En entrevista con Puntal AM, el referente académico ratificó la postura institucional frente a la falta de respuestas y el persistente conflicto salarial y presupuestario con la gestión del presidente Javier Milei.
Se viene la quinta marcha federal universitaria
Consultado sobre las expectativas en torno a la quinta marcha federal universitaria, Liboa señaló que esperan una convocatoria sumamente importante. “Las marchas que se han hecho siempre fueron numerosas y siempre hubo acompañamiento, así que seguramente en esta instancia no va a ser diferente. Esperamos que sea más fuerte que las anteriores porque además es una expresión ante el no cumplimiento de la ley”
Uno de los ejes centrales de la entrevista giró en torno al no acatamiento de normativas aprobadas por el Congreso. Al respecto, el decano se definió como un profundo defensor del sistema republicano y cuestionó que se eludan decisiones del Poder Legislativo.
“Yo personalmente soy profundamente republicano y no lo acepto de ningún gobierno, de ningún presidente, de ningún gobernador ni intendente que no se cumpla con lo establecido por los órganos legislativos”, sostuvo Liboa. Si bien reconoció los planteos oficiales respecto a la falta de fuentes de financiamiento estipuladas, enfatizó que “una ley es una ley” .
“Se discutió profundamente, se aprobó, se vetó, se anuló el veto, se recurrió a la justicia. No queda más por hacer, pero además no debiera haber que hacer todo eso: en una estructura política republicana no hay otra opción que cumplir la ley” . En esa línea, calificó la situación como difícil de explicar y advirtió que se trata de un escenario que perjudica el normal desarrollo de la educación superior.
Funcionamiento mínimo y crisis en la incorporación de docentes
Consultado sobre si la universidad puede continuar prestando sus servicios, el decano explicó que se sostienen las actividades básicas y prácticas indispensables. Sin embargo, aclaró que esto no implica que la estructura general no se vea resentida: “Una cosa es sostener el día a día de las clases y otra es poder decir que vamos a sostener la estructura si no tenemos los recursos, por ejemplo, para el recambio de vehículos u obras mayores".
Uno de los impactos más delicados se registra en el plano salarial, particularmente en las carreras de agronomía y veterinaria. Liboa advirtió sobre las serias dificultades para incorporar docentes jóvenes con dedicaciones exclusivas (full time) debido a la brecha con el sector privado.
“Hoy conseguir un agrónomo o un veterinario recibido hace poco y ofrecerle ingresar a la universidad con una dedicación full time no es atractivo porque estamos hablando de sueldos muy bajos comparados con los del ámbito privado”. Como contrapartida, los profesionales optan por dedicaciones simples de pocas horas semanales, lo que a largo plazo termina afectando la calidad académica y el recambio generacional en la investigación y la docencia.
El debate por las medidas de fuerza y el impacto local
En relación a la reacción de los gremios universitarios y la persistencia de paros y medidas de fuerza, el decano reconoció mantener una postura "parcialmente de acuerdo" con las dirigencias sindicales. En el plano local, remarcó que Río Cuarto ha registrado una cantidad de días de paro superior a la media nacional.
“Quien es dirigente gremial tiene la función de proteger y pelear por el salario de las personas. Yo soy el decano y me han elegido para que la facultad funcione”, expresó. Asimismo, cuestionó la eficacia de sumar jornadas de paro adicionales a nivel local cuando el impacto en el Gobierno nacional es reducido: “Si todo el país hace un día de paro y nosotros le agregamos otro, no tiene impacto. Para el gobierno el impacto es cero, pero para nosotros es mucho, porque podemos tener las instalaciones colmadas y recibir a miles de estudiantes con todo cerrado, y eso sinceramente no me gusta”.
Finalmente, Liboa reflexionó sobre la importancia de mostrar el potencial de la universidad pública —tal como ocurrió recientemente durante los congresos y actividades multitudinarias en el campus—, bregando por mantener las puertas abiertas a pesar de las dificultades presupuestarias y priorizando siempre el bienestar y la experiencia de los estudiantes.