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Escolapios cumplen 50 años en Quimilí y un riocuartense lidera la tarea pastoral

El padre Andrés Krivanosoff dijo que los vínculos entre la ciudad de Santiago del Estero y Río Cuarto son muy fuertes

En una de las zonas más pobres de la Argentina, hace 50 años, en marzo de 1971, los padres escolapios iniciaron su tarea en Quimilí (Santiago del Estero), una ciudad de alrededor de 20 mil habitantes en donde abundan las necesidades. Hoy, la tarea social y los colegios que son coordinados desde la congregación están a cargo de un cura riocuartense. Se trata de Andrés Pablo Krivanosoff, quien destacó la importancia de cumplir medio siglo de actividad y valoró el aporte de los estudiantes de las Escuelas Pías de Río Cuarto a lo largo de los años.

“Si la pandemia queda atrás, haremos la celebración central el año que viene. Quimilí es una ciudad de unos 23 mil habitantes y muchos de ellos son exalumnos nuestros, por lo que nos pidieron que hagamos algo este año. En ese marco, conseguimos una estatua de San José de Calasanz que va a ser colocada en la plaza central. Vamos a hacer una misa y un acto protocolar, algo más simbólico. Para nosotros, tener la imagen de nuestro fundador en la plaza de Quimilí es muy importante. Durante muchos años, nuestra escuela fue la única de nivel secundario. Asimismo, para los riocuartenses que han pertenecido a las Escuelas Pías, Quimilí es un lugar muy querido. Siempre envían donaciones y vienen cada verano de misión”, afirmó el padre Krivanosoff, superior de la comunidad religiosa escolapia.

-¿Desde cuándo los alumnos riocuartenses van a misionar a Santiago del Estero?

-Hace más de 35 años que vienen. De hecho, yo soy exalumno del colegio de Río Cuarto y vine a misionar en tres oportunidades. Fue aquí donde salió mi vocación (por el sacerdocio). Cuando los padres empezaron su tarea en Quimilí, había una sola parroquia y la ciudad era muy pobre. Si bien todavía existe mucha pobreza, antes era mayor. La escuela de Río Cuarto siempre fue muy misionera. Misionar aquí te cambia la manera de pensar y de ver tu realidad. Además, se empieza a jerarquizar los problemas verdaderos por sobre los que no lo son. Es una experiencia de vida fuerte, en la que se encuentra a Dios en los pobres.

-¿En qué punto está ubicado Quimilí?

-La ciudad se encuentra a 220 kilómetros de la capital (Santiago del Estero). Se ubica al este de la provincia, a unos 70 kilómetros del límite con la provincia de Chaco. En los últimos años ha habido mucho desmonte, por lo que ha crecido la actividad agropecuaria. Eso ha hecho que los dueños de los campos tengan un poder adquisitivo alto. Sin embargo, hay muchísima pobreza. Mayoritariamente, la ciudad es pobre, como sucede en las provincias del norte del país. A la vez, Quimilí es un nudo de varias rutas, lo que genera un movimiento de camiones muy importante.

-¿Por qué todos los años hay estudiantes de Río Cuarto que viajan para allá?

-Todos los colegios escolapios del país participan y vienen a Quimilí con sus alumnos. Se trata de una experiencia misionera que se desarrolla en el mes de enero. Nos reunimos y visitamos los distintos parajes que hay en los alrededores de Quimilí (y también en la propia ciudad) para acompañar a las familias. Se da catequesis y se trabaja con los niños. Es evangelizar a los pobres, pero también dejarse evangelizar por ellos. Asimismo, antes de la pandemia, alumnos de quinto y sexto año del colegio de Río Cuarto venían en el transcurso del año para dar talleres en una escuela que está a 7 kilómetros de Quimilí. Brindaban talleres de prevención de abuso sexual, higiene y cuidado del cuerpo, normas de convivencia, huerta, entre otros.

-¿Cuánto tiempo lleva como máximo responsable de la comunidad en Quimilí?

-Esta es mi segunda vez en Quimilí. En total, llevo 7 años y medio como superior de la comunidad religiosa y como representante legal de las instituciones que tenemos. Contamos con la escuela San Francisco de Asís, en un paraje a unos 7 kilómetros de la ciudad, donde hay nivel inicial y primario. En ese lugar también tenemos un comedor que brinda desayuno, almuerzo y merienda a los chicos que concurren y que pertenecen a familias muy pobres. Por otra parte, en Quimilí contamos con otra escuela con nivel primario, secundario y un instituto de formación terciaria.

-¿Están suspendidos los viajes de enero por la pandemia?

-Sí, eso se ha suspendido. Además, Santiago del Estero tiene restricciones más fuertes que otras provincias. Todavía no sabemos cuándo podremos retomar.

-¿Cómo califica la respuesta de la población ante las convocatorias que ustedes realizan para ayudar a la comunidad de Quimilí?

-Una de las virtudes que tenemos los argentinos, gracias a Dios, es la generosidad. Los que estamos aquí sabemos de la generosidad de la gente del país y de Río Cuarto. Recibimos donaciones permanentemente. A veces, llega mucho más de lo que esperamos.

En vivo

La celebración prevista para hoy a las 19 horas en Quimilí a las se podrá seguir vía Facebook: ISFD Nº 13 “Calasanz”.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal