Oriunda de la localidad de Achiras, Agustina Domínguez se graduó de médica clínica (MP 41655) en la Universidad Nacional de Córdoba, realizó sus prácticas en Río Cuarto y desarrolló finalmente la especialización en medicina estética. “Hoy la medicina estética es un área que no se constituye como una especialidad avalada por el Colegio Médico, pero sí es un posgrado, por eso es que se abre la posibilidad de ser un área nueva. Una fusión entre la dermatología y la cirugía plástica, trabajando para el cuidado de la piel”, dijo la profesional cuando recibió a Salud & Ciencia en su centro de estética.
ADsthetic, lleva unos dos años instalado en la ciudad y recibe pacientes tanto femeninos como masculinos, pues la preocupación por una piel sana y un rostro que a cada uno le agrade es algo transversal. “Hoy el área de la medicina estética está teniendo un campo de acción muy amplio, porque si bien antes era eso que los pacientes venían a buscar solamente para tratar sus patologías o secuelas de ellas, hoy la medicina estética busca principalmente prevenir, entonces tenemos pacientes desde los 20 años en adelante, inclusive de menor edad cuando nos enfrentamos a patologías como la acné, o la rosácea”, especificó Domínguez y agregó que ese rango de edades se extiende hasta los 80 o 90 años, “se trata de un público femenino muy amplio y masculino también, es un área que se ha abierto mucho y que gracias a Dios las personas entendieron que el cuidado de la piel es para todos”.
¿Qué otras patologías son las que disparan la consulta?
Desde la medicina estética se busca más prevenir y tratar secuelas de otras patologías, nosotros no tratamos la patología reactiva, eso lo tratamos en conjunto con dermatólogos. Siempre le recomiendo a los pacientes que cuando tenemos el chequeo de lunares, patologías como acné y cuestiones más específicas, tiene que ir primero a controlarlo con un dermatólogo y después sí venir a tratar la secuela o prevenir para que no lleguemos a tener una secuela.
¿Existe el ejercicio de esta especialidad de parte de personas no habilitadas?
Es cierto que no hay un ente que regule esta especialidad, entonces hay mucho personal no calificado para hacerlo. Al no existir ese límite para poder controlarlo, es muy difícil regular a quienes la ejercen y quiénes no. Es una especialidad amplia que encuentra la intervención médica, es tal vez el lado más invasivo; y esta el lado dermato-funcional o estética va desde los kinesiólogos, cosmiatra, donde todos trabajamos en conjunto. Creo que tendría que estar todo más controlado.
¿Cuántos de los pacientes vienen solo por lo estético para tratar pómulos, labios, etc?
Hoy la potencia de la belleza es lo que más llega a mi consultorio, la consulta diaria es lo más amplio desde ese ámbito, está muy en auge todo lo que tiene que ver con tratamientos. Entre ellos encontramos, por ejemplo, los fillers, que en ciertos momentos los pacientes los conocían como rellenos. Lo cierto es que hoy ya no se busca más el volumen excesivo, los pacientes ya no vienen diciendo ‘quiero esta nariz, quiero estos labios’, sino que se busca potenciar la belleza de cada uno de ellos.
¿Qué otros tratamientos ofrecen?
Fillers, bioestimuladores, tratamientos preventivos del paso de la edad como el plasma rico en plaquetas, las toxinas botulínicas que son los miomoduladores, entre ellos se concentran ampliamente todo lo que tiene que ver con la estética.
¿Qué tipo de intervención se realiza acá, y qué vinculo tienen con un cirujano plástico?
Nosotros no hacemos cirugía invasiva, lo nuestro es mínimamente invasivo. Sin embargo, trabajamos en conjunto con profesionales de este tipo, nos derivamos mutuamente pacientes. Por ejemplo para la rinomodelación, dependiendo de lo que necesita el paciente, nosotros lo podemos hacer con hialurónico, pero si el paciente busca algo definitivo se sugiere la rinocirugía, es para un cirujano.
¿Sobre qué rasgos de la piel tenemos que prestar atención para una consulta?
Hoy esperamos que los pacientes no lleguen a tener un rasgo para venir al consultorio, sino más bien educarlos desde el principio para prevenir. Existen muchos factores que nos pueden llegar a hacer daño en un futuro como por ejemplo el paso del tiempo, el fotodaño que hoy es algo muy marcado, estamos muy expuestos a muchas toxinas que hay en el ambiente, entonces esperamos que el paciente no llegue a tener un rasgo. Más allá de eso, si existe ya una arruga, si hay un paciente que tiene la piel deshidratada, si tenemos alguna cicatriz, lo invitamos a que nos conozcan.
¿Con qué expectativas vienen?
Siempre el área de la estética fue un área donde el paciente quiere todo y lo quiere todo ya, lo que buscamos es educar y enseñar de que a medida que vamos trabajando de a poquito y tratando de a poco la piel, el paciente va a lograr un cambio que será más duradero en el tiempo. Que las personas requieran ese ‘efecto ya’ creo que es la ansiedad que genera la medicina estética.
Esta especialidad, ¿tiene o te piden líneas de artículos naturales o sustentables?
Sí, es un mercado que en Argentina se está ampliando mucho, sobre todo hacia lo vegano, cruelty-free, libre de parabenos; sin embargo, yo siempre lo que les digo a los pacientes es que busquen algo que esté certificado por la Anmat, es un ente que nos va a regular todos estos productos y lo ideal es que tengan esa certificación, que lo compren siempre de un laboratorio de una marca conocida y certificada, para que no tengamos contraindicaciones en la piel.
¿Alguno de los tratamientos está contraindicado?
La medicina estética es apta para todos, no le hace discriminación a nadie, pero sí tenemos que ver la historia clínica de cada paciente porque hay tratamientos puntuales que en algunas personas sí se puede hacer, y en otras no se pueden hacer, en algunos será mejor tolerado en otros no. Lo que buscamos es potenciar la belleza máxima de cada paciente y resaltar los rasgos de cada uno, ya no vamos a ir a buscar excesos, por eso la historia clínica previa es fundamental.
El cuidado personal no termina nunca, pero los tratamientos, ¿tienen un principio y un fin?
Todo depende en realidad de hasta dónde quiere llegar el paciente, cuando tenemos un objetivo como por ejemplo voluminizar labios, siempre respetando los rasgos y la anatomía de cada paciente vamos a llegar a un lugar. Después en lo que respecta a prevención y cuidado de la piel nosotros buscamos enseñarle al paciente que siga tratándose de por vida para una mejor calidad de su piel, y mantenerse lo más saludable posible. Hoy no solamente vemos al paciente desde lo estético, sino que estamos pensando un poco más allá en el grado de salud y un cuidad integral para siempre.
Por Fernanda Bireni

