Para reforzar los centros de aislamiento del Gran Río Cuarto, en virtud de la demanda de pacientes leves que se espera para cuando llegue el pico de la pandemia de coronavirus, el COE Regional sumará las camas del Batallón de Holmberg y las de la Base de Las Higueras.
La intención es superar las 1.000 camas de aislamiento que ya se tienen contabilizadas teniendo en cuenta las de la Universidad y la Sociedad Rural, las de Las Higueras y Holmberg y las de los hoteles que se pusieron a disposición.
Según se informó, tanto el Batallón como la Base ofrecieron las camas disponibles que tienen en sus instalaciones militares.
“Son las que forman parte del sector de alojamiento de los soldados, en el caso de la unidad militar de Holmberg, y del sector de los casinos, en el caso del Área de Material”, dijeron a Puntal fuentes consultadas.
También se habla de la posibilidad de sumar carpas hospitalarias militares si la situación epidemiológica se complica en el Gran Río Cuarto.
Además, otro de los lugares que se están evaluando es el Camping Pucará del Círculo de Suboficiales de la Fuerza Aérea.
En paralelo, se están buscando más hoteles por cualquier contingencia que pueda ocurrir en torno del Covid-19.
“En la actualidad contamos con dos hoteles en Las Higueras, otros dos en Río Cuarto y uno en Holmberg. Pero vamos a buscar más”, señalaron las fuentes consultadas.
Hasta el momento, están a disposición 450 camas de los centros de aislamiento de la UNRC y la Rural, 150 de Las Higueras y Holmberg y 450 de los hoteles que prestaron sus instalaciones.
Las Higueras, por ejemplo, sumó un segundo centro de aislamiento.
Eso totaliza unas 1.000 camas para pacientes leves. Pero se quiere romper esa barrera y llegar a las 1.200: “Es por cualquier eventualidad”.
El problema no radica en los pacientes de Río Cuarto, Las Higueras y Holmberg, sino en los foráneos.
“Los centros de aislamiento se nos están llenando no con pacientes del Gran Río Cuarto, sino con internados de localidades vecinas y de otras provincias”, indicaron las fuentes.
En cuanto a las camas para internación de pacientes críticos, Río Cuarto cuenta con más de 500: 200 de ellas pertenecientes al Nuevo Hospital y las restantes 300 a las clínicas privadas.

