El investigador entendió que, aunque el viudo aceptó ir al banquillo, los planteos que hizo su defensa advierten posibles nulidades. Por eso pidió que sea la magistrada la que defina si Pizarro actuó o no correctamente
Marcelo Macarrón deberá esperar para saber si finalmente va a un juicio o no. Que eso suceda ya no depende del fiscal que lo mandó al banquillo ni del propio acusado, que la semana pasada aceptó la decisión de Luis Pizarro.

La brasa caliente que es la Causa Dalmasso cayó ahora en manos del Juzgado de Control y Garantías, a cargo de Luciana Alba. Fue el fiscal quien le pidió a esa instancia superior que determine si su decisión de dar por terminada la investigación contra Macarrón fue acertada o, como sostienen los abogados defensores, hay aspectos que pueden implicar la nulidad del caso.

En rueda de prensa, Pizarro explicó por qué lo hizo: dijo que pese a que Macarrón desistió de oponerse a la elevación a juicio, el escrito que dejaron en su despacho los abogados cordobeses Marcelo Brito y Cristian Ayán hacía planteos “nulidificantes”. Es decir, que podían tornar nula su actuación.

“Por eso nosotros, atento a los vicios que plantea ese escrito, hemos decidido remitirlo al juzgado de Control como una manera de garantizar el debido proceso y el derecho a defensa”, arrancó el fiscal y agregó: “No se opusieron, pero sí plantearon eventuales nulidades, por eso remitimos la elevación al juzgado de Control para que allí controlen el trabajo nuestro, valga la redundancia”.

Ahora, la causa puede tomar dos caminos. El más corto sería que la jueza de Control rechace el decreto de Pizarro “in limine”, lo que implica que no le dé curso y decida que la causa debe ir a juicio sin entrar a examinar los argumentos de unos y otros. El camino más sinuoso sería que acepte evaluar cada una de las objeciones que planteó Brito, labor que seguramente le llevará largo tiempo, y emita una resolución.

Si se diera esto último, lo que decida Control podría ser apelado por cualquiera de las partes, lo que implicaría una nueva meseta en una pesquisa que ya lleva 13 años. 

Cuando se le preguntó a Pizarro si sospecha por qué la defensa de-sistió de oponerse pero igualmente le hizo una serie de cuestionamientos a su labor como investigador, se mostró cauto. “Seguramente la defensa de Macarrón sabrá por qué actuó de esa manera y no se opuso”.

-¿Por más que ellos no se opusieron ustedes interpretaron que el escrito es una forma de oposición?

-Claro; nosotros, por el principio de oficiosidad, entendiendo que lo que está en juego es una garantía de defensa en juicio, remitimos el caso al juzgado de Control, dándole la forma de una oposición.

-¿El juzgado de Control se va a pronunciar sobre los planteos de nulidad que presentó la defensa de Macarrón, aunque lo haya hecho sin recurrir?

-Va a depender si Control toma nuestro planteo como una oposición o no. La defensa por su parte ya hizo lo que tenía que hacer: renunció a los plazos y dijo que no se iba a oponer.

-Uno de los planteos que le hicieron a usted es que su acusación es imprecisa y hasta contradictoria. Por ejemplo, que en un momento habla de un sicario y luego sugiere que son dos.

-Casualmente, para eso lo he remitido al Juzgado de Control, para que analice el planteo de la defensa y eventualmente decida si hay una nulidad o no. 

-¿Podría decirnos cuáles son para usted los principales indicios contra Marcelo Macarrón?

-Hemos trabajado con un cuadro indiciario importante. Con prueba objetiva y con prueba indiciaria que es unívoca. Básicamente, es eso. No me voy a explayar sobre toda la prueba porque es muy extensa. Son 30 cuerpos.

-En el escrito de Brito se dice que la madre de Nora apuntó directamente contra Michel Rohrer. ¿Esto ustedes lo evaluaron?

-Al respecto no voy a responder. 

-En la requisitoria usted lo desvincula.

-La requisitoria atiende la responsabilidad que le cupo a Marcelo Macarrón. Nada más. Respecto de otras personas que eventualmente pudieron haber sido nombradas no voy a hablar.

-¿Las va a seguir investigando?

-A las terceras personas que colaboraron con él las seguimos investigando.

-Una de las personas mencionada insistentemente en la acusación es el doctor Lacase, a quien finalmente usted no imputó. ¿Qué lo determinó a actuar de ese modo?

-En esta instancia entendí que iba a acusar solamente al señor Marcelo Macarrón. Por lo tanto excede el marco de esta entrevista las demás personas nombradas en la causa. Sea Lacase o cualquier otra.

-¿Piensa que la defensa de Macarrón termina aceptando ir a juicio porque creen que justamente las pruebas son imprecisas y el juicio puede terminar a favor de su defendido?

-No puedo saber qué cree la defensa de Macarrón.

-La defensa también cuestionó las declaraciones de la amante de Macarrón porque dijo que no estaba en condiciones psiquiátricas de declarar.

-Le puedo decir que la testigo testificó como correspondía. No se encontraba en condiciones de no declarar (sic). Todo lo contrario, y esa declaración posteriormente fue controlada por la defensa.

-Otro planteo fue que no precisa si se pagó antes o después del crimen.

-Eso es parte de la investigación, es altamente improbable que quien paga por un delito deje una factura o alguna otra prueba. Normalmente no ocurre. 



Alejandro Fara.  Redacción Puntal

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