Rostros y Rastros Río Cuarto | Emprendedor | Rafael Ibáñez

"Soy un emprendedor que escribe, no un escritor"

Acaba de publicarse la cuarta edición de 'Sembrando y Reforestando Talentos', un libro que aborda conceptualmente la experiencia de llevar capacitación tecnológica al interior de interior

Rafael Ibáñez, presidente de IncluIT, lleva adelante convenios con diversas comunidades del interior del país donde capacitar en tecnología, conocer las comunidades y cohesionar distintos actores parece ser la clave para transformar; dice que trata de unir las agendas del triángulo que se forma entre lo público, lo privado y lo académico. En diálogo con Rostros y Rastros aseguró que escribió este libro “para tener una línea de comunicación con las diferentes entidades.

“Yo vengo del campo y cuando alguien abría la tranquera había un dicho que decía, ‘este a que viene, a llevar o a traer’. A veces es difícil contar lo que uno quiere hacer, muchas veces se cree que uno va a buscar algo (de esas comunidades), está bien que haya búsqueda. Sin embargo, nosotros creemos que las empresas con futuro son las de desarrollo económico, donde nos diferenciamos de las empresas que solo buscan ganar plata, desarrollo económico es el triple impacto; económico, ambiental y social. Si solo te interesa el dinero sos tan débil que no podes ayudar a nadie, y está bien que estés en esa línea, pero no vas a transformar nada, al menos no lo harás con tu mundo próximo”.

¿Qué se puede encontrar en este libro?

-Es el lanzamiento de la cuarta edición donde pasamos a cuestiones más conceptuales, la creación de comunidades, la valorización del territorio. Yo no me olvido que naci en rio cuarto y me mude a cordoba, porque estaba la posibilidad de estudiar tecnología. El libro se llama Sembrando y reforestando talentos que es (un paralelismo) de las ciudades chicas que son arrasadas en sus bellezas naturales para construir las ciudades grandes.

https://twitter.com/rafaelibanez/status/1506665877709590531

¿Qué rol juega la capacitación de esas comunidades del interior?

-La posibilidad de talento es capacitar el sitio y que la gente se vuelva porque existen las oportunidades laborales en cada lugar. Cuanta gente de la Universidad de Río Cuarto emigra en el mundo de la ingeniería, debe estar arriba del 50%, solo hago una suposición. A ellos los podríamos estar invitando a que regresen si es que es su deseo, el que emigra porque no tiene posibilidades es una pena.

Esto de volver a las ciudades, parece contradictorio cuando el software nos permite llegar a todos lados

-Nosotros empezamos esto en pre-pandemia, y en ese momento era muy difícil decirle a un Banco de Buenos Aires que íbamos a tener una persona en Traslasierra, era difícil e incontratable, tanto como en La Rioja, en Catamarca o en Jujuy, realmente hoy se cayeron todas esas barreras por eso esto se va a dinamizar de una manera importante para los pueblos del interior del interior.

¿Cómo pensás las ediciones que siguen en adelante?

-El libro no se para dónde sigue, tal vez para donde nos lleve la experiencia, hemos logrado formar gente en la economía del conocimiento en localidades de 1200 habitantes como San Esteban (Punilla, Córdoba). Por eso yo pienso, cómo Río Cuarto no va a poder hacer estas cosas. Sembrar en esos lugares es más iconográfico que transformador, sin embargo vamos a ver qué generan. El propósito nuestro es acompañar y generar oportunidades donde no las hay, activar el talento al próximo nivel. Para ellos contamos con ejes de inspiración y transformación social, lo de San Esteban seguro es inspiración, veremos en qué más se transforma.

La formación es suficiente

-Necesitamos pasar de decenas a centenas, de centenas a miles, y de miles a millones. Eso es lo que se necesita. Felizmente se está reaccionando en cierta medida para eso, las universidades se están flexibilizando un poco. La formación es la siembra, es necesaria pero no suficiente. Hablo en términos riocuartenses, quién no sabe lo que es sembrar en Río Cuarto. El regar la planta es la beca, y en eso se tienen que involucrar los Estados para pasar del proceso del “subsidio al no trabajo”, al “subsidio para construir un trabajador”. Es la construcción de un pasivo social, en un activo social. Eso se está entendiendo, hemos logrado buenos acuerdos con gobiernos como el de Catamarca, La Rioja, Mendoza y este fin de semana estamos en Jujuy, para que la gente que se capacita tenga una beca y aprenda a trabajar. La última conexión es el ‘subsidio al trabajo’ y no el ‘subsidio al desempleo’.

Esa transformación trae consecuencias para toda la comunidad

-Lo que nosotros hacemos cuando creamos un nuevo empleo es poner a la persona ante su propia expectativa de vida, tan solo eso. Transformamos a la persona que puede ser una oveja subsidiada, a ser un ser libre que crea y decide qué hacer con su vida.

-Lo que hacemos en el interior del interior lo hacemos basados en que la macroeconomía condiciona el desarrollo de una empresa, pero en las microeconomías es dónde se juega la calidad de vida.

¿Cómo ves Río Cuarto?

-Creo que Río Cuarto tiene todas las condiciones, la Universidad es algo impresionante, pero no la veo tan articulada, falta articulación, hay que entender que el mundo es uno solo, y que hay que co-crear mucho con el otro para que las cosas sucedan, si no sos co-creador es muy difícil de transformar algo. Nos cuesta generar este concepto de nodo en Río Cuarto, yo sé que esto molesta pero no veo una sociedad entramada, básicamente por la idiosincrasia del riocuartense, veo a cada uno con su agenda propia.

-Me interesa que cualquier ciudad, Río Cuarto también, donde tengo especial sensibilidad porque están allí mis afectos, y creo que puedo ser un colaborador de ese ecosistema, un ecosistema que esta ralentizado, que exista un Bio4 es fantástico, que alguien haya salido de la comodidad o incomodidad de producir para transformar, es fantástico.

Por Fernanda Bireni