"La zona productiva de Río Cuarto es lo que uno sueña para toda la Argentina"
Mariano Bosch es el CEO de Adecoagro, la gigante de la agroindustria, y un enamorado de la zona
Adecoagro es una de las grandes empresas agroindustriales de la Argentina, con fuerte presencia en Brasil y Uruguay. Emplea a 10 mil personas, de las cuales 3 mil están en el país. Entre sus actividades centrales se destaca por ser la principal productora de leche del país, con 14.500 vacas en ordeñe, y una cadena integrada con marcas como Las Tres Niñas, Apóstoles y Angelita. Pero además, espera agazapada por la resolución judicial de Sancor para intentar quedarse con esa marca. Justamente una de las plantas de procesamiento de la empresa está en Córdoba, puntualmente en Morteros, cerca de San Francisco, en un fuerte enclave lechero. No es lo único que Adecoagro tiene en Córdoba. Puso también un pie en la principal economía regional: el maní. En Dalmacio Vélez, al sur de Tercero Arriba, tiene su planta de procesamiento que adquirió en 2019 e integra también toda la actividad primaria a campo.
Lo cierto es que la firma también produce azúcar, etanol, bioelectricidad, maíz, soja, trigo, girasol y arroz. Pero el último gran paso lo dio con la compra de Profertil, que le abrió el negocio de la urea, justo en un momento en el que los fertilizantes dieron un salto en el precio internacional por la guerra en medio oriente.
A un año de cumplir un cuarto de siglo, el CEO de la compañía, Mariano Bosch, estuvo esta semana en Río Cuarto para cerrar la AgTech Week organizada por el Clúster AgTech. Allí aprovechó para confesar su enamoramiento por el perfil productivo de la región, en especial el tramo de la 158 que conecta a la capital provincial alterna con Villa María, justamente donde Adecoagro tiene su planta manisera.
“Si me limito al trabajo de los productores, diría que estamos mejor que en otros países con los que competimos. Pero estamos mejor no solo por la calidad de los productores que tenemos, sino porque fuimos bendecidos con las condiciones naturales. Ahora, respecto a todo lo que hay para agregarle a esa producción me parece que estamos mucho más atrás. Por eso soy admirador de Río Cuarto y de esta zona, donde acá ves unos desarrollos que son realmente espectaculares”, remarcó Bosch.
El CEO de Adecoagro destacó “lo que hace en Bio4, que es uno de los ejemplos de todo lo que hay para hacer. Después, el otro ejemplo es el maní y todo lo que desarrollaron que es extraordinario; y es el talento de la gente que está acá metida y que están desarrollando la industria para ir a Europa. O sea, el 90% del maní que se consume en Europa sale de acá. Es increíble”.
¿Por qué destacó la zona de Río Cuarto y en particular el trayecto de la 158 hasta Villa María?
Para mí es como el ejemplo de la Argentina en la que quiero vivir, o sea, es una Argentina agroindustrial, es una Argentina donde hay trabajo, donde hay desarrollo, donde se aprovecha y se trabaja bien el campo, donde se generan productos que se exportan desde acá. Pongo esa ruta como algo simbólico, obviamente, pero todos ellos son los que desarrollaron la industria del maní. El maní, realmente, es una de las exportaciones más importantes que tiene la Argentina hoy. Pensemos que Europa es uno de destinos más exigentes para un producto alimenticio y el 90% del maní que compra es de Argentina, de esta zona. Generar ese tipo de alimentos desde acá es espectacular. Me parece que es un desarrollo tecnológico extraordinario, y es un ejemplo que el mundo debería conocer. Esos son los ejemplos que me encantan. Y encima, en esta ruta, lo mismo hicieron con la soja. Pensemos que AGD nació y es de acá, uno pasa y ve la planta. Es otra empresa que es un ejemplo también. O sea, hay un montón de desarrollo que pasa acá, en Córdoba, por eso es que siempre los pongo como ejemplos a los cordobeses, el empuje que tienen y lo emprendedores que son. De hecho, muchos de los que trabajan con nosotros, vienen también de acá, porque tienen ese empuje.
Hablando de la zona, ¿cómo marcha el negocio del maní de Adecoagro?
Nosotros producimos 80.000 toneladas de maní, aproximadamente, por año. Y ese maní es el que se exporta en contenedores trazados, bolsa por bolsa, donde esa trazabilidad muestra hasta quién es el que lo cosechó, cómo se sembró, todo. Con un QR, el cliente final, cuando lo recibe en Europa, sabe exactamente qué es lo que ocurrió. Eso lo hacemos nosotros y lo hacen varias otras empresas maniseras que arrancaron con este desarrollo. Mientras tanto el equipo nuestro está desarrollando parte de la tecnología para seguir mejorando las eficiencias del proceso. Tenemos siempre la locura de la mejora continua, de estar siempre buscando cómo hacemos para hacer mejor las cosas.
Entre tantas oportunidades en la agroindustria hay algunos cuellos de botella como el de la falta de procesamiento de leche, que es algo muy relacionado al corazón de Adecoagro...
Sí, exacto. Hay varias empresas que pasaron dificultades, que vienen con dificultades desde hace muchísimos años, incluida Sancor, que declararon la quiebra y que fue un ejemplo. Era una insignia láctea. Y, bueno, es público que nosotros compramos los pliegos, que estamos listos para participar en la licitación cuando se abra. Ahí la Justicia debe definir cómo será el proceso de la licitación. Estamos siguiendo el proceso y queremos participar.
La última inversión resonante y estratégica fue la de Profértil, ¿cómo resultó?
Muy bien. La verdad es que estamos muy contentos. Es una ventaja competitiva producir urea. La región entera importa 10 millones de toneladas de urea. La única planta relevante en Sudamérica es esta, que produce 1.300.000 toneladas de urea. O sea que hay para producir muchísimo más. Entonces, creo que hay una oportunidad importante y más a medida que se siga desarrollando Vaca Muerta. Pensemos que el principal insumo, el 60% del costo de producción de la urea, es el gas. La planta hoy está produciendo niveles muy altos y seguimos mirando proyectos para poder expandirla.