Tokio queda muy lejos de Río Cuarto
Tokio está muy lejos de Río Cuarto. La sentencia parece una obviedad, pero no sólo se refiere a la cantidad de kilómetros -17.789 para ser exactos-. Tampoco a la diferencia horaria, que hace que, cuando el sol se ponga aquí, aparezca allá. Los Juegos Olímpicos que se disputarán en la capital de Japón parecerán más ajenos aún debido a la ausencia de atletas locales.
Si bien no es la primera vez que pasa –sin ir más lejos ocurrió en Londres 2012-, la ausencia de atletas locales se siente más porque en diciembre de 2019 las chances estaban ahí. Había cuatro nombres muy bien perfilados para poder estar en la cita. La pandemia y otras vicisitudes particulares dejaron a la ciudad huérfana de representantes.
Ignacio Carballo (lanzamiento de bala), Rosa Godoy (atletismo), Macarena Ceballos (natación) y Victoria Miranda eran las cuatro figuras que estaban dando vueltas en la baraja. En marzo de 2020, la pandemia empezó a complicar un calendario, que les empezó a quitar chances, hasta dejarlos sin Juegos Olímpicos.
Las posibilidades del lanzador Ignacio Carballo terminaron hace muy poco. Las restricciones sanitarias internacionales del último mes lo dejaron afuera. El nacido en Villa General Belgrano, representante de Deportes Río Cuarto, terminó 2019 cerca de la clasificación, lo que le hacía falta era competir. Empezó muy bien el 2020 y el propio Germán Lauro (finalista olímpico y mundial de la especialidad) alabó sus cualidades en ese momento. En marzo el coronavirus llegó a la Argentina y las cosas se empezaron a complicar.
El 2020 lo pasó casi sin poder competir. Mientras sus competidores en Europa y Estados Unidos, sumaban puntos para el ranking, Carballo sólo podía entrenar.
En diciembre de 2020 pudo retornar a competir y obtuvo buenos resultados en el Sudamericano. Las perspectivas volvían a ser muy buenas, aunque el propio lanzador advirtió que si en 2021 había nuevas restricciones las cosas se iban a complicar. Fue una premonición.
En abril, Argentina no pudo ser sede del Sudamericano debido al aumento de casos de Covid-19. El certamen se mudó a Guayaquil. Después de interceder y conseguir el apoyo del influencer Santiago Maratea, Carballo pudo viajar a Ecuador. Obtuvo la medalla de bronce y la llama de la clasificación todavía estaba encendida. Lamentablemente para él, la variante Delta hizo que aparecieran más restricciones. No pudo volver a competir. Se frustraron los torneos en Bolivia, Chile y Brasil. Así, se esfumaron las chances del lanzador.
La última participante olímpica que tuvo la ciudad fue Rosa Godoy. La maratonista cumplió una aceptable tarea en Río 2016, pero no la podrá repetir en 2021. El ciclo olímpico no fue fácil para la radicada en Villa Carlos Paz. Comenzó con el conflicto por las becas de la Secretaría de Deportes. A finales de 2016, el en ese entonces secretario, Carlos Mac Allister, inició un ajuste en el área de deportes e incluso nombró a la riocuartense como un ejemplo “negativo” de aquellos que recibían fondos sin obtener “buenos resultados”.
Después de la polémica, Godoy se recuperó y obtuvo buenos resultados. En marzo del año pasado todavía tenía chances, pero la pandemia hizo de las suyas. Al igual que Carballo, se quedó sin competencias y eso la dejó sin ningún tipo de posibilidades.
Después de la entrega de los premios Deportes Río Cuarto de 2019 –última hasta la fecha- Macarena Ceballos y Victoria Miranda visitaron la redacción de Puntal juntas. Ambas tenían en la cabeza el sueño de llegar a Tokio. Hoy ambas verán los Juegos desde afuera.
En ambos casos, a la pandemia se suman cuestiones físicas entre los motivos que las dejan afuera de la cita. La llegada del coronavirus le quitó algunas chances a Ceballos, pero la postergación de los Juegos se las devolvió. Sin embargo, más allá de las competencias o no que se presentaron para conseguir las marcas, fue su hombro el que la terminó sacando del agua de las piletas japonesas. Totalmente inhabilitada por el dolor, la nadadora decidió operarse y poner sus objetivos en París 2024.
Miranda, la más joven de los cuatro, era también la de menos chances. Recién iniciaba su recorrido en la selección y hacía muy poco que se había ido a jugar a Buenos Aires. Una lesión le impidió mostrarse del todo en 2019. La pandemia limitó al hockey local casi a la nada misma durante el último año y medio. En Córdoba casi no se jugó y el Metropolitano recorre su segunda temporada sin acción. Eso sí, la formada en Universidad sigue entrenando con el seleccionado juvenil, con miras al Panamericano y al mundial de la categoría.
No será la primera vez que Río Cuarto no tenga representantes en los Juegos. De hecho, son más las ediciones sin atletas locales que las que contaron con ellos. En este siglo, pasó en Sídney 2000 y en Londres 2012. Mientras Tokio 2021 pasa por el televisor, la ciudad deberá mirar hacia París 2024. En el aire flota la pregunta de qué se puede hacer desde aquí para contribuir a la presencia de atletas en la capital francesa.