de una universidad donde hay tres carreras ambientales: una Licenciatura en Biodiversidad, una carrera de Ingeniería Ambiental y una Maestría en Gestión Ambiental”, indican desde el colectivo ambientalista.

Previtali comentó que necesitan del apoyo de la ciudadanía para detener una obra en ejecución de Aulario Común de la UNL , que ya comenzó con el desmonte de 3,5 has. del área de amortiguación de la Reserva. “Ahí surge nuestra alarmante preocupación en relación al impacto directo e indirecto que este proyecto va a tener sobre la misma”, indicó y comentó:“Este sector contiguo a la Reserva, donde actualmente se han producido los primeros desmontes alojaba algunos de los senderos a los que accedían los visitantes de la Reserva, en particular uno conocido como “sendero seco” donde además se emplazaba un mirador para el avistaje de aves y que su parte inferior era utilizado como refugio por murciélagos”.

En el año 2017 la reserva fue declarada por la Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos (RELCOM) como un Área de Importancia para la Conservación de los Murciélagos (AICOM) por brindar las condiciones ecológicas necesarias para el desarrollo de dichos mamíferos.

Desde la ONG que lucha por el cuidado de la reserva sostienen que esta obra de la Universidad “plantea inconsistencias en razón del cumplimiento de normativa vigente del artículo 41 de la Constitución Nacional, Ley General del Ambiente Nro. 25.675, Ley 27.566 ratificatoria del Convenio de Escazû, ley provincial de Bosques Nativos Nro. 13.372 y la Ley N° 11.717 de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Provincia de Santa Fe, entre otras”.

En tanto, señalan que el proyecto no cuenta con un estudio de impacto ambiental. “En la documentación publicada por la UNL , el día 14/02/2017 presentó ante el Ministerio de Medio Ambiente de la Provincia de Santa Fe una Nota y formularios solicitando la categorización como un proyecto educativo, y la misma fue categorizada como 1 (UNO) es decir, de “Bajo Impacto Ambiental”, eximiéndose de la realización de un Estudio de Impacto Ambiental”, indicaron, y agregan:“Consideramos que en la documentación presentada se ha omitido información clave para que el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático pudiera realizar una evaluación completa del impacto de dicha obra, no habiéndose contemplado los siguientes aspectos: el desmonte de 3,5 hectáreas de bosque nativo, en un sector lindante a un área protegida y que allí funcionará una escuela que aumentará el tránsito de gente y la contaminación en el sector”.

A modo de reclamo, han realizado numerosas acciones como la creaciòn de un cordón humano para frenar las obras. “Frente a la dilación por parte de las autoridades ministeriales de Ambiente de la provincia de Santa Fe y Nación, en dar respuesta a nuestra solicitud de revisión de la obra 'aulario costa este' que lleva actualmente sin freno la UNL, luego de la realización de 4 abrazos y con el apoyo de más de 8.000 firmas, desde Comunidad por la Naturaleza decidimos establecer un cordón humano en la puerta de la obra”, indicaron los ambientalistas.

Además, exigieron al Ministerio de Ambiente y Cambio Climático que se haga presente en el lugar para que se celebre la Audiencia Pública que exigen las normas ambientales, se frene preventivamente la obra y se recategorize la misma que hasta el momento cuenta con categoría 1 (de bajo o nulo impacto ambiental). “Las evidencias y pruebas acumuladas muestran al momento la violación de numerosas leyes y disposiciones provinciales y nacionales. Convocamos urgentemente a que los medios estén presentes y cubran las acciones para dar visibilidad y garantizar la expresión de reclamo pacífica, ejerciendo el derecho constitucional de petición ante las autoridades”.

Acción educativa

Previtali comenta cómo será el impacto que tendrá el desarrollo de las aulas a la reserva, aún cuando no es dentro del predio sino que a la par, “se producirá un mayor nivel de tránsito por el área, incluyendo transporte público”, asegura.

Explican que si bien se destaca el “beneficio educativo” al emplazar una escuela en un entorno natural como garantía de fortalecer la educación ambiental, “entendemos que no se puede enseñar sobre el cuidado del ambiente en aulas que implicaron el desmonte de bosque nativo y que perturban con su actividad diaria a la fauna de un área protegida”, dicen..

Y luego concluyen: “No podemos olvidar que esta reserva se encuentra dentro del sistema de humedales que conforman el Delta del Paraná, y que como es de público conocimiento, el mismo viene atravesando una delicada situación ambiental producto de las quemas y las sequías, motivo por el cual numerosas organizaciones (incluida la UNL) y la sociedad en general, están bregando por la urgente aprobación de una Ley de Presupuestos Mínimos de Protección de Humedales”.

Para acompañar el reclamo con la suma de una firma, se puede ingresar al sitio:http://chng.it/Qd54Cfq9vZ.