Se trata del profesor y letrado que salió a la luz pública en vísperas de la última Navidad, cuando la joven con la que se encontraba en un departamento de un tercer piso de Río Cuarto -Agostina Camaño, de 18 años- se arrojó desesperada al vacío para huir de las agresiones de Pérez.
Por ese episodio, el abogado tuvo una breve estadía en el Servicio Penitenciario Número 6, pero allí se las ingenió para evitar el contacto con los presos comunes, pues hizo una petición a las autoridades carcelarias para que lo colocaran en el pabellón destinado a exintegrantes de las fuerzas de seguridad.
Después de pasar un mes preso, Pérez logró que le revocaran la prisión preventiva, aunque no transcurrió mucho tiempo antes de que volviera a ser noticia.
La noche del martes 9 de abril, a las 23, la madre de una adolescente de 15 años radicó en la comisaría de General Cabrera una nueva denuncia contra Pérez, esta vez por abuso sexual.
Esta nueva acusación le valió una nueva causa y, con ello, nuevamente la prisión preventiva. Ayer, el abogado recuperó la libertad.