A raíz de los brotes de coronavirus existentes en distintas localidades de la región, se acentúan los controles en el puesto sanitario de la ruta 158, ubicado a las puertas del Gran Río Cuarto.
Los casos aparecidos en Deheza, Cabrera y ahora en Carnerillo han encendido las luces de alarma en el conglomerado que encabeza la ciudad de Río Cuarto.
En efecto, en el control de la 158 se toma la temperatura y también los datos vinculados con la procedencia de los vehículos que pasan por dicha ruta.
Pero ahora se hará un seguimiento de la trayectoria de autos y camiones con la ayuda de la Policía Caminera.
Es decir que, además del puesto sanitario ubicado al frente del Área de Material Río Cuarto, hay dos controles más que coadyuvarán al seguimiento de los vehículos: uno en la curva de la ruta camino a Río Cuarto y el otro en cercanías del Seminario.
En tanto, también se baraja como posibilidad desviar el tránsito pesado por un camino rural que une Las Higueras con Espinillo, para evitar el ingreso en la mencionada localidad.
Pero ello, claro está, depende de una autorización por parte del COE Central.
El temor que se tiene es que los automovilistas y camioneros se bajen en las localidades del Gran Río Cuarto en vez de seguir viaje y provoquen eventuales contagios.
“Se han extremado los controles en la ruta 158 a raíz de los casos detectados en localidades vecinas. Estamos haciendo un seguimiento de los vehículos con la ayuda de la Policía Caminera”, dijeron a Puntal fuentes consultadas.
Y añadieron: “También se está analizando la posibilidad de desviar el tránsito pesado por un camino alternativo para evitar el ingreso al Gran Río Cuarto”.
En el anillo de circunvalación funcionan los siguientes puestos sanitarios: el de la 158, el de Sol de Mayo, el de Holmberg y el de la 36.
Estos puestos tienen controles previos que son los limítrofes con las otras provincias. En total, son 16 en todo el perímetro provincial, según lo dispuso el COE.

