Eduardo Scoppa, candidato a intendente de Riocuartenses por la Ciudad, señaló que el escenario electoral de noviembre no es el mismo de marzo ni el de septiembre y aseguró que hoy no ve una situación de polarización.
- Ahora que la Junta Electoral ratificó la elección, su fuerza confirmó que participará de las elecciones a pesar de las críticas que lanzó en las últimas semanas.
- Nosotros tuvimos obviamente un debate interno en cuanto a qué se debe realizar en una situación que creemos que sigue siendo compleja en Río Cuarto. De hecho, el COE Central les pidió a las autoridades del Club Belgrano de Córdoba que suspenda sus elecciones hasta el año que viene. Belgrano tiene 13 mil socios y Río Cuarto, 135 mil electores. Pero está claro que, en principio, la decisión de hacer las elecciones está tomada por las autoridades que son la Junta Electoral. Y, si bien la situación es compleja, lo que no podemos hacer en este momento es quitarles una alternativa electoral a muchísimos riocuartenses que creen que estas cosas son las que hay que mejorar: la posibilidad de hacer las cosas bien, de reconstruir el sentdio común.
- ¿Van a hacer campaña de alguna forma especial?
- La verdad es que vamos a disminuir lo máximo posible la cuestión presencial. Hay cuestiones operativas, como por ejemplo la organización de la fiscalización de los comicios, que resulta imposible realizar en forma virtual. Hoy no existe además ningún protocolo específico de cómo deberíamos actuar pero, por responsabilidad propia, lo vamos a hacer así. La campaña, incluso desde lo personal, se nos complica porque en mi caso, de cuatro integrantes de la familia, tres somos grupos de riesgo. Nos vamos a concentrar en actividades que pasan por comunicar nuestras posiciones políticas a través de los medios de comunicación y las redes sociales y trataremos en lo posible de que todas las acciones que tengamos que llevar adelante presenciales sean con los cuidados. Eso es lo que están generando con esta elección.
- La elección cambió con respecto a la que iba a ser en marzo; también es distinta de la que iba a ser en septiembre, ¿teme que se termine polarizando como ha pasado otras veces?
- Me parece que el escenario no es el de marzo pero tampoco el de hace un mes. Por el desgaste fuerte que tenía Llamosas, pero además, por la visibilidad de un candidato en particular que desarrolló una campaña electoral durante todos estos meses, parecía que podía polarizarse. Otros, por responsabilidad, decidimos no hacer campaña política, lo que no significa que a partir de esta semana, cuando todos podamos ser más visibles, no estemos aún en la desigualdad de condiciones que existe en recursos económicos para promover candidaturas. Vamos a mostrar nuestras propuestas. El escenario electoral empieza a configurarse más hacia lo que era marzo que hace un mes atrás.
- Ve un escenario que está normalizándose...
- Este espejismo electoral que se está viviendo en Río Cuarto va a tender seguramente a un equilibrio entre las diferentes fuerzas políticas. No veo un escenario de polarización, sino en el que varias fuerzas políticas vamos a estar siendo competitivas.
- ¿Cuál va a ser el planteo de Riocuartenses por la Ciudad? ¿Qué se les va a decir a los votantes para que miren por fuera de los partidos tradicionales?
- En primer lugar, creo que no hay que volver al pasado y tampoco quedarse en un presente que no nos satisface. En segundo lugar, no es bueno que nos quieran lleva a discutir la grieta en Río Cuarto, que es una discusión mediocre y superficial. La grieta nos condena al atraso, nos distrae, la grieta mata ideas, frena el desarrollo y es el único recurso de aquellos que están carentes de ideas propias, que se aferran al odio. Queremos construir, u ofrecerles a los riocuartenses un proyecto que se viene desarrollando hace muchísimos años, que tiene coherencia, y que en realidad lo expresamos de frente, sin especulaciones y sin titubeos. Es un proyecto que se construye desde el sentido común y la ciudadanía. Por eso, cuando decidimos participar de las elecciones lo hicimos convocando a la ciudadanía y hoy el 100 por ciento de nuestra lista está integrada por gente que no forma parte del elenco político estable que conocemos desde hace años.
- Una cuestión que intensificó este proceso fue cierto enojo con la dirigencia política tradicional. ¿Piensa que ahí hay una posibilidad de que Riocuartenses por la Ciudad capte esos votos?
- Creo que hay muchos riocuartenses que tienen bronca, y a veces angustia, y que lo que necesitan es que se materialice esta opción ciudadana. Muchos se ven identificados con la forma de actuar nuestra, que no es desde el discurso sino invitarlos a participar a estos sectores. De hecho, llevamos en un lugar muy expectable a Franco Spinella, que ha sido la voz de los comerciantes que no pudieron desarrolar sus actividades durante meses. La idea es poder institucionalizar la bronca pero convertirla en un proyecto concreto de desarrollo.
- ¿Se puede reducir la campaña a una discusión sobre el manejo de la pandemia?
- Ahí la cuestión es si caemos en la superficialidad del debate, a la que muchas veces nos llevan las acciones de marketing de muchos candidatos, que nos reducen a pequeños slogans. Creemos que la discusión debe ser más profunda. La pandemia ha revelado las profundas desigualdades que existen en la ciudad, de sectores periféricos de Río Cuarto que no sólo carecen de servicios públicos sino que se evidencia la brecha tecnológica. Hubo chicos que tuvieron que estudiar sin una computadora en la casa y contando con un solo celular, que es el de sus padres. Entonces, el Estado ha evidenciado que cuando destina sus recursos en los presupuestos municipales no lo hace con un concepto de igualdad sino reproduciendo la realidad social y urbanística de Río Cuarto. Esto hay que trabajarlo mucho. La otra cuestión es cómo Río Cuarto en una pandemia ha desguarnecido la situación de muchos comerciantes o empresas que prestan servicios y el Estado no pudo ser amortiguador. Tampoco tuvo ideas para salir de esos problemas.
- ¿Qué otras áreas habría que privilegiar para la próxima gestión?
- Hay una situación de ausencia de recursos para generar dinamismo en la economía. El Estado municipal está absolutamente agotado, está con gastos estructurales muy difíciles de cambiar, dentro de eso están la deuda, la fuerte estructura administrativa y la cuestión del gasto en higiene urbana. No queda plus para invertir, para mover la rueda. Lo que necesitamos es capturar recursos que vengan de la actividad privada, capturar la ganancia de sectores a los que les ha ido muy bien, como el agropecuario o empresas relacionadas. Hay que hacer una propuesta atractiva. Nosotros venimos insistiendo en desarrollar instrumentos de asociación público-privada para capturar esos excedentes y poder volcarlos en proyectos de utilidad pública: obras, servicios y desarrollos de proyectos que requieren recursos. Lo propusimos para el desarrollo urbanístico de la exoleaginosa, que no sólo comprendía la manzana 48 sino todas las manzanas alrededor. Si hubiésemos llevado adelante el proyecto que propusimos, hoy estaría lleno de actividades comerciales, de desarrollo productivo. Hoy el Estado no tiene esa capacidad de vincularse con los privados en un proyecto asociativo pero con beneficio para todos los riocuartenses. Tenemos que introducir cuadros técnicos eficaces que la Municipalidad ha perdido. Esto es lo que estamos careciendo y nos impide desarrollarnos como ciudad.
- El año que viene la situación del transporte va a ser crítica por el recorte de subsidios. ¿Hay que repensar el sistema en la ciudad?
- Totalmente, de hecho lo hemos dicho hace muchos años. El sistema de transporte público está pensado para otra dimensión urbanística. Río Cuarro se ha complejizado y necesitamos tener otras alternativas en la red pública de transporte, que incluye a la empresa de colectivos pero también a taxis y remises. Hoy hay choferes de remises que están ganando 300 pesos al día. La verdad es que todo ese sistema que se pensó hoy está en una profunda crisis. Y hacen falta acciones concretas.

