Río Cuarto | maíz | bioetanol | Biocombustibles

Etanoleras de maíz en alerta: "Seguir en estas condiciones sería catastrófico"

Germán Di Bella, director de Bio4, explicó la compleja situación del sector tras desactivarse la fórmula que definía el precio del bioetanol y el incremento en los costos. Advirtió que frenaron inversiones.

Aseguran que no pueden esperar al próximo gobierno. "Seguir en condiciones como estas sería catastófrico", manifestó Germán Di Bella, director de Bio4, sobre la compleja situación que atraviesan las etanoleras de maíz, tal como lo reflejó  Puntal en la edición de este miércoles.

"Veníamos haciendo un crecimiento anual de desarrollo porque tenemos una alta reinversión en los proyectos, íbamos a hacer una eficientización del proceso de Bio4 que nos iba a permitir un 50 por ciento más de producción, el proyecto de Formosa se frenó y las inversiones en las plantas de biogas se frenaron", advirtió Di Bella en declaraciones a Buen Día Río Cuarto.

Por otra parte, explicó que debieron realizar un ajustes en recursos humanos en jóvenes profesionales que rotaban en la planta. Indicó que de seis profesionales o estudiantes a punto de recibirse, debieron dejar a tres afuerza, priorizando a quienes tuvieran familias.

Di Bella señaló que la clave está en mejorar el precio y que las soluciones deben ser inmediatas. Afirmó que de la Provincia tienen "un apoyo absoluto", pero que en la Secretaría de Energía de la Nación, a cargo de Gustavo Lopetegui, ya no les es fácil acceder.

En alerta

Desde comienzos de año el sector comenzó a tener severas complicaciones cuando la cartera que conduce Lopetegui decidió desactivar la fórmula que definía el valor del litro de etanol y a partir de allí el precio se resolvió de manera arbitraria, lo que quitó previsibilidad. Pero luego se sumó el desajuste macroeconómico desatado tras las Primarias con un salto en el tipo de cambio y más tarde lo hizo el congelamiento de precios de los combustibles, que por extensión alcanzó a las etanoleras. Eso tuvo un efecto pinza sobre la ecuación de las empresas: les empujó fuerte los costos hacia arriba, ya que el 80% está atado al dólar, y además les impidió acompañar al menos en parte ese movimiento con los ingresos.

“Las empresas de etanol de maíz nos encontramos en un momento de extrema fragilidad por una sumatoria de variables y decisiones que mutilaron nuestro vigoroso crecimiento en el interior productivo del país y que había nacido bajo la anhelada fórmula de agregar valor a la materia prima en origen. Hoy ese desarrollo está en serio riesgo si no hay una corrección inmediata”, alertaron ayer mediante un comunicado.

Como se sabe, esa industria convierte en alcohol el grano de maíz para luego mezclarlo con las naftas, de tal forma que el 12% de cada litro de combustible se produce en estas plantas o en las de caña de azúcar ubicadas en Jujuy, Salta y Tucumán. Las de maíz, por su parte, se ubican en Córdoba (Río Cuarto, Villa María y Alejandro Roca), Santa Fe (Avellaneda), San Luis (Villa Mercedes) y Santiago del Estero y consumen entre todas 1,5 millones de toneladas del cereal con el que aportan el 50% del corte de etanol en la Argentina. Pero aseguran que podrían procesar 5 millones de toneladas de granos y evitar que el maíz se vaya como materia prima por los puertos si finalmente se tomara la decisión de elevar el corte al 27%, como funciona por ejemplo en Brasil.