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Los Reyes Magos alegraron la ciudad con su caravana

En el inicio del fin de semana, las calles se vieron colmadas de colores, risas y regalos. Los niños, las familias y los vecinos se acercaron a disfrutar del evento en una tarde ideal

En un día lleno de magia para los niños, se realizó ayer la Caravana de Reyes Magos que ya es un evento tradicional para la ciudad. La actividad fue organizada, como siempre, por el Comedor y Copa de Leche Ilusiones, que junto con vecinos y organizaciones de la ciudad se encargan de desarrollar todos los años el recorrido.

Desde sus inicios, la Caravana se realiza de manera comunitaria y solidaria. “La gente que está ayudando y colaborando es muchísima. Es multitudinaria la convocatoria. Además que se suman personas todo el tiempo”, dice Myriam Estigarribia, trabajadora voluntaria del Comedor Ilusiones.

“Nuestro objetivo es poder llegar con todas las golosinas a todos los chicos y que sea otro año maravilloso como los otros 23 que vienen pasando”, indica Myriam, que al mismo tiempo recalca las complicaciones que se dieron este año. “Las donaciones disminuyeron bastante, mucho de esto salió del bolsillo de la gente. Ya no pudimos comprar las mismas golosinas del año pasado”, remarca.

Desde el comedor vienen trabajando desde el 25 de diciembre. “Después de esa fecha nos dedicacamos exclusivamente a esto, no tenemos 31 de diciembre. Todo lo dedicamos a los reyes”, sonríe Myriam.

La caravana tuvo su primera parada en el Cottolengo Don Orione. Los bocinazos y la sirena de los bomberos se escuchan a lo lejos. Una mano se estira hacia el cielo y agarra con astucia un paquete pequeño color celeste brillante. El niño se mofa de sus amigos con una mueca. Las víctimas se hacen eco de la burla y corren desesperados a rescatar los premios rezagados que quedaron en el piso. Caramelos, chupaletas, algún pequeño juguete. Al final de todo, ninguno se queda sin un regalo de los reyes.

La caravana continuó por la calle San Martín hasta la segunda parada, la parroquia Santa Teresita. El itinerario continuó con la visita a la maternidad Kowalk. La cuarta y última parada fue en el Club Banda Norte, lugar desde donde emprendieron el regreso al Comedor Ilusiones, zona desde donde comenzó todo. Donde se gestó la caravana en el año 2000. Donde se apuesta a la ilusión y a la mística de las infancias riocuartenses.