La coparticipación continúa en caída: Río Cuarto recibió un 6% menos en lo que va del año

Las cifras oficiales marcan una tendencia descendente en los 5 primeros meses de 2026. El dato se suma al derrumbe que también se produjo en la recaudación de Comercio

La coparticipación bajó de 5.354 millones de pesos en enero a 4.406 millones en mayo.

 

Los fondos que recibe Río Cuarto en concepto de coparticipación continúan a la baja:hasta el mes de mayo inclusive, el total acumulado se ubicó un 6 por ciento por debajo, en términos reales, de la cifra registrada en el mismo período del año pasado.

Según el informe oficial que difundió la Municipalidad, en los cinco primeros meses de 2026 la ciudad recibió fondos 23.696 millones de pesos en concepto de coparticipación. Esos son los recursos coparticipados totales, que incluyen rubros con asignación específica, y tuvieron una caída del 5,8 por ciento. Pero si se considera la coparticipación bruta, que alcanzó los 20.301 millones de pesos, la baja real se estira hasta el 6 por ciento.

El gráfico que muestra la evolución de la coparticipación evidencia una caída pronunciada desde los 5.354 millones de pesos que el gobierno local recibió durante enero de este año y los 4.406 millones de pesos que fueron remitidos durante el mes de mayo.

Solamente en algunos casos puntuales vinculados, por ejemplo, al Fondo Compensador del Impuesto al Cheque hubo un aumento real en el envío de las partidas. En ese caso, la suba llegó al 14 por ciento pero en total son menos de 40 millones de pesos mensuales.

Otro ítem importante es lo que llega en concepto de Fondos para Obras Públicas y Descentralización. En ese caso, también se registró una caída, al igual que en la coparticipación total, que se ubicó en el 4,8 por ciento en términos reales.

Problema doble

La caída de la coparticipación durante este año es un problema que se suma a los inconvenientes que ya tienen los municipios en materia financiera. Por ejemplo, en Río Cuarto hay dos factores que se suman: uno es, precisamente, la baja de la coparticipación, que agrava el cuadro generado por el derrumbe que se viene produciendo en la recaudación de la contribución que incide sobre el Comercio, la Industria y las empresas de servicios. El último reporte oficial de la Secretaría de Economía señala que los ingresos por ese tributo, que es el principal de la estructura local, padecieron una caída en términos reales del 8 por ciento durante el mes pasado.

Ese desplome marca el estado en que se encuentra la actividad económica local. Mayo fue el peor mes del año en materia de recaudación por Comercio e Industria. Enero y febrero habían sido positivos, con subas interanuales, pero desde marzo en adelante se encadenaron tres caídas consecutivas; la última fue la más importante.

La coparticipación no es un ingreso menor en la Municipalidad. Si bien Río Cuarto tiene una autonomía financiera cercana al 60 por ciento (compuesta por los impuestos propios), los fondos que llegan a la ciudad significan el 23,4 por ciento del total.

Esto marca que los dos componentes centrales de la recaudación, que representan más del 50 por ciento de los ingresos, sufren caídas reales -es decir que está descontado el efecto de la inflación- de entre el 6 y el 8 por ciento.

A pesar de esta situación, que enciende luces a alerta en la Municipalidad, la recaudación global del Municipio, que contempla todos los impuestos que cobra el Estado local, todavía registra un crecimiento del 9,5 por ciento con respecto a los cinco primeros meses del año pasado.

“De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Indec, la inflación interanual alcanzó el 33,2% en mayo de 2026. En este contexto, los ingresos totales del municipio registraron un incremento del 44,9% en términos nominales. Al descontar el efecto de la inflación, se observa un crecimiento real del 9,5%, lo que evidencia una mejora en la capacidad de financiamiento del municipio y un desempeño favorable de los ingresos en términos reales”, dice el informe oficial.

Ese crecimiento se explica fundamentalmente porque algunos impuestos propios, principalmente el Inmobiliario, registran aumentos reales de hasta el 52 por ciento. Esa dinámica está fundamentada en los cambios en la estructura de ese impuesto que el gobierno aplicó para este año.